miércoles, 6 de mayo de 2015

Honduras


TEGUCIGALPA

Salimos un 23 de abril del 2015 rumbo a Tegucigalpa, vía Avianca, con escala en El Salvador. En la primera parte del viaje usamos un AB 320 y déjenme decirles que los asientos de business son lo más incómodo que hay para un vuelo de casi cuatro horas: no se reclinan lo suficiente, lo cual no deja comodidad para tirar una pestaña y, para colmo, nos hicieron dos buenos regalos; primero nos torturaron con una película fija de Bob Esponja más dos programas infantiles de media hora cada uno y, como cereza a la torta, una muy aburrida comida totalmente falta de sabor e imaginación (lo único que se salvó fue el whisky de aperitivo).

Llegando a nuestro primer destino nos recibió un buen aeropuerto con excelente duty free para comprar alguna malta y buen vodka para el destino final. Este vuelo, que es de 30 minutos, es muy bueno: se realiza en un Embracer muy cómodo. Lo más impresionante es el aterrizaje, ya que esta pista es considerada una de las más difíciles del mundo... Así que ajustarse bien los cinturones y disfrutar del ride.

Nuestro Intercontinental Tegucigalpa

Llegamos al Aeropuerto de Tegucigalpa donde nos esperaban los representantes de la familia Villeda para facilitarnos los trámites de llegada y el traslado al hotel Real Intercontinental Tegucigalpa para reunirnos allí con nuestros amigos Eduardo y Jani Caprile, con quienes compartiríamos junto con otros amigos peruanos que también están o están por llegar de muchas latitudes al matrimonio de su hijo Eduardo con Alexandra Villeda (natural de esta ciudad).
Nos alojamos en el estupendo hotel Real Intercontinental Tegucigalpa, que reúne todos los requisitos de un estupendo hotel de lujo por menos de US$300.00 diarios. Gozarán de muchos placeres, mundanos para algunos pero exquisitos para los amantes del buen gozar: buen bar, estupendo fitness center, restaurantes pasables, excelente room service (¡llega la cubeta de hielo en 5 minutos!) y personal siempre atento (que es lo que yo más valoro en mis estadías).

Previo descanso de vuelo y un par de Chivas 18 in room, salimos rumbo a la morada de la familia Villeda - Erazo (familia de la novia y legítimos herederos de la crema y nata de este hermoso país) donde, en una espectacular residencia, dimos cuenta de una noche memorable; a decir: amigos entrañables, un coctel de las mil y una noches y la mejor música interpretada por la novia hicieron una magnífica velada.

Cristo del Picacho

Al día siguiente tomamos un tour que te lleva a la montaña del Picacho, donde puedes apreciar desde lo alto la vista de la ciudad y ver al Cristo. Seguimos por 40 minutos más de camino para arribar a un pueblo minero donde se encuentra lo mejor de la artesanía local. Almorzamos en un restaurante típico hondureño: carne y chorizos sabrosos a la brasa; frijoles, arroz, maduros, palta y cebada bien fría. El tour incluye la visita a la iglesia y les costará US$40.00 por persona.

Esa noche nuevamente la familia Villeda nos ofreció una cena árabe preparada por la tía de la novia en el espectacular Restaurante la Cumbre, que había sido arrendado para la ocasión. Solo les comentaré que esta comida árabe ha sido una de las mejores o - quién sabe - la mejor que he tenido el placer de comer. Los sabores incomparables, las hojas de parra inigualables, así como los demás potajes. Se sintió la mano experta y las recetas libanesas que, para mí, es la mejor cocina del mundo árabe.

A la mañana siguiente nos fuimos en taxi a conocer el centro de la ciudad, que se parece muchísimo a los centros de ciudades de provincia nuestros. Salvo el palacio presidencial, su catedral, los museos y alguna iglesia, no me pareció que había mucho que hacer.


Catedral de Tegucigalpa

Esa noche asistimos a la boda Caprile - Villeda junto con 500 invitados para disfrutar de la linda misa celebrada por el cardenal en la catedral y para proseguir con un tremendo fiestón con orquestas en vivo y buffet hondureño-italiano-peruano en el Hotel Real Intercontinental hasta bien entrada la madrugada.

Tegucigalpa, capital de Honduras, es una urbe cuyos inicios datan del siglo XVI y están relacionados con el descubrimiento de vetas de plata en sus cercanías.

Tegucigalpa o Tegus (como suelen llamarla) tiene una ciudad gemela, Comayagüela, con la que conforman el Distrito Central.

¿Qué visitar?
La Iglesia de los Dolores, La Catedral San Miguel Arcángel, el Museo de Arte, el Museo del Hombre Hondureño, el Cristo del Picacho, el Parque Nacional La Tigra.

¿Dónde comer?

LA CACEROLA, especializado en sopas típicas como la de tortilla, la de mondongo y la de tapado y caracol lacacerola@golondri.com.

MAMI LUZ Y SU CALDERO, que es como comer cocina caser en casa de la abuela, como el pastel de elote, el pollo en mantequilla y la carne deshilachada mamiluzysucaldero@yahoo.com.

EL PATIO, que es tal vez el de mayor tradición: probarás el fondue catracho de frijoles con queso, los pinchos y más platos típicos elpatio@yahoo.com.

PUPUSAS MIRAFLORES. Las pupusas son tortillas de maíz rellenas con loroco, quesillo y chicharrón.

COCOBALEADAS, con su cocina tradicional hondureña, para pedir la de los huevos cremosos con frijoles, queso, mantequilla y palta www.cocobaleadas.com.

LA CUMBRE, que tiene la mejor vista de Tegucigalpa y ofrece cocina europea y gastronomía local (carretera El Hatillo).


Pincho de Camarones - El Patio

¿Dónde alojarse?

Hotel Real Intercontinental US$300.00 - US$350.00; Hotel Marriott, Tegucigalpa, tarifas por ahí.


ROATÁN

A 40 minutos de vuelo desde Tegucigalpa, Roatán fue descubierta por Cristóbal Colón en1502 y disputada en continuas guerras entre los imperios británico y español. Fue hogar del famoso capitán y pirata Henry Morgan. Está llena de arrecifes coralinos, aguas cristalinas, playas blancas y aguas muy cálidas; hoy por hoy es considerada la joya del Caribe y paraíso de estrellas y celebridades como nosotros. Tiene como 120 puntos para la exploración subacuática y tiene la segunda barrera coralina más grande del mundo. Se encuentra localizada en el mar Caribe y se puede llegar por mar o por aire. Acá circula el dólar más que la moneda local y el inglés es como idioma nativo. Pero, lo más importante: es imperativo traer repelente y que sea Premier, ya que el Off es como Peanut Butter Jelly para los bichos: te hacen mie... Desde temprano hay moscos, pulgas, zancudos...


Infinity Bay Roatán

Nos alojamos en el INFINITY BAY, un espectacular complejo en el West Bay a media hora del aeropuerto internacional. Tiene todas las comodidades y servicios de un 4-5 estrellas y lo podrán obtener por una media de US$285.00 por noche (con desayuno e impuestos incluidos) para dos personas.

En Roatán podrán practicar paddleboarding, buceo con tiburones, snorkeling, buceo con tanque, kayak, canopy, paseos a Cayo Cochinos, parasailing, pesca deportiva... Inclusive torneos de pesca, botes con fondo de cristal, el museo bajo el agua Roatán, show de delfines, navegación a vela, granja de iguanas, el famoso French Key, playa nudista para los mañosos, cabalgata caribeña, golf de un primo de mis primos de Guatemala y todo lo que se les pueda ocurrir.

Esa noche nos fuimos a cenar al hotel vecino, donde estaban parte de nuestros amigos peruanos, los novios y familiares. El hotel se llama EL GRAN ROATÁN RESORT y su restaurante se llama IRON SHORE BAR & RESTAURANT. Allí dimos cuenta de exquisitas langostas en varias versiones, todas muy buenas. Yo pagué US$90.00 por ocho tragos y una langosta a la parrilla con arroz y frijoles... Todo de primera.

Todo el día siguiente nos dedicamos al disfrute de la vida: pura playa, música y vacilón con muy buena compañía.

De almuerzo nos fuimos a la zona del WEST END, al BLUE MARLIN. Este local tiene una excelente barra, para pasarla de mamey en horario nocturno. Les recomiendo el atún (ver que sea recién pescado), si no, langosta y sopa de caracol.
 
Algunos puntos clave de Roatán

Esa misma noche, después de unos previos, nos fuimos a cenar al famoso GIO'S para probar el legendario king crab (cuya fama traspasa el mar de Roatán), ¡todo un must! Formidables cangrejos y langostas, además de buenos tragos y excelente compañía de los amigos viajeros por unos US$120.00 por pareja. Teléfono (504) 2455-7688 (opera de 10 am a 2 pm y de 5 pm a 10 pm).

King Crab de Gio's

A la mañana siguiente alquilamos un yate de pesca de 48 pies para pasear por las islas, pescar y almorzar en una isla parrilla de pescado y langostas. Nos cobraron US$120.00 por persona y éramos 23 almas gemelas (y no incluyo las bebidas alcohólicas).

Salimos pasadas las 10 de la mañana y duró como hasta pasadas las 6 de la tarde. Nos pareció, la verdad, que habíamos pagado más de lo que realmente valía este paseo, a pesar de que nos divertimos mucho. Entre nosotros, creo que el capitán se aprovechó de nuestra condición de turistas al cobrarnos US$2,700.00 por este paseo que pienso que nunca debió costar más de US$1,500.00. Además, tuvimos que obligarlo a comprarnos los licores y piqueos que ofreció pero que no había en el bote cuando subimos; también nos ofreció el buceo con tiburones que tampoco cumplió, aduciendo huevadas. Así que mucho cuidado con lo que pactan y les sugiero que se los pongan por escrito y revisen bien todo antes de abordar porque ¡son unos pendejos!

Noche de puro relax en el bar de la playa del hotel, rico pisco (que yo había llevado) y buenos piqueos ¡bien picantes!

El tercer día lo dedicamos al relax y algo de snorkel, pero mayormente pura vida en el hotel (que es muy bueno).

Por la noche nos fuimos a cenar al THAI RESTAURANT en el pueblo de West End, como a 25 minutos en taxi desde el hotel (US$20.00 por tramo). Este negocio es gerenciado por nativos tailandeses, así que la cocina es bastante auténtica (salvo, imagino, algunos ingredientes difíciles de conseguir por estos lares).


West End
Comenzamos con Spring Rolls y Po Pia That (que son los fritos), ambos con riquísimas salsas. De principales: Massaman curry de camarones con vegetales, papas hervidas y arroz blanco; el Pad Thai de fideos con camarones y el Roatán Thai Island Fried Rice, también con camarones. Todo estuvo de primerísima, en una mesa frente a la bahía con la compañía de Alejandro Parodi, su familia y los colombianos Jóse y Paola (más Michelle y el que escribe). Una FANTÁSTICA NOCHE en este pueblo que se parece a Máncora: lleno de bares, tiendas y restaurantes como el COCONUT TREE RESTAURANT (que mezcla influencias de New Orleans, Grecia y Roatán... Imagínense el potpourri), el CAFÉ ESCONDIDO (con los especiales diarios para los buceadores), el ARGENTINA GRILL (donde parte del grupo cenó ayer excelentes cortes de carne, pescado y langostas), ENTRE PISCO Y NAZCA (versión peruana en esta isla caribeña), MONKET ISLAND BEACH CAFÉ (con su Tex-Mex), el ROTISSERIE CHICKEN (uno de los más populares del West End)... Creo que con esto tienen más que suficiente para pasarla bien unas tres noches.

Hay otros pueblos cercanos con más opciones, como el ROATÁN FRENCH HARBOUR CLUB, en French Harbour; en Sandy Bay, el BLUE BAHIA BEACH GRILL; en nuestro hotel, LA PALAPA (donde me comí la Infinity Burger que pasará a engrosar la lista de las mejores que he comido).

La barra del Blue Marlin

En cuanto a vida nocturna, hay bastante material: el SUNDOWNERS, el BLUE MARLIN (donde almorzamos un día, como ya les dije, un atún muy bueno), el NOVA, el WEST END CIGAR, el ROA y, por último y nos menos entretenido, el HERBY'S SPORTS BAR.

Hoy - cuarto día - ha amanecido muy lluvioso, así que estamos relajados esperando nuestro vuelo de las 4 de la tarde rumbo a Guatemala, que será materia de una nueva historia que narrar y disfrutar.


¡Buen apetito!


Alfredo




sábado, 7 de febrero de 2015

Alaska



Después de una breve escala de un par de días en LAX, llegamos - tras un vuelo de algo más de dos horas - a SEATTLE, tierra de los Seahauwks (emblemático equipo del american football) y famoso puerto del North West de los Estados Unidos de Norte América, perteneciente al Estado de Washington. Allí dormiríamos una noche, para embarcar el siguiente día en el CELEBRITY CRUISE SHIP donde habíamos reservado un crucero de once días que nos llevaría por ciudades de Alaska y de Canadá, que les iré relatando.

Como solo tendríamos poco más de 24 horas para descubrir esta ciudad - que desde ya les comento que es muy poco tiempo (no cometan mi error, hay que darle unos dos días al menos) - nos pusimos manos a la obra.

Puesto en el Fish Market de Seattle
Lo mas práctico es contratar el servicio de shuttle que ofrecen en el aeropuerto (en el tercer nivel) para trasladarse a su respectivo hotel (20 millas a la ciudad) a un costo de US$ 18.00 por persona más propina (15%). De ahí, una vez efectuado el check-in, tomarse un taxi al OLD MARKET, donde se concentra de manera más significativa la actividad turística. Encontrarán de todo como en botica: famosos restaurantes que ofrecen salmón súper fresco, Alaska King Crab, Dungeon Crab, ostras y un amén de productos de mar que podrán disfrutar con una espectacular vista a la bahía, acompañados de las mejores cervezas artesanales locales (imperdible). También en esta misma zona hay mucha actividad comercial, con tiendas que colmarán sus expectativas en todo el buen sentido de la palabra.

Para hacer la digestión pueden caminar algunas cuadras hasta el Four Season Hotel y disfrutar tanto de un buen Coñac como de un expreso. También pueden caminar al muelle, donde igualmente encontrarán mucha actividad turística y la famosa rueda de Chicago.

La Rueda de la Fortuna en los Muelles de Seattle
Por la noche la diversión está entre la calle 1 y la calle 2. Tendrán mucho para escoger: pubs, bares, restaurantes, bistrós, heladerías, cafeterías... En fin, hay para todos los bolsillos. Yo les recomiendo, si quieren comer carne, el Metropole.

Como verán, no dio el tiempo para más: al día siguiente embarcamos en el CELEBRITY SOLSTICE, que nos llevaría por once días en una estupenda travesía hacia ciudades como KETCHIKAN, TRACY ARM FJORD, SKAGWAY, JUNEAU (todas ciudades de Alaska) y VICTORIA, NANAIMO y VANCOUVER (todas pertenecientes a British Columbia, Canadá).

No les he comentado que en este crucero estamos toda la familia casi completa (Michelle mamá, Eduardo, Claudia, Arena mi nieta, Michelle, José Alfredo y Camila) a excepción de Diana que está terminando un master en Les Roches y no nos ha podido acompañar. También me subí al hombro a mi cuñado La Joya y su inseparable Kika. Se sumaron mi hermana Elsamaría con su esposo José Américo y nuestros compañeros de viajes de toda la vida, Flor y Manolo. Así que la diversión y la buena compañía ¡están garantizadas!

Nuestro Celebrity Solstice
Nos instalamos ya con todas las maletas a salvo dentro de nuestros camarotes. Todas traían al menos dos botellas de pisco o vodka disimulados en botellas de 350 cc de agua San Luis. Además el crucero permite traer dos o tres botellas de vino dentro de tu equipaje siempre y cuando las tomes en los cuartos; si las llevas a los restaurantes tienen un derecho de corcho de US$ 25.00 por unidad. Así que imaginen, somos quince en el grupo... ¡Qué tales jaranas se nos vienen!


12 DE SETIEMBRE

Partimos como a las seis de la tarde hacia KETCHIKAN. Nos tomaría esa noche más una más de travesía, y lo íbamos a disfrutar a fondo. Este barco cuenta con un restaurante principal de dos pisos, el GRAND EPERNAY, donde básicamente se hacen los almuerzos y cenas más formales y se sirve la clásica cocina continental y europea. Los hay más casuales, como el AQUA SPA CAFÉ (cocina baja en calorías), el BISTROT ON FIVE (crepes y sánguches), el CAFÉ BACIO & GELATERIA (clásica cafetería europea), el MASTER GRILL (buenas hamburguesas) y el OCEANVIEW CAFÉ (24 horas de buffet). Los exclusivos son el BLU (solo para la gente que viaja en Aqua Class, que es nuestro caso), el MURANO (menús gourmet con excelentes vinos), el SILK HARVEST (mezcla de cocina china, vietnamita y japonesa) y el TUSCAN GRILL (carnes con sabores italianos). En los últimos tres hay que pagar un fee, entre US$ 35.00 y US$ 50.00 por persona. No se pueden olvidar del ROOM SERVICE... ¡abierto 24 horas!

El Grand Epernay
De bares, a montones: el CELLAR MASTER (inspirado en los famosos tasting rooms de las bodegas de vinos), el CRUSH (donde podrás comer caviar y beber los mejores vodkas), el ENSEMBLE LOUNGE (¡perfecto para los previos!), el FORTUNE CASINO BAR (¡no me hagan acordar!), el LAWN CLUB BAR (buen sitio para pasarla por la tarde), el MARTINI BAR (un imperdible), el MICHAEL'S BAR (música en vivo), el MOLECULAR BAR @ GALLERIA TASTING (en este último no pasa nada y en el anterior regalan champán si los escuchas), el PASSPORT BAR (cocteles refrescantes), el QUASAR (club contemporáneo con buena música), el SKY OBSERVATION LOUNGE (muy buenos cocteles con una impresionante vista) y el SUNSET BAR (una experiencia Al fresco).

Sunset Bar
¿Qué más hay? Teatros, como el CELEBRITY CENTRAL o el SOLSTICE; librerías, casino, lounge, salas de juegos de salón, video arcade, un huevo de tiendas para todos los gustos y un muy bien montado fitness center con acupuntura, spa, basket court, peluquería, máquinas de ejercicios, medispa, solarium, jacuzzis y piscinas.

Como verán, hay de todo para pasarla bien y en eso estamos comprometidos 100%, así que manos a la obra: tenemos que comer, beber, pasear y pasarla bien lo máximo de horas que nos dé el cuerpo.

Establecimos una rutina que les puede funcionar si van en grupo regular como el nuestro: para el desayuno buffet escogimos una zona donde nos ubicaríamos siempre, así que conforme íbamos llegando ya sabíamos adónde ir y no teníamos que andar buscándonos para la cena. Teníamos una mesa enorme reservada para todos a las nueve de la noche, y durante el día (si no bajábamos a alguna excursión juntos) cada uno se vacilaba a propio paso, lo cual nos hacía un viaje súper flexible (ya que es difícil coincidir cuando somos muchos).


14 DE SETIEMBRE, KETCHIKAN

En sus orígenes fue un centro indígena de salazón de pescado, pero el mayor crecimiento del pueblo comenzó con su transformación en una base de suministro y puerto de entrada de los mineros durante la fiebre del oro de Klondike en1898. Gran parte del pintoresco pasado del pueblo aún está patente, especialmente en los pueblos indios cercanos donde podrán ver tótems tallados en muchos colores y escuchar las leyendas que los rodean.

Nosotros elegimos la pesca del salmón para esta primera parada. Es el deporte más practicado en Ketchikan. Si no es lo tuyo, puedes disfrutar del paisaje caminando por la ciudad e ir al museo Tótem Heritage Center.

Pintoresca Creek Street en Ketchikan
El tour lo tomamos directamente en el crucero. Dura 5.15 horas y tiene un costo de US$ 199.00 por persona. Te esperan a la salida del barco para llevarte a través del estrecho del Tongass mientras te van contando la historia y el estilo de vida de los locales, hasta arribar a un puerto como a unos veinte minutos donde te espera tu experimentado capitán en unos excelentes botes de aluminio con cubierta y todo lo necesario para la pesca del Salmon King en la mundialmente conocida Ketchikan, capital mundial del salmón.

La pasamos estupendo: pescamos salmones de hasta 50 libras en aguas cristalinas y muy tranquilas, cercanas al Knudson Cove Marina; comimos snacks típicos que están incluidos en el precio; bebimos buenas cervezas locales, y disfrutamos de unas vistas increíbles ya que nos tocó un día muy soleado (con suerte se pueden avistar ballenas y águilas). Les recomiendo este tour si son aficionados a la pesca; es una experiencia que no olvidarán. También pueden optar por un tour de pesca del Halibut (lenguado gigante típico de esta zona y también de Canadá): dura seis horas y tiene un costo de US$ 365.75 por persona. Aparte cobran una licencia de pesca de US$ 20.00 por persona. Si quieres enviar tu salmón procesado a tu casa, calcula unos US$ 100.00 por uno de 3.5 kilos y de ahí para adelante, lo que a mi parecer lo hace muy costoso para nosotros; prefiero tomarme un vuelo directo a Punta Arenas (Chile) y comérmelo o, como lo hicimos en el bote: ¡PURO SASHIMI ! ¡PURA VIDA!

Un pequeño Halibut de Alaska
Aprovechen el final de la tarde para pasear por el pueblo. Es muy pintoresco y tiene muy buenos restaurantes donde pueden almorzar salmón, por supuesto.

Ese día se terminó con una buena cena de gala y una buena mesa de black jack.


15 DE SETIEMBRE, TRACY ARM FJORD

Este día no se desembarcó del crucero; navegamos y llegamos a Tracy Arm, que es un fiordo de Alaska cerca de Juneau. Lleva el nombre de un general de la Guerra Civil llamado Benjamin Franklin Tracy y se encuentra a unos 72 kilómetros al sur de Juneau y a unos 110 kilometros al norte de Petersburg, Alaska. Es un territorio salvaje de más de dos millones de kilómetros cuadrados, con unas vistas impresionantes en dos fiordos profundos y estrechos: Tracy Arm y Endicott. Estos fiordos miden más de 50 kilómetros de largo y una quinta parte de su superficie esta cubierta de hielo. Durante el verano, los fiordos tienen hielo flotante cuyo tamaño va desde el de la mano hasta el de edificios de tres pisos. Aquí se llega por barco, vía el pasaje Esteban, entrando por Holkham Bay. También se puede llegar y pasearlo por aire, utilizando avionetas flotantes desde Juneau o Petersburgo.

Increíble Vista de Tracy Arm Fjord
En nuestro caso, llegamos por la mañana y gozamos de unas vistas alucinantes de lo salvaje del entorno, lleno de montañas verdes en las que habitan osos, cabras salvajes, venados, águilas, lobos y otros bichos silvestres.

Ese día disfrutamos de todos los servicios que ofrece esta buena línea de crucero. El juego elegido para la noche fue craps, después del musical ofrecido en el teatro.


16 DE SETIEMBRE, SKAGWAY

Skagway es un lugar en el que el censo del 2010 consigna una población de 920 habitantes. Allí llegamos después de dos días de travesía. Es un pueblo donde el pasado todavía se vive, el pasado de la famosa época dorada del Yukon. En este pueblo se concentraban los salones con sus revistas musicales y los no menos famosos burdeles como el RED ONION (al cual me referiré mas adelante).

Para esta ciudad tienen varios buenos tours que aprovechar: el paseo en helicóptero que los llevará al glacial SK50 dura dos horas y tiene un costo de US$ 335.75 por persona (si pesas más de 120 kilos tendrás que pagar US$100.00 adicionales) y el famoso White Pass Scenic Railway Tour (paseo en tren por el Paso Blanco) que te llevará 45 millas a través de las montañas, desde Skagway (USA) hasta Whitehorse Y.T. (Canadá) pasando por diferentes puntos que te irán mostrando cómo se movilizaban los mineros en su busca por el oro del Yukon. Este tour dura casi cinco horas y tiene un costo de US$ 169.75 por persona. También hay paseos para ver osos, o el famoso trineo jalado por perros (por la fecha que nos tocó ya no estaba disponible) y paseos a campamentos mineros como el Gran Nugget en los campos famosos del Klondike.

Una Amiguitas del Red Onion Saloon
Nosotros elegimos para esta ciudad el del helicóptero al glacial, habiendo conseguido un turno para las 3.45 de la tarde, lo que nos dejó tiempo para pasear el pequeño pueblo, comprar internet (US$ 1.25 por 15 minutos) y almorzar en el famoso RED ONION SALOON fundado en 1897 y considerado el más famoso y exclusivo burdel de la época, el cual satisfacía a los mineros en todos sus deseos mientras tuvieran oro con qué pagar. Hoy día es un típico restaurante-salón restaurado a sus orígenes en el primer piso y un museo (el burdel) en su segundo piso. La pasarán muy bien: tienen música en vivo, excelentes cervezas producidas en el estado de Alaska (como la Amber White, la Widmer Hefeweizen, la Peril Strait Pale Ale, La Dick Danger Ale, la Dead Guy Ale, entre otras). De comer hay dips de salmón, sánguches calientes y fríos (como el Sloppy John de carne con cebollas y salsa de tomate), Menage a Trois, ensaladas variadas, pizzas originales (como la Klondike Kate o la Lady Lover). Nosotros optamos por escoger un dip de salmón, una ensalada de espinacas y bacon, dos sánguches, una crema de almejas, más cervezas y gaseosas. US$ 90.00, con propina, por cinco personas.

Para nuestra mala suerte nos avisaron que el tour al glacial en el helicóptero quedaba anulado por mal tiempo, así que les recomiendo que tomen sus precauciones. Terminamos matando el tiempo con algunas compras y una parada en el BONANZA BAR AND GRILL THIRD & SPRINGS STREETS, un bar local muy simpático donde hay muy buenos shots de whisky americano, cervezas artesanales y unas excelentes canastas de papas fritas con tocino y queso derretido que son tremendamente adictivas (no vayan a perdérselas). Una canasta de papas, dos shots, dos cervezas y una gaseosa: US$ 45.00 con propina.

Bonanza Bar & Grill en Skagway

17 DE SETIEMBRE, ICY STRAIT POINT

Arribamos a las siete de la mañana a Icy Strait Point, ubicada a menos de dos kilómetros de la ciudad de Hoonah, el asentamiento de los indios Tlingit más grande de Alaska, muy cerca del parque nacional Glacial Bay. Sede de una histórica fábrica de conservas, la relación del puerto con el mar es sólida. Los lugareños lo comparten con ballenas jorobadas, orcas, marsopas de Dall, focas, nutrias de mar, Halibut y las cinco especies de salmón del Pacífico. Por lo mismo, no es extraño avistar una ballena jorobada o una orca mientras te paseas por la orilla. Recorrerás la histórica fábrica de conservas (que se remonta a 1930) completamente restaurada y podrás dar un vistazo a esta interesante parte de la historia de Alaska. Podrás también disfrutar de varios paseos como el de bicicleta, navegar en un kayak por el océano o pescar en el medio de esta sensacional vida silvestre.

No te olvides de comer en el HISTORIC FISH HOUSE el Halibut más fresco que jamás hayas probado, así como sus salmones, sus cangrejos y otras exquisiteces de Alaska en esta renovada marisquería ubicada en el muelle (calcular unos US$ 40.00 por persona).

Historic Fish House - Icy Strait Point
También están muy cerca THE CRAB STATION y el OH SO GOOD DONUTS donde podrán darle rienda suelta a los placeres de lo dulce.

Como paseos tenemos, entre los más interesantes:

- Paseo Marino de Ballenas y Mamíferos, 2.30 horas y US$ 170.00 por persona. Hay otro de cinco horas por US$ 260.00 por persona.

- Spasski River Valley y Busca de Osos, 2.30 horas a US$ 125.00 por persona.

- El Ziprider más largo del mundo, dos mil metros de recorrido a cien kilómetros por hora, a US$ 140.00 por persona.

Nosotros optamos por el paseo salvaje en busca de osos, pero nuevamente la mala suerte nos sorprendió ya que por fallas mecánicas del bus nos fue suspendido el paseo. Frustrados nuevamente, nos refugiamos en unos buenos tragos y excelente comida.

Esa noche, después de una buena cena en buena compañía, el juego elegido fue las máquinas tragamonedas.


18 DE SETIEMBRE, JUNEAU

La ciudad y municipio de Juneau son la capital del estado de Alaska, en los Estados Unidos. Cuenta con una población de 35,000 personas aproximadamente, por lo que se ubica como la tercera ciudad del estado en términos de población, precedida por Anchorage y por Fairbanks. La ciudad se encuentra localizada en el canal Gastineau, en el archipiélago Alexander. Después de que se descubriera oro, un grupo de buscadores se instaló en la localidad, siendo la ciudad propiamente fundada en 1881 y bautizada en honor al minero Joseph Juneau. Después de la época de los buscadores de oro, se cavaron grandes minas subterráneas a principios del siglo XX, las cuales seguirían siendo explotadas hasta inicios de la Segunda Guerra Mundial.

Nosotros nos dijimos 'a la tercera va la vencida' y tomamos dos tours: el primero a las 7.30 de la mañana, que fue el avistamiento de ballenas por un poco más de cuatro horas en un súper catamarán de lujo donde te garantizan el avistamiento al 100%. Cuesta US$ 149.75 por persona y vale la pena sí o sí. Te llevan a un muelle privado en un paseo en bus de15 minutos desde el barco y te invitan las bebidas calientes a voluntad, así como donuts. Id abrigados, hace mucho frío y, en nuestro caso, llovió mucho... ¡pero vimos muchas ballenas!

Ballenas en Juneau
De regreso al mediodía al barco aprovechamos rápidamente para ponernos ropa seca, restaurarnos con unos buenos piqueos y vodkas tónica y la emprendimos todos para el segundo tour que habíamos contratado a la 1.45 pm: paseo en helicóptero por el glacial Mendenhall, que incluye un tour guiado a pie, dura un poco más de dos horas y comienza con paseo en un helicóptero de turbina Astar para siete personas, incluido el piloto. Gozamos de una vistas impresionantes de las montañas y sus picos durante más de veinte minutos, lo que grabé con mi GO HERO. Hicimos también un paseo a pie por el glacial. Aprovechen y lleven sus chatas de whisky para tomarlo con agua o hielo de más de mil años. Este paseo es medio carolino: US$ 319.75 por persona, pero es toda una experiencia (no sé por qué a los gringos les encanta el US$ 0.75 o el 0.99).

Mendenhall
Después de este tour aprovechen para conocer el pueblo, que no es muy grande pero tiene un buena licorería para recargar las provisiones. Hay internet disponible para comprar a US$ 2.00 (tarifa plana) y muchísimas tiendas (a todas hemos bajado) con descuentos de hasta más del 70%, ya que este crucero (al igual que otros que hemos visto) es de los últimos cruceros de la temporada 2014: andan rematando todo lo que pueden para no quedarse con la mercadería para el próximo año (¡muy bueno para nosotros!).

Preguntando por el mejor lugar para comer Alaska King Crab, nos recomendaron un lugar que valió la pena, en un ambiente rústico y típico de un muelle de pescadores. Ordenamos un balde de tres libras de patas y uñas de cangrejos que vienen acompañadas de mantequilla derretida caliente, panecillos y ensalada de col; le agregamos unos camarones apanados en masa de cerveza, muy crocantes y jugosos por dentro, una bisque de cangrejo y dos cervezas por US$ 125.00 por cuatro personas.

Por la noche nos juntamos en el bar del barco para unos aperitivos, cena en el Gran Epernay (escargots, salmón hollandaise, prime rib of beef, soupe a l'ognion, entre otras delicias). Baile latino en la discoteca y un poco de poker en el Fortunes Casino pusieron fin a este agitado y muy productivo día de crucero.

Mañana nos esperan dos días de navegación continua hacia Victoria, British Columbia, Canadá, como próximo destino.


Nuestro Fortunes Casino a bordo

19 Y 20 SETIEMBRE, NAVEGACIÓN

Nos levantamos sin mucha prisa; algunos temprano como yo para ir al Fitness Center como todos los días para perder algunas calorías, ya que los desayunos que venimos morfando son de antología: ¡totalmente pantagruélicos! Hay más de diez formas de comer los huevos, comenzando por los fritos, pasados, revueltos, duros, al horno, con salsa holandesa y tocino canadiense, con salmón, con panqueques, en omelette... son ya varias posibilidades de combinación; piernas enormes de jamones de Virginia calientes, salmón ahumado y el gravlax; estaciones de panes, estaciones de frutas, estaciones de quesos y fiambres, estaciones de salchichas y toda clase de embutidos, estación de comida indo-asiática y todos los jugos posibles y las bebidas calientes que te pudieran provocar. Solo les diré que ayer y hoy hice siesta después del desayuno y pienso que varios del grupo están en la misma condición.

Hoy 19 amaneció el barco súper movido, con tumbos de más de diez metros que han tenido a algunos del grupo enfermos de mareo y todo eso. Felizmente los marineros como yo hemos podido llevar bien la cosa.

Durante el día nos dedicamos al bingo, compras, paseos y sobre todo a comer, comer, comer, comer... ¡Ya quiero hacer dieta! Juego de la noche: ¡la ruleta!

Hoy 20 amaneció la mar tranquila, sol radiante, así que estamos hueveando por el barco, no haciendo nada pero haciendo todo. Esta noche es la Cena de Gala y estamos a la espera de ¡las langostas! Y el derby final del black jack.


21 DE SETIEMBRE, VICTORIA

A las siete de la mañana arribamos a Victoria, British Columbia, donde el crucero permanecería hasta las cinco de la tarde. Eso no te deja mucho tiempo para organizarte y tratar de conocer, además de pasarla bien. Era el caso nuestro, que habíamos decidido visitarla por cuenta propia.

Una vista de Butchart Gardens - Victoria
Cuando bajamos a las 10.30 de la mañana encontramos variada oferta de remisses de lujo y vans, ambas hasta para once personas, a un precio de CAD 60 la hora. Como nosotros éramos bastantes, decidimos tomar una van por cuatro horas más una de cortesía (hay que negociarla, si no, naranjas mecánicas). Total cinco horas, que es suficiente para darle una buena lamida.

Comenzamos por conocer el centro de la ciudad, que es muy bonito además de muy victoriano. Pueden pasear por el parlamento y sus jardines, o el Fisherman's Wharfs para comerse un buen fish and chips de halibut, o de salmón, o un buen sánguche de cangrejo acompañado de buenas cervezas. También lo pueden hacer en la la bahía Prince of Whales, que está al frente, y terminar caminando hasta el Johnson Street Bridge. Otra es tomar el Float Bus (bus anfibio) en el puerto: te paseará por toda la bahía y si te toca buen clima ¡eres un ganador! (Victoria Hippo Tours). Si desean caminar sin salir del centro de la ciudad pueden ir a Chinatown, al mirador de Juan de Fuca para ver las montañas olímpicas, al Royal British Columbia Museum para los cultos, y tomarse al final una buena copa o un té inglés en el Fairmont Empress Hotel (que es la joya de la ciudad).

Las principales atracciones de la ciudad son sus tours para conocer los famosos Butchard Gardens y el castillo Craigdarroch. Hay un par de tours de bodegas de vinos y también uno para ver ballenas.

Como teníamos auto (van) alquilado, nos dirigimos a conocer THE BUTCHART GARDENS (que cubre un área de 22 hectáreas). Creado por la señora Jennie Butchart hace más de cien años y hoy manejado por la familia, recibe casi un millón de personas al año. La entrada cuesta como CAD 25 por persona y te permite pasearte por los diferentes jardines como el jardín hundido, un carrusel con carruajes y treinta animales de madera, el jardín de las rosas, el jardín japonés, el estanque estrella, el jardín italiano, la piazza y el jardín mediterráneo. Hay además un excelente restaurante, varios sitios de comida rápida y, por supuesto, tienda de regalos y semillas.

Vale la pena; el sitio es muy hermoso.


22 DE SETIEMBRE, NANAIMO

Casa de los cinco pueblos costeros de Salish, dedicada principalmente a la extracción de carbón... Pueblo pequeño de 82,000 habitantes...Última parada del crucero antes de desembarcar en Vancouver... Múltiples posibilidades para el visitante: pasear por su bahía, visitar los museos locales, el Bastión en el centro de la ciudad, sus famosos bares, tomar un ferry y pasearse por Protection Island y Gabriola Island, o tomarse un ferry a Dinghy Dock (que es un pub-restaurante flotante típico irlandés en el que disfrutarás de excelentes pescados a la parrilla). También están los mercados locales, los malls de compras (para las señoras) y simplemente pasearse por Commercial Street (que está lleno de excelentes restaurantes, cafés, boutiques, librerías y mucho más).

Dinghy Dock Pub - Nanaimo
A los que quieran comprar en los malls les aconsejo que alquilen, apenas bajen del barco, un carro o una van en Budget (CAD 50 - 100) por el día, para poderse movilizar. A los que quieran pasear, el centro de la ciudad está a menos de dos millas, que mal no les va a hacer caminar...

Allí les dejo esta crónica del viaje que mucho hemos disfrutado en compañía de mi familia y amigos queridos.

Mañana desembarcamos en Vancouver (que será materia de otra historia por contar) donde tenemos excelentes datos de restaurantes, bares, street food y otros recovecos por recorrer, en un safari culinario de cuatro días… Se me hace agua la boca…


¡Buen Apetito!

A

lunes, 26 de enero de 2015

Summer Breeze in LA


Los Ángeles

Salimos de Lima en LAN con muchas dudas, ya que hemos tenido problemas en algunos de sus vuelos anteriores y esta vez no fue la excepción a la regla. Nuevamente los asientos de su clase ejecutiva dejan mucho que desear: son anticuados, incómodos y no trabajan al 100% (ya que no se reclinan horizontalmente). Creo que ya es hora de que modernicen su flota, como lo ha hecho Iberia o todas las líneas internacionales que se respetan y respetan a sus clientes.

Tengo que reconocer que en esta oportunidad la comida y la atención del almuerzo que nos tocó fue bastante aceptable, mucho mejor que en anteriores oportunidades; la única nota negativa en cuanto a la comida fue el quiché que nos ofrecieron como snack antes de aterrizar, ya que carecía de sabor y alma.

Si tengo que ponerle nota a este vuelo en particular - del 1 al 10 - hoy le tocó 7, quedando por mejorar las cabinas y asientos de Business ¡a grito pela'o!

Aterrizamos como a las nueve de la noche hora local, tras una breve pausa para hacer todos los trámites de rigor. Nos esperaban dos de nuestros hijos, quienes habían llegado en un vuelo anterior un par de días atrás. Nos recibían en una moderna van de apellido Dodge que habíamos arrendado, ya que en esta metrópolis de 10 millones de almas estaréis perdidos sin movilidad (calcular unos US$ 85.00 diarios de alquiler con GPS, tanque y todos los seguros por haber, si es pocos días; si planean quedarse una semana, les saldrá la mitad del precio).

Matsuhisa by Nobu - Beverly Hills
Como esta era solo una visita de dos días, ellos (sin permiso de los jefes) ya habían empezado sin nosotros este Culinary Safari cenando un menú gourmet en MATSUHISA BY NOBU en Beverly Hills por US$ 200.00 (el menú degustación). Me transmitieron buenos comentarios al respecto (y ya los perdoné por no esperarme).

Como tendríamos que tomar un próximo vuelo a Seattle temprano por la mañana, decidimos alojarnos en un hotel lo más próximo al aeropuerto y optamos por probar un 3 étoiles de nombre Best Western Plus Suites en Century Blvd. La verdad quedamos súper sorprendidos, ya que por la tarifa que nos había conseguido la agencia Nova Tours de Lima (US$ 114.00 por habitación doble con desayuno, shuttle de ida y vuelta al LAX Airport, garaje gratis e impuestos) me daban dudas sobre en qué nos habíamos metido, pero... ¡oh sorpresa! nos encontramos con una estupenda opción de hotel con muy buenas habitaciones, amplias y muy bien puestas, excelente desayuno y un personal de los más amable. Se lo recomiendo: no tendrá los lujos de un Beverly Wilshire Hotel pero la pasarán estupendo por la décima parte. Le pongo un 10 sobre 10 para la categoría.

Nuestro Best Western Plus Suites y su Piscina
Como somos recontra inquietos y foodies, José mi hijo ya había comprado (ni bien aterrizó) la guía ZAGAT de Los Angeles 2014, así que teníamos todas las herramientas para sacarle el jugo a estos casi dos días.

Efectuado el check-in nos dirigimos a GJELINA, 1429 Abbot Kinney Blvd en Venice, www.gjelina.com, un excelente local que abre hasta tarde, una mezcla de bar con comedor y terraza al aire libre. Es famoso dentro del circuito de los restaurantes que usan productos directamente de las granjas locales: todo súper fresco; además, cuenta con un famosísimo take-out en puerta al costado.

Pork Belly - Gjelina
Empezamos por pedir una botella de vino blanco de La Loire  (Salvard) con aromas frutales, que me trajo a la memoria paseos entre castillos y paisajes eclécticos. De jantar: Pork Belly, Anson Mills Corn Grits, Greens & Apple Glaze, Wood Roasted Prawns, Garlic, Chili, Lemon & Parsley, Heirloom Tomato, Portuguese Olive Oil, Radish & Sea Salt, Grilled Pork Collar, Rosemary Salsa Verde & Lemon, Pappardelle, Lamb Sausage, Cherry Tomato, Truffle Tremor Goat Cheese & Herbs, Pizza de Pomodoro - Confit Tomato, Orégano & Green Olive Oil and Burrata. Nos costó US$ 172.22 por cuatro personas, más 20% de propina y un expreso de punto final para esta experiencia que vale la pena. Es aquí donde frecuentan los locales, es de los de boca a boca. Además, sirve cena hasta la medianoche (que es poco frecuente en la ciudad para restaurantes de nivel).

Wood Roasted Prawns - Gjelina
La siguiente mañana decidimos pasear por lo típico: Rodeo Drive, Hall of Fame, el Teatro Chino y el nuevo (donde se presentan los Oscars: Kodak Teatro), la colinas de Beverly Hills, Bel Air, Sunset Boulevard, Farmer's Market en el Grove, West Hollywood, etc., para abrirnos el apetito y dirigirnos a tomar desayuno (mediodía) al templo de los sánguches de pastrami de Los Angeles, ¡al famosísimo LANGER'S DELI! en el 704 S de Alvarado St. con la 7th St., www.langersdeli.com. Este es un local fundado en el año 1930 y desde entonces ha mantenido su liderazgo indiscutible: es el rey de los sánguches.

El Mítico Rodeo Drive - Shopping
Ordenamos cuatro de ellos: el primero, el clásico de pastrami con queso suizo y ensalada de col; el segundo, de pastrami con hígado picado y aliño ruso; el tercero, de pastrami con tomates y queso crema y, el cuarto, de roast beef con ensalada, para variar. Entre ellos, panqueques de papa y blintsz de queso con manzana, queso batido y mermelada de fresas. Déjenme contarles que no hubo forma de poder comernos los sánguches por más que intercambiamos para probar todos. ¡Terminamos con medio sánguche para llevar cada uno! Son unos monstruos de enormes y el pan es espectacular, así como los pepinos encurtidos que acompañan estas bestias gigantescas rellenas del más suave y sabroso pastrami que jamás hayan comido. No pueden dejar de venir a este típico y pintoresco local donde el tiempo no ha pasado para nada; se sentirán en los años 30, un recuerdo en un barrio venido a menos lleno de gente latina: me recordó mucho a mi país. US$ 90.00 incluyendo cerveza local (Budweiser).
Un Sanguchito de Langer's Deli
Cómo seremos que a los diez minutos de salir, casi muriéndonos del tremendo empacho, ¡ya estábamos planeando a dónde ir a almorzar! Y gracias nuevamente a nuestra Guía ZAGAT decidimos darnos un baño de mar en las playas de Manhattan Beach (25 minutos en carro desde el aeropuerto) y probar suerte por esos lares.

El Elegido se llama FISHING WITH DYNAMITE (Pescando con Dinamita), 1148 Manhattan Ave. Suite 1, www.eatfwd.com, y pertenece al icónico y famoso chef David Lefèvre, quien tiene al costado el M.B. POST, la versión más elegante. Habíamos optado por visitar el más casual porque además no cierra por la tarde, lo cual es una ventaja. El local es pequeño pero muy bien puesto: tiene una barra de mariscos crudos y la carta mezcla platos clásicos con modernos (eso me gusta). De aperitivos pedimos un November Rain, que es tipo Martini (novedoso); un clásico Gin Tonic (Old Grove) y un Vodka Tonic clásico pero seguro y rico. De comer, una muy buena Clam Chowder con papitas nativas, un sánguche Softshell Crab Po' Boy (que lleva un cangrejo entero frito muy crocante dentro de un panini con muchos aromas cajun) y otro de pan con forma de panini pero de suave textura y que traía una  hamburguesa de cerdo con langostinos con fuertes sabores y aromas tailandeses, curries, hojas kéfir y jengibre (cuidado a los que no les gusta lo picante, ya que este manjar tiene lo suyo). US$ 90.00 por cuatro personas con propina.

La Poderosa Elegancia de un November Rain
Después de algunas compras y encargos, ¡ya estábamos planeando la salida a cenar! Y para esta última noche habíamos reservado en el mejor restaurante de carnes de la ciudad, que se llama CUT. El dueño es el chef de las estrellas, el famoso WOLGANG PUCK. Está  ubicado dentro del hotel BEVERLY WILSHIRE en 9500 Wilshire Blvd. (Rodeo Drive), www.wolfgangpuck.com. Este es un lugar de clase mundial diseñado por  Richard Meier (arquitecto del Museo Paul Getty) en el que las celebridades están todas a tu alrededor. Disfrutarás de una cocina contemporánea, con las mejores carnes de alrededor del planeta. Imprescindible reservar, si no será imposible lograr una mesa.
Nosotros nos sazonamos antes de salir con un buenos vodkas en el hotel y, una vez instalados en una mesa redonda y súper cómoda, ordenamos para beber vino Cabernet Montelena. Yo, fiel a mi estilo, me dediqué a rendirle culto al gin. Nos trajeron unos abrebocas, unos mini brioche ligeramente aromatizados con queso y picante, que hicieron justo el efecto para el cual fueron concebidos: abrir o despertar en ti tu instinto asesino por comer carne… y allí fue donde nos dirigimos, directo a la yugular de la mejor:
Para darse una idea de lo que es el Cut.
José Alfredo ordenó un TASTING DE NEW YORK SIRLOIN (US$ 135.00), que trae American Wagyu de Snake River Farm (4 onzas), USDA Prime Dry Age 35 Days (4 onzas) y Japanese 100% Wagyu Beef de la Prefectura de Miyazaki Japón (2 onzas).
Las Michelle compartieron una langosta entera de Stonington Maine con un sabayón de trufas (2 libras por US$ 70.00).
Este pechito, TRUE JAPANESE 100% WAGYU BEEF FROM MIYAZAKI PREFECTURE, KYUSHU, para un Rib Eye de 8 onzas por US$ 155.00.
De guarniciones pedimos una court bouillon con dumpling de tuétano, una suave polenta con parmesano y Mac and Cheese para recordarnos dónde estábamos.

El Tasting de New York Sirloin con sus Salsas
De postre: Cut Chocolate Bar; Wong Farm Mango; Praliné Gianduja Crunch Guaba Passion Fruit Sorbet y un Banana Cream Pie con vainilla de Tahití, crème brûlée, salsa de caramelo y un café expreso extraordinario (que me recordó los magníficos blends que tenemos en nuestro querido Perú). Total cuenta: US$ 750.00 más US$ 14.00 de valet parking si tienes el ticket sellado (si no, who knows). Este restaurante de lujo lo recomiendo 10 sobre 10 y mi favorito, de todo lo que cené o compartí, ¡fue la carne! De ella tengo dos recuerdos de igual experiencia sideral: el Burj el Arab en Dubai y, en Londres, el Mayfair Four Season Hotel. Allí comerán igual, así que preparen la TC porque esta experiencia vale la pena sin ninguna duda... ¡Háganme caso!

Baby Banana Cream Pie con Vainilla de Tahiti, ¡catalogado como uno de los postres más caros del mundo!
Esa noche no pude ni dormir después de esta pantagruélica experiencia. Costó harto pegar pestaña, no por la materia prima ingerida sino por no querer dejar en la memoria esta magnífica cena en compañía de parte de la gente que amo. Solo me quedó la esperanza de que - al regresar después de Alaska, donde me dirijo - volveré por estos lares para, a lo mejor, hacer un bis obligado.
Informaremos...

¡Buen Apetito!