jueves, 4 de septiembre de 2014

Singapur: la Ciudad del León


Mayo 11 en adelante...

Hace un poco más de tres años estábamos todo el grupo de siempre - no sé si en Hong Kong u Oslo - y en una revista del lobby del hotel veo un anuncio de que se estaba inaugurando un magnífico hotel en Singapur: tres torres enormes que se unían en el techo para formar una serpiente o una portentosa embarcación (depende de tu imaginación). En aquella foto se veía una piscina infinita en el techo de este hotel (que miraba a la bahía) y nos dijimos que este iba a ser nuestro destino en algún momento cercano.

El nombre del hotel es MARINA BAY SANDS HOTEL y esa es una de las excusas de este viaje; la otra, como siempre, es nuestra pasión por el disfrute.

Marina Bay Sands Hotel - Diurna

Comenzamos un once de mayo del 2014 partiendo desde Lima en el moderno avión A-340-600 de IBERIA, línea en la que he recalado después de la desilusión de haber efectuado últimamente varios viajes de duración larga con LAN, sin buenos resultados. Ahora estamos usando la Business Plus de IBERIA - ¡oh sorpresa! - qué adelanto de tecnología y comodidad: ¡verdaderamente los asientos se convierten en camas! No como en los aviones de LAN, que no llegan a ponerse horizontales al 100%. La atención espectacular en todo sentido: amabilidad, calidad de su carta de vinos y comida, etc. Me mudo a IBERIA para mis viajes a Europa, al menos por el momento.

Marina Bay Sands Hotel - Nocturna

Después de doce horas arribamos a Barajas, donde nos quedamos una noche para no hacer pesado el viaje. Como habíamos comprado parte de todo este viaje con pasajes en Emirates Airlines en clase Business, nos incluyó el recojo en la ciudad con los remisess de la aerolínea. En el caso nuestro nos enviaron un Audi 8, me cuenta Eduardo que a él le enviaron un Mercedes Benz y un BMW a Manolo y Flor... ¡Ya se empezarán a imaginar lo que será este vuelo!

Como nuestro destino o primera ciudad a visitar era Singapur, hicimos cambio de aviones en Dubái con un total de poco más de 17 horas en dos tramos, incluyendo un par de horas en el aeropuerto de Dubái (que es un tema para desarrollar más adelante, por lo alucinante).

Piscina en el Techo del Marine Bay Sands Hotel

Ambos vuelos de súper lujo; por algo esta aerolínea es considerada entre las dos mejores. No hay palabras para describir el magnífico vuelo, rodeado de gente que se desvive por atenderte en estos aviones ultra modernos y gigantes como el nuevo A380 de dos pisos o el 777-800 que es de características similares. La verdad vale cada dólar que pagas: ¡así de sencillo! Las opciones de sus cocinas de abordo así como la fina selección de su carta de vinos te hacen sentir como si estuvieras en un gran restaurante. También las cabinas privadas de asientod con escritorios son de locura.

Arribamos al aeropuerto de Changi como a las tres de la tarde. Nos esperaban seis remisses. La línea aérea nos había asignado un auto para cada uno, para llevarnos a nuestro destino (que en el caso nuestro era el hotel Marina Bay Sands). ¡Qué tal hotel! Les recomiendo entrar a la web www.marinabaysands.com para que se den una idea de lo que estoy hablando: tres torres con 2,600 habitaciones; más de 60 restaurantes, entre ellos al menos seis de célebres chefs con muchos pergaminos a cuestas y estrellas Michelin; un mall que es parte del complejo con pista de patinaje de hielo y más de 300 tiendas de alto lujo; patio de comidas dedicado a las cocinas malaya, china e india; parada del metro dentro del hotel; un casino considerado el más grande de Asia; entre otras facilidades para los huéspedes y un sinfín de amenidades para que los visitantes la pasen de lo mejor.

Nos alojaron en la Torre 1 piso 42 con una magnífica Habitación Premier a un costo de US$.500.00 (más impuestos), con desayuno incluido. Para el estándar de esta ciudad - que es la más cara de estos lares - estaba bastante razonable. Antes de subir me dirigí donde el concierge, el Sr. Yip Meng Hoe, quien nos ilustró sobre el cómo, cuándo y dónde ir a comer comida callejera en esta ciudad. Entre otros tips también nos consiguió una guía de turismo de habla hispana, a la cual contratamos por tres horas para la mañana siguiente. Ella se llama Ana María (francesa), su teléfono es 91053270, cuesta US$.100.00 por hora y vive en la ciudad desde hace más de 15 años. Vale la pena, ya que te recoge en una van privada y te da un tour a tu medida por la ciudad: incluyó visitas por el mercado local y por los restaurantes donde la gente local asiste, además de las principales atracciones turísticas como la Plaza Raffle, el Cable Car a Sentosa, Little India, Chinatown, etc.

La Pintoresca Little India

Como se imaginarán, estábamos con 13 horas de diferencia horaria más 28 horas de vuelo acumuladas, así que decidimos refrescarnos y descansar un par de horas citándonos en el Ski Bar - lounge de este hotel en el piso 57 - de nombre KU DÉ TA. Por cinco Grey Goose, dos Tiger Bell (cerveza local) y un Virgin Mary nos metieron un sablazo de US$ 160.00 (considerando que no te sirven más de una onza de licor por vaso, que es exactamente la mitad de lo que nosotros tomamos en Lima o en cualquier local occidental).

Ku Dé Ta Skybar
Hay que tener en cuenta que Singapur es conocido por sus altos impuestos a todo lo que signifique lujo o superfluo, así que, mis queridos amigos, no se olviden de empacar sus botánicas desde Lima, más sus chatas para la cartera de las señoras…

Esa noche nos dirigimos al barrio de CHINATOWN, donde nos habían recomendado el Maxwell Center, que no es otra cosa que un mercado-patio de comidas de cocina china callejera, donde hay múltiples puestos de todas las regiones de la China a buenos precios. Exóticos sabores, ¡a no perdérselo de ninguna manera! Nos atiborramos literalmente de dim sum de diferentes formas y rellenos, magníficos guisos de mariscos con tripas de cerdo, arroces picantes, sopas extremadamente sabrosas... Sobre todo, muy divertido y económico al máximo: no perdérselo de ninguna manera. Es seguro y tienen el metro a dos cuadras, que es uno de los mejores del mundo.

Noches en Chinatown
Después de ese banquetón chino, más un par de horas de casino sin mucha suerte, nos fuimos a descansar.

Singapur está repleto de restaurantes caros. Basta con caminar por Clarke Quay y sus alrededores. Además, en los hoteles albergan los mejores restaurantes de chefs famosos, sobre todo asiáticos y europeos. Lo interesante - y que tiene su reto - es aprender dónde comer barato. Esto les llevará más tiempo. Aquí les paso unos tips:

Los Food Courts (patios de comida) son el destino más popular. Aquí se come bien por 4-6 SGD. Cada puesto suele tener una especialidad diferente, pudiéndose elegir entre platos de distintas partes del mundo (generalmente chinos).

Para los que tienen un presupuesto muy bajo, otra opción es ir a Annalakshmi Janatha (restaurante indio del barrio chino) o a The Buddhist Lodge. En el primero tú decides cuánto dinero quieres dejar y puedes comer todo lo que quieras (5 SGD es un precio bien visto, menos no). El segundo es gratis (¡no abusen!).

Aloo Gobi del Annalakshmi Janatha

También para comer barato la clave es salirse un poco de las zonas turísticas. De lo que vimos podemos recomendar los siguientes sitios en los que comimos: 

Chinatown Complex: decenas de puestos en la primera planta de este edificio, mucha gente los fines de semana, queda junto al templo budista de Chinatown.

Waterloo Hawker Center (en el centro, en la zona colonial).

Little India: muchos restaurantes, principalmente de comida india, claro.

Cualquier Hawker Center de barrio: en general, los Hawker son conjuntos de puestos callejeros que comparten las mesas y otros servicios. Si ya has visitado antes otras ciudades del sudeste asiático (como Bangkok) sabrás que esto es común en muchos lugares de estas latitudes. El precio de los platos oscila entre los 3 y los 7 SGD.

Nuestro Hawker Center preferido es Lau Pa Sat. Este recinto se encuentra bajo una estructura de hierro forjado traído de Escocia a finales del siglo XIX. No se vayan de Singapur sin probar los satay y los cangrejos, muy típicos de la ciudad.

Concurrido Lau Pa Sat Hawker Center

A la mañana siguiente después de una rutina obligada por el fitness center y un reparador desayuno tercio hindú, mitad chino y algo de malayo en el buffet, nos recogió la guía que habíamos contratado, que además de ser una mujer muy simpática nos hizo un buen recorrido por la ciudad. Les paso lo principal que recorrimos esa mañana: el Centro Cívico, el distrito financiero, el cable aéreo o funicular (que les hace un paseo ida y vuelta hacia la isla de Sentosa, además de las vistas increíbles). A nosotros nos tocó un día muy bonito que permitió ver casi todas las islas cercanas como Sumatra, el palacio budista de Chinatown (que vale la pena) y Little India con sus tiendas de especias y sus comercios típicos. El paseo terminó en Clarke Quay, donde nos habían recomendado un restaurante de cocina del norte de la India (Bengala) en el que por US$ 30.00 por persona nos sirvieron kebabs de cordero, pollo y verduras; dos tipos de curris extraordinarios: uno de cordero y el otro de pollo, acompañados de verduras y un arroz basmati de película; buenas cervezas indias completaron este exótico almuerzo muy recomendable.

Colorido Qlarke Quay en la Rivera del Río Singapur

En esta misma zona hay muchos restaurantes con peceras, donde podrán probar centollas, abalones, peces vivos, toda clase de cangrejos al chili o a la pimienta (que es el plato más típico de la cuidad), etc. No olvidarse de pedir los satay, que son brochetas marinadas de pollo; cerdo con salsa de maní; el char kway teo, que son tallarines con ajo, langostinos y variadas salsas; laksa, que es una sopa de fideos muy sabrosa; el famoso arroz con pollo hainanese, que se cocina al vapor acompañado de arroz; el roti prata que, a pesar de ser de origen indio, es popular por estos lares y consiste en unas especies de tartas rellenas de diferentes cosas.

Otra zona muy buena es Boat Quay, donde hay mucha acción además de buenos lugares para tomar un buen trago, comer bien y pasarla chévere. Ahí nosotros tomamos un taxi-bote que por hora y media te pasea por la bahía y sus hoteles. Les recomiendo hacerlo de noche.

Les voy a recomendar algunos restaurantes, siempre recordándoles que Singapur es una ciudad MUY CARA: sus precios están a la par de los más altos de otros lares. Por supuesto que también hay otros muy buenos a excelentes precios y, siempre como alternativa, los mercados nocturnos callejeros (donde se come muy bien, con bastante variedad y donde sobre todo las billeteras estarán muy felices). Para estos casos ir a Maxwell Food Center, que queda en China Town. Otros son el Lau Pa Sat, el Makasutra Glottons Bay y el Tekka Food Center Market. Con esos cuatro están completos.

Sigamos con los Top:

- CUT de Wolfang Puck, con unos cortes de carnes del Asia, de bandera, y una excelente carta con más de 700 vinos. 

- WAKU GHIN, número 7 en la guía San Pellegrino del Asia, del super estrella Tetsuya Wakuda (combina cocina japonesa con francesa), con frescos ingredientes. Sólo atiende 25 personas por turno (calcular unos US$ 500.00 por el menú por persona). No olvidar de pedir el camarón de Botan con lengua de erizos y caviar.

Emblemático Erizo de Mar con Camarón Botan y Caviar Oscietra del Waku Ghin

- DB de Daniel Boulud, que además de ser súper conocido practica una cocina contemporánea francesa que vale la pena. 

- OSTERIA MOZZA de Mario Batali, quien ocupa el puesto 35 en la Guía San Pellegrino del Asia. 

- SKY 57 de Justin Quek, otra celebridad asiática que la rompe con su cocina local. 

- YAMAMOTO, donde puedes combinar teppanyaki (todo flambeado y salteado), robata (parrilla japonesa), sushi (traen lo más fresco desde Tokio) y ramen (soya o miso con cha-shud o mariscos). 

- BEIJING NO.1, IMPERIAL TREASURE FINE CHINESE CUISINE, JIN SHAN Y KU DÉ TA completan la lista de los fichos. 

Si se van al food court del Marina Bay Sands Mall se van a volver locos, ¡no van a saber qué comer! Hay de todo: barbecue chino, cocina malaya, india de varias regiones, lo mismo que las cocinas chinas de todas las regiones. También quedarán más que satisfechos y pasados de vueltas con los sabores, aromas, picantes, etc. No van a querer irse de ahí. Todos estos los pueden chequear en: www.marinabaysands.com/dining

Parte del Variado Menú del Din Tai Fung

Mención especial a este restaurante de dim sum de apellido DIN TAI FUNG, donde te preparan más de 200 variedades de bocaditos chinos en diferentes tipos de cocciones, ¡en vivo y en directo y a súper precio! Este lugar ¡¡¡Vale un Perú, carajo!!! Queda en The Shops at Marina Bay Sands, nivel B-2 63/64. Otro es el FATT CHOY, en 10 Bayfront Avenue, en el que nos comimos lo que ellos llaman un barco de vapor, que es como una fondue china en la que tú escoges los mariscos, pescados y/o carnes (pollo, cerdo, vaca, rana, rata de campo, etc.), variedad de verduras, diferentes tipos de fideos y los vas cocinando en un sabroso caldo que puede ser muy picante o poco picante... pero siempre picante. Al final te tomas esa sopa concentrada de sabor ¡que te pone oso! A eso le sumé algunos bocadillos al vapor para amenizar el cuento por US$ 50.00 por dos personas.

Mi último recomendado para ustedes queda dentro del casino, al igual que el anterior, que es necesario para descansar y no siempre jugar seguido. Es el TONG DIM - NOODLE BAR. Allí encontrarán más de cien opciones de sopas con diferentes tipos y grosores de fideos, ¡muy bueno! Calcular US$30.00 por persona.

Como verán nos hemos pasado tres días en Singapur muy animados, combinando paseos por la ciudad (hay muchas cosas por ver y vacilar), buenos restaurantes y bares, diversión en el casino con sus espectáculos, buenos masajes y, lo más importante, pasándola bien con nuestros amigos a quienes queremos y apreciamos.

¡Buen Apetito!

A.



PD: últimos tips.

No ensuciar ya que la multa es de mínimo US$ 500.00 (ojo,¡los policías no usan uniforme!) o te dan latigazos. 

Nunca dudar de probar un plato nuevo. 

No cruzar ninguna luz roja o te pasará lo mismo que el primer tip. 

No te hagas masajes de pie si no aguantas dolor. 

No comer la fruta “Durían” (es peor que una bomba nuclear apestosa). 

Si no comes picante, cuidado con lo que pides: son los reyes de lo picante. 

Si no quieres gastar plata no vengas a Singapur y menos vayas a un centro comercial. 

Hacerte el masaje de pies con los peces. 

Comer pescado, que es riquísimo. 

No fotografíes a la gente a menos que les hayas pedido permiso.

martes, 29 de julio de 2014

Los Lagos del Sur de Chile


Aprovechando el fin en que hubo aburridas elecciones para regidores, le hice una sorpresa a la Michi y nos embarcamos en vuelo de Business de LAN a Puerto Montt oooooohhhhh… Puerto Montt ooooooooohhhhh… con escala muy corta en el aeropuerto de Santiago.

Es un vuelo muy placentero que sale pasada la medianoche, lo cual es perfecto pues ni te molestan por comida y puedes dormir a voluntad para llegar fresco a Santiago y hacer el transbordo en el Arturo Benítez con mucha prontitud.

Aterrizamos después de hora y media de vuelo en el aeropuerto, donde nos esperaban de la agencia LS Transcordillerana para llevarnos a nuestro hotel, que se llama GRAN COLONOS DEL SUR: una magnifica propiedad frente al lago de Llanquihue, en la ciudad de PUERTO VARAS (no confundir con el hotel hermano, que se llama igual pero sin la palabra GRAN y es de categoría inferior).

Puerto Varas

Como no estaba lista la habitación aprovechamos para pasear por esta hermosa ciudad de PUERTO VARAS, haciendo un stop en un hermoso y típico local llamado MAMUSIA que se especializa en desayunos. Allí dimos cuenta de una pichanga que consiste en papas nativas salteadas acompañadas de varias carnes (vacuno, cerdo, cordero), así como varios tipos de salchichas (vienesa, longaniza), más verduras encurtidas y quesos calientes. Plato muy recomendable así como contundente, por lo que tuvimos que proceder a ingerir un buen par de copas de pisco mosto verde torontel (que habíamos traído) para bajar el muerto, que estaba dando pelea.

Decidimos aprovechar la tarde y nos fuimos a conocer la ciudad de FRUTILLAR en un tour que habíamos contratado. En algún momento del tour hicimos una pascanita con una tabla de fiambres y dos buenas copas de vino.

De regreso nos fuimos a cenar a un restaurante llamado LAS BRASAS. Allí degustamos centolla fresca, locos y congrio (todo de buena factura, y los precios acordes con la ciudad: calcular US$ 80.00 por pareja con vino incluido).

Esa noche nos fuimos a disfrutar del casino - tremendo local lleno de entretenimiento - y a la mañana siguiente nos volvimos a ir, en otro paseo programado, a conocer los saltos de algo y el volcán Osorno. En el volcán pueden tomar las sillas del teleférico para subirlo (en invierno funciona como pistas de ski). Vale la pena: la vista es espectacular y hay un pequeño refugio donde uno se puede restaurar con algo mientras la pasa bien. Como este paseo es de medio día, y por recomendación del guía, almorzamos en una picada (huarique) que queda al costado del mercado en la ciudad de Puerto Varas y se llama DONDE EL GORDITO. Es un lugar muy pintoresco y con muy buena calidad de insumos. De menú: machas a la parmesana, centolla caliente con mantequilla de jerez, congrio frito y cuatro copas de vino por un total de US$ 60.00 por pareja. Ojo: el local es pequeño (diez mesas), así que tomen sus precauciones si desean visitarlo.

Pintoresco, al Lado del Mercado: Donde el Gordito

Toda la tarde la dedicamos a descansar: sauna, piscina temperada, masajes, etc. en las instalaciones de nuestro magnífico hotel. Por la noche habíamos reservado un restaurante que queda en la Av. Costanera, el cual nos había llamado la atención ya que conocíamos al mellizo que está en BordeRío, en Santiago - de apellido IBIS DE PUERTO VARAS - y la chuntamos con la elección. Estupendo restaurante de 5 tenedores, con todo lo que conlleva este tipo de categorización: elegante, acogedor, magnifica vista, etc. Y como no podía ser de otra manera, estupenda comida.

De picar: locos mayo con pebre (que estaban super sabrosos y suaves) y puyes (que son como las angulas españolas, pero en este caso son australes) que vinieron en un cazo de hierro con aceite de oliva hirviendo, burbujeando y aromatizado con dientes de ajo en camiseta. Toda una experiencia a no perdérsela.

De plato principal: el mejor salmón fresco que hemos comido en todos nuestros viajes culinarios (que no son pocos) y, por qué no decirlo, en nuestra vida. Vino acompañado con una mantequilla ligeramente dorada y escoltado por buenas alcaparras. Realmente estuvo de bueno que valdría la pena tomar un avión a estas lejanas tierras del sur de Chile solo para volver a comerlo. Se nos hace agua la boca solo de recordar su textura, sabor y la delicadeza de la carne de este rey del mar. De tomar: Carmen Reserva Sauvignon Blanc. Total: US$ 80.00 por pareja (un regalo).

Como estábamos cansados, esa noche nos fuimos a acostar previa caminata por el borde del lago con un pequeña parada en un lindo lugar llamado CASSIS, donde puedes comer delicias de la repostería local. Nosotros aprovechamos para comprar mermelada de frambuesas y almendras acarameladas, para la camita junto con la tele.

Esa mañana, después del desayuno-buffet del hotel, nos pasaron a buscar para el último tour contratado (US$ 60 por pasajero) que nos llevaría a recorrer más de 500 kilómetros en prácticamente todo el día, pues salimos a las 9 de la mañana y regresamos a las 9 de la noche. El sitio donde fuimos es la Isla de Chiloé, a la que se llega subiendo desde el continente en un transbordador. Esta isla es el paraíso de lo marino…

Como a las 3 de la tarde hicimos un stop en un restaurante llamado DON OCTAVIO, en la ciudad de Castro. Allí almorzamos magníficamente junto con el resto del grupo de turistas que habían tomado el tour al igual que nosotros. Michelle - para variar - centolla fresca con mantequilla caliente, y este pechito - para variar - un estupendo y muy bien preparado ¡congrio frito! De tomar: vino Santa Digna Sauvignon Blanc, para un total de ¡US$ 40.00 por pareja!


Don Octavio, en Castro

Esa noche - que era la última que nos quedábamos en Puerto Varas - decidimos probar otro restaurante, ya que en principio habíamos pensado repetir el plato en el IBIS DE PUERTO VARAS que nos había dejado lelos con la calidad del pescado y en el que además nos habían prometido para esa noche un sashimi de salmón súper especial para nosotros. Pero igual decidimos ir a otro que se llama LA OLLA y que también queda en la Costanera. Nos impresionó por la gran cantidad de comensales: cuando llegamos (se parece a CALA), hubo que meter presión para conseguir una bonita mesa con vista al lago y - para variar - ¡volvimos a comer lo mismo! Salmón con mantequilla y millones de alcaparras para la doña y locos mayo para mí. Ambos platos cumplieron a cabalidad su cometido: muy ricos, suaves y sabrosos. Y con dos copas de vino para un total de US$ 40.00 por pareja. No es que estemos locos pidiendo lo mismo siempre, sino que estamos en el paraíso de los mariscos y los pescados (locos, choros, erizos, ostras, merluza, salmón, congrio, pulpo, etc.). Además esta zona concentra las principales industrias pesqueras de Chile. Había que aprovechar la oportunidad para comer lo que no hay en otras latitudes.

Esa noche volvimos al casino. Tenía un buen show, además del juego que es entretenido si no caes en el vicio.

Si me dicen con cuál restaurante me quedo, de los que hemos probado, les diría que cada uno tiene su fuerte: El Ibis, por su salmón; La Olla, por sus locos; El Octavio, por su congrio y la centolla; Donde el Gordito, por sus machas; Las Brasas, por sus ostras, pulpos y erizos... Así que les doy buena nota a todos ellos, en los que me ha tocado gozar del placer de sus magníficas mesas marinas.

Venir a esta ciudad es un must, no solo por su comida sino también por sus lagos y construcciones con marcadas influencias alemanas (pues fue colonizada por ellos en los 1800) y para aprovechar y conocer su industria pesquera (que está a la par de la mejores del mundo). Actualmente son los primeros productores mundiales de salmón, junto con Noruega.

Después de tres días de placer y turismo, nos subimos al avión para un corto vuelo a Santiago, donde nos quedaríamos dos noches ya con reservación para cenar en el OSAKA, que está en nuestro súper hotel W y donde nos aguardaba Ciro para engreirnos como Dios manda y de acuerdo con las instrucciones dadas por mis bros Carlitos y Diego, que se han ocupado de este ágape. Al día siguiente tendríamos un almuerzo de amigos comunes que nos ofreció nuestro otro brother Don Emilio Peschiera en su casa y que ya les relataré.

Estuvimos impacientes aguardando que se acabara ese corto vuelo (1h y 20m) para hacer el check-in, dejar las maletas y partir a almorzar al Mercado 605... Y ¿a comer qué? ¡Picorocos se ha dicho!

Arribamos al hotel W, ubicado en el barrio de Las Condes (taxi desde el aeropuerto: $6,000 pesos chilenos por persona), donde gracias a nuestros amigos Emilio y Macarena nos habían hecho un upgrade de habitación: nos alojamos en el piso 8, con terraza incluida, además de la alucinante vista a esta parte de la ciudad. Como teníamos reserva para cenar en el OSAKA (que está ubicado en el piso 4 de este mismo hotel), aprovechamos para darnos una vuelta por un nuevo mall llamado Costanera Mall, a pocas cuadras de nuestro hotel. Es un mall de cinco pisos que no tiene nada que envidiarle a los mejores del mundo: qué tal calidad de tiendas y restaurantes, vale la pena visitarlo. Nosotros de frente nos fuimos a la parte gourmet del Jumbo, donde llenamos el carrito con quesos, embutidos, etc. y etc. Agregamos una caja de vinos premium en El Mundo del Vino (tienda especializada chilena) y dimos por concluidas las compras por el día.


Osaka, las Delicias de lo Peruano-Oriental


A las nueve y media de la noche hicimos presencia en el Osaka. Nos aguardaba Ciro, quien vía mail y por intermedio de los dueños nos había preparado un menú-degustación de primer orden.

A la mañana siguiente, después de pasar por el spa y por el buffet matutino, nos fuimos a almorzar a casa de Emilio y Macarena Peschiera, junto con algunas parejas de amigos comunes y otros no. Degustamos un costillar enorme de novillo Angus, que demora en hacerse más de cinco horas a muy lenta brasa. A esto se le agregó una picaña y diversos acompañamientos, junto con estupendos vinos como siempre. ¡Gracias Emilio y Maca por tan agradable tarde llena de lindos recuerdos!


Interiores de Osaka, Santiago de Chile

Teníamos un compromiso para cenar con otro amigo, pero cuando nos dimos cuenta de la hora a la que habíamos llegado del almuerzo al hotel (10pm), bien animados, no quedó más remedio que posponerlo para una próxima oportunidad.

Lo único malo de este viaje es el vuelo de regreso a Lima. Sale a las cinco de la mañana, lo que nos obligó a salir del hotel como a las 2.30am. Ya se imaginan la levantada de madrugada (toda una pesadilla que no pude evitar) y, para colmo, el vuelo estuvo retrasado por varias horas.

Bueno, no voy a relatar el vuelo de vuelta porque simplemente dormí hasta Lima en cuanto puse mis pies dentro de esa cabina, así que aquí dejo esta crónica de viaje que espero les pueda servir.

¡Buen Apetito!

A.

De Tapas por Sevilla

Llegamos por segunda vez a esta ciudad ayer 16 de junio de 2013 como a las 2 de la tarde para dirigirnos al Eslava, ubicado en calle Eslava 3&5, www.espacioeslava.com, donde poseen un local de tapas y un restaurante al costado uno de otro.

Nosotros ya habíamos estado en este local en un viaje anterior por esta ciudad y no queríamos dejar de venir para probar sus famosos huevos sobre biscocho boletus (que es una enorme yema de huevo sobre un trozo de foie líquido que a la vez está sobre un biscocho de boletus). Acompaña esta maravilla un coulis de fruto rojo y ¡para dentro! Te puedes comer diez de estos huevos, fácil. Ordenamos también el huevo campero, que viene frito en aceite de oliva con juliana de cebollas caramelizadas. Un 20 también de nota.

Pasaron a continuación unas cabrillas (caracoles de tierra) en salsa, unos centro de vieras con crema de algas y una sangre encebollada que acompañó un par de potajes de alubias con acelgas. Recomiendo no dejar de pedir las costillas a la miel y las croquetas de jamón de Jabugo (que estuvieron estupendas) o unas sardinitas fritas que van muy bien con el verdejo de la casa (al cual le hicimos honor), un orujito de hierbas y un soberbio, espectacular, increíble, buenazo helado de queso manchego viejo, arenoso y picón (que viene con una mermelada de calabaza). Este postre es como la casa de la abuela: huele a añejo y con mucha experiencia. Lo tengo que poner en alguno de mis restaurantes de todas maneras. 70 euros por 4 personas, muy buen precio para este  bar de tapas. Si quieren pueden almorzar en el restaurante de mismo nombre que tiene una carta más sofisticada. Les recomiendo carpaccio de gambas blancas y coulis de curry caramelizado, unas almejas con  espinacas, un bacalao confitado con vinagreta de Pedro Ximénez y frutos secos, un solomillo de cerdo con salsa de queso de Cabrales o unas chuletitas de cordero lechal con ajitos y pimientos entre otros buenos platos con que cuenta este simpático local.

Por la noche nos recibió en su terraza nuestro querido amigo Don Paco Millán, amo y señor de la ciudad de Sevilla y un magnífico anfitrión y caballero Andaluz. Nos recibió con gambas y percebes al vapor para despertarnos el apetito, junto con una rica cañita bien fría como para amainar los 37 grados de calor que nos tocó esa tarde. Prosiguió con unas navajas a la plancha con guindillas y mermelada de tomate, unas almejas aliñadas con aceite de oliva, ajo y manzanilla, más alcachofas y taquitos de jamón y otros secretos. Tuvimos que recurrir al pan para no dejar ninguna huella de este soberbio plato hecho por un magistral cocinero. Siguió el baile con boquerones de anchoa, una ventresca de atún rojo (igualito al que me comí en Barbate, Cádiz). Para refrescarnos y poder hacer un descanso, se nos sirvió un buen gazpacho que cayó  muy bien.

Después del merecido break comenzamos de nuevo con un tartar de atún de almadraba y la estrella de la noche: una pasta en forma de acordeones pequeños aromatizada al curry, que escoltó a un guiso de carrilleras de cerdo ibérico de película de Hollywood (incluido  su premio Oscar por lo bueno que estaba).

Finalizamos el banquete - porque literalmente fue un banquete, con quesos y buena tertulia - bien entrada la madrugada, lo que nos obligó a retirarnos al Gran Meliá Colón ubicado en la calle Canalejas, que es un muy buen hotel 5 estrellas con magnífica ubicación y buen buffet de desayuno del que damos fe. También tienen un restaurante llamado El Burladero, con una carta conceptuada por Dani García (Calima 2 estrellas Michelin), que hoy andaba con un festival de atún. Como platos estrella habían puesto, en pizarra, zurrapa de atún rojo, atún encebollado (como guiso) al estilo de Conil (ciudad cerca de Chiclana de la Frontera), ventresca asada y tomate caramelizado, y un atún marinado al jengibre, uvas y queso. Sobre su carta tienen muy buenas cosas. Lo más recomendable es su rabo de toro (que es espectacular) y sus garbanzos con carabineros.

Por la mañana - o más bien diré por la tarde, pues dedicamos la mañana a descansar - salimos a un local llamado Alacena San Eloy que queda en la calle San Eloy, que es peatonal, donde pueden comprar buenos jamones, embutidos, quesos, anchoas, salazones, etc. En fin, todo lo necesario para tener un buen picnic en el auto, ya que mañana partiremos a La Aracena, tierra de Jabugo, donde se hacen los mejores jamones serranos de toda España y ¡olé!

Caminando tomamos una tapita de tortilla de papas y un caña pequeña. De ahí pasamos a la Bodeguita Cerillo, donde tapeamos una tapita de jamón. Continuamos y pasamos por La Societé, que es una boulangerie donde la especialidad son los hojaldres y sus quiches así como sus artesanales buenos panes. Cerca está la Bodega el Priorato, donde pueden comer una gambas al alioli o un montadito de pringa (que son todas las carnes del puchero picadas y aliñadas con pimentón, puestas dentro de un pequeño pan). Más allá Alquimia 29, para comer un salmorejo con sus migas de huevo y jamón o una hamburguesita de rabo de toro en un pan de aceituna. A continuación, en La Alacena de San Eloy, cominos una papas al alioli y una tortilla de patatas al whisky muy agradable.

Consideramos que estábamos bien para este paseo de tarde por calles de Sevilla y nos regresamos al hotel para tomar un sauna y descansar, que para esa noche - golpe de 9 - nos habíamos citado con Paco Millán para caminar de tapas por los más emblemáticos locales sevillanos.

Dicho y hecho: a las 8.30 de la tarde nos fuimos los cuatro en un taxi a la calle Arfe, donde hay dos buenos locales de tapas. Primero, El Arenal: se piden unas morcillas secas ibéricas, mejillones XL en aceite y un montadito de anchoas con leche condensada (así como lo leen). De ahí se pasan al frente, donde está uno de los famosos que además es de cadena de nombre 5 jotas (como el jamón de Jabugo). Ahí ordenamos unas croquetas de jamón ibérico, unos garbanzos con chorizo, una hamburguesita  de presa (corte del cerdo) con foie (espectacular) y terminamos con una tosta de paleta de jamón Pata Negra con torta del Casar (queso). Proseguimos el periplo y a dos o tres cuadras (aquí dicen calles) arribamos al Don Juan de Alemanes,  donde comimos unos chicharrones y consumimos una caña pequeña. Ahí hay muchos bares para tapear, como El Pórtico (pedir croquetas de pulpo y chanquetes fritos), Bar Gonzalo (casa fundada en 1920, para pedir bacalao en hojaldre y almejas negras al pil pil), sigue Gusto y al frente Las Escobas (¡fundado en el año 1386! para un rabo de toro y buena tortilla). Mas allá, Doña Francisquita y, al frente, el famoso Casa Robles (en la calle Álvarez Quintero 58) www.roblesrestaurantes.com sitio altamente recomendado por los locales para tomar unas ostras, carabineros, cigalas tronco y otras delicias del mar. Nosotros ordenamos una mojama de atún con tomate y unas setas de temporada salteadas. El sitio es muy bonito y acogedor; no olvidarse de pedir unos riñones de cordero lechal a la plancha o una sartén de almejas a la manzanilla con jamón y langostinos. Caminando un poco llegas a la Bodega El Patio, cerca de la famosa La Giralda, otra que se llama La Catedral, al costado La Tradicional (para las paellas y los rabos de toro y por supuesto sus croquetas caseras), La Moderna (para los buenos finos), la no menos famosa Bodega Santa Cruz las Columnas (donde pedimos unas croquetas de bacalao y un montadito de pringa y, si van de día como lo hicimos la última vez, se comen unos menudos o callos con garbanzos de película). Cerca está El Pasaje (para comerse un burrito de secreto), La Bodeguita, La Parihuela, La Gitana, Las Teresas y otra famosa que es la Taberna Poncio Restaurante de Tapas en el barrio de la Judería. La última que vimos fue La Tapatería, de ahí nos fuimos a La Carbonería (famoso tablao de flamenco) para entretenernos y despedirnos de la linda Sevilla.

Qué visitar: la Catedral y la Giralda, los Reales Alcázares, el Archivo de Indias, el Hospital de la Caridad, el de los Venerables, la Iglesia Colegial del Divino Salvador, el Museo de Bellas Artes, el Museo Arqueológico y el de Artes y Costumbres Populares, el Museo Marítimo, Torres de Oro, el Museo Taurino y el coso, el Palacio de la Condesa de Lebrija y el Palacio Casa de Pilatos.

Sevilla es una ciudad para disfrutarla paseando. Pueden comenzar por el Paseo de Las Delicias, cruzar el Puente de Isabel II y conocer el barrio de Triana, el barrio Santa Cruz, la antigua Judería y los Jardines de Murillo. Pueden tomar el bus turístico que los llevará por todas las principales atracciones turísticas que merecen ser apreciadas.

Agrego que en los alrededores de nuestro hotel están las mejores tiendas y boutiques de la ciudad.

Eso es cuanto tengo que informarles por ahora, mis incondicionales compañeros de camino. Los dejo una vez más con una elegante reflexión, ¡y seguimos en la ruta!

La mujer bonita es como el arroz pegao (socarrón o, en peruano, concolón), porque es lo más rico cuando está bien hecho.


¡Buen apetito!

miércoles, 30 de octubre de 2013

Tres Días por Andalucía


Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda, Chiclana de la Frontera, Puerto de Santa María, Cádiz y Barbate.


Jerez de la Frontera

Salimos temprano de Marbella prometiendo regresar en una próxima oportunidad para quedarnos al menos unos cinco días. Pienso que lo vamos a juntar con un viaje que haremos a Marruecos y Túnez pronto.
El viaje es muy agradable y placentero cuando se viaja sin prisa y con buena compañía, por cierto. Después de hacer las dos horas que nos separaban, arribamos a la Fundación Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre donde yo, previa coordinación con mis copilotos, había comprado las entradas vía Internet desde Lima (27 euros por persona, primera o segunda fila) para disfrutar de esta exhibición. La Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre, en Jerez de la Frontera, es mundialmente conocida por su exhibición “Cómo Bailan los Caballos Andaluces”, un espectáculo único que exhibe y resume, de manera aparentemente natural, toda la labor que desarrolla esta institución.

Arte Ecuestre

Según me informan, en mayo de 1973 S.M. El Rey D. Juan Carlos I, siendo Príncipe de España, hizo entrega en Jerez de la Frontera a D. Álvaro Domecq de “El Caballo de Oro”, máximo galardón ecuestre que anualmente concede España como reconocimiento a la dedicación y labor realizada a favor del mundo del caballo. Con tal motivo Álvaro Domecq presentó por primera vez su espectáculo “Cómo Bailan los Caballos Andaluces”, constituyéndose en el origen de esta fundación.
Quedamos muy contentos con el espectáculo que dura una hora y media con un intermedio que puedes aprovechar para tomarte una manzanilla (fino) o varias, acompañadas de unos montaditos de lomo de caña o de tortilla que le van muy pero muy bien.

El Espectáculo en Pleno

En los alrededores queda el Centro de Visitas de Sandeman, que forma parte de la Ruta del Vino de Jerez. Goza de una ubicación absolutamente privilegiada, entre la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre y el Museo del Enganche. Además nos encontramos muy cerca de los Museos de la Atalaya, de manera que estamos en el lugar ideal para las excursiones a cualquiera de estos atractivos turísticos, incluyendo una visita a Jerez a pié (que además de cómoda resulta muy completa).

Terminamos el recorrido turístico por esta magnífica ciudad donde no te puedes perder una visita obligada a Bar Juanito, en calle Pescadería, 10 www.bar-juanito.com

Un poco de historia: en 1943 Juan Rodríguez abrió un bar en la Plaza de la Hierba. Era un local pequeño donde al entrar se encontraba una barra en la que escasamente cabrían diez personas. Pero pronto su fama fue grande: allí se podían encontrar tapas "de cocina" que eran difíciles de encontrar en otros bares de la zona. Mientras lo permitió la legislación vigente, en el bar Juanito se comían los mejores pajaritos fritos de toda Andalucía. 
En el Interior de Juanito

Juanito nos dejó un día y lo sucedió su hijo Faustino. Su herencia era un reto, el listón estaba muy alto, pero Faustino ha hecho honor a lo que recibió de su padre. El día que el bar cumplía 40 años, Faustino lo trasladó a su ubicación actual, la calle Pescadería Vieja, una calle peatonal que a pesar de estar en el centro estaba bastante deteriorada. La llegada del Bar Juanito ha convertido la calle en punto de reunión obligado de todo Jerez. No olvidar de pedir sus famosas alcachofas, plato estrella del lugar y galardonado con el Primer Premio Nacional de Tapas, especial tanto por su trabajosa elaboración como por su resultado final.

Junto con las alcachofas el visitante puede degustar hasta 52 tapas. Comienza con unos aperitivos tales como las papas aliñá, el atún aliñado o la lengua mechada, y se pasa posteriormente a degustar los tradicionales guisos, como son los fideos con gambas, la berza jerezana o la sangre encebollada. Luego recomendaríamos, tras la pertinente y obligada pausa, una carrillada de ternera, unas mollejitas a la plancha o los huevos estrellados, para culminar con un pescaíto frito de la bahía.

Las Famosas Alcachofas del Bar Juanito


Sanlúcar de Barrameda

Por consejo de nuestro querido amigo Don Paco Millán, amo y señor de Sevilla, nos enrumbamos a almorzar a un Restaurante - Taberna Típica Marinera: Casa Bigote www.restaurantecasabigote.com, fundada en 1951 como lugar de despacho de manzanilla por el padre, Fernando Bigote, de los actuales dueños. Qué mejor que en Sanlúcar de Barrameda, distante unos 26 kilómetros. Les copio lo que nuestro amigo me envió por mail:

“Si están en Jerez para comer o cenar, tienen que ir a Sanlúcar de Barrameda, para mí la tierra prometida... Casa Bigote, en Bajo de Guía, en la desembocadura del río Guadalquivir. Un paraíso, los mejores langostinos del mundo y templo de la cocina marinera… Iría a la taberna, pues el comedor pierde encanto...”

Langostinos de Casa Bigote

Y como buenos y obedientes Boy Scouts y Girl Guides, sentamos nuestras posaderas, aclaramos los respectivos gaznates y con mucho placer les relataré a continuación lo acontecido:

De tomar: manzanilla La Gitana (2 medias botellas) y tinto de verano.

De comer en barra: media porción (4 unidades) de acedías (que son unos pequeños pescados similares al lenguado), media porción de orteguilla (que es una anémona de mar común), media porción de guiso de choco (es una sepia), 250 gramos de langostinos de Sanlúcar (un manjar de dulces), dos trozos de bacalao a la naranja y dos troncos de bonito escabechado. La estrella del día: un bogavante de 1.650 kg. cocido muy lentamente al vapor por más de media hora y servido con un aceite de oliva aromatizado con jerez, harto ajo macho y fresco perejil. Para terminar: buenas copas de orujo y varios expresos. Total para este magnífico almuerzo para cuatro personas: 220 euros incluida la propina. Como anécdota, contaré que conocimos a los dueños, de nombres Fernando y Paco, gente muy amable con la que compartimos una amena tertulia hasta finalizar la tarde.

Fernando y Paco, de Casa Bigote

Sanlúcar de Barrameda se localiza en la costa atlántica de la comunidad autónoma de Andalucía, en la provincia de Cádiz. Concretamente en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalquivir, que la separa de las provincias de Huelva y Sevilla. Su término municipal ocupa una extensión de 174,3 km2. Sus playas tienen una longitud de 6.5 km. Limita con los municipios de Trebujena y Jerez de la Frontera.

Esta zona turística destaca por la gran cantidad de luz solar que recibe, la cual baña las numerosas playas del municipio y le otorga un clima cálido y días soleados durante todo el año. Sanlúcar es un destino turístico de tipo familiar y residencial para muchos españoles y extranjeros. La ciudad ofrece alojamiento turístico, tanto hotelero como de apartamentos y alojamientos rurales. El acceso fluvial que se realiza al Parque Nacional de Doñana desde Sanlúcar atrae a muchos visitantes.

Existen en la zona varias playas con numerosos restaurantes y chiringuitos. La Plaza del Cabildo, con bares y restaurantes, y la zona de restaurantes de Bajo Guía conforman una oferta gastronómica muy apreciada por los visitantes, por estar basada principalmente en productos locales y típicos. Existen bodegas centenarias para los amantes del vino llamado manzanilla. También es muy popular la asistencia de visitantes al mercado de abastos.

Plaza del Cabildo en Sanlúcar de Barrameda

El centro de la ciudad está lleno de vida comercial, además de conformar el conjunto histórico-artístico de Sanlúcar de Barrameda, con multitud de iglesias, conventos, palacios y casas de cargadores a Indias y bodegueros. La ciudad recibe muchas visitas de veraneantes que pernoctan en las localidades de Rota y Chipiona.

La localidad es un centro tradicional de carreras de caballos en España, que se encuentran entre las más antiguas en toda Europa y fueron las primeras que se reglamentaron en España. Estas carreras de caballos tienen lugar a lo largo de la playa, durante el mes de agosto, planificándose su fecha de celebración en función del estado de las mareas. Los jinetes cubren distancias de entre 1.500 y 1.800 metros. También son muy populares las corridas de toros que se celebran a lo largo del año.

Carrera de Caballos en la Playa

Chiclana de la Frontera

Hoy nos alojaremos por los próximos tres días en Chiclana de la Frontera, en la playa La Barrosa, Urbanización Sancti Petri, en el hotel Gran Lujo Meliá Sancti Petri GL, un auténtico palacio andaluz de estilo nazarí con espléndidos patios de mármol, espectaculares jardines, fuentes de estilo árabe y cuidada vegetación.

La magia y la arraigada cultura árabe, tan propia del sur de Andalucía, se funden con aires más castizos de haciendas y patios andaluces, convirtiendo el hotel en una joya arquitectónica imprescindible en tu viaje al sur de España. Un exclusivo establecimiento situado a pie de playa, referente para el turismo de calidad de ocio y de negocio.

Ni bien llegados nos instalamos en el spa, que cuenta con varias cámaras de vapor y calor e innumerables jets de agua con diferentes tipos de masajes, ya sea en la piscina cubierta temperada o en alguno de sus jacuzzis.

Hotel Melia Sancti Petri

Como a las 10 de la noche Michelle y el que escribe decidimos probar el restaurante Alhambra - uno con los que cuenta este hotel - y ordenamos unos medallones de solomillo de ternera braseados con salsa de ceps, patatas al horno con jabugo y foie de pato. Yo pedí un lomo de bacalao en costra de patata acompañado de un risotto de trigueros y chipirones. De final: un surtido de quesos andaluces, café cortado y tres finos chiclaneros para un total por dos personas de 81.95 euros más propina.

Al día siguiente, con mucho sentimiento de culpa, nos fuimos muy tempranito a caminar por la playa durante más de una hora (ocho kilómetros), con baño en el mar y en dirección al buffet de desayuno del hotel. A continuación algo de lo que recuerdo haber visto en las mesas: quesos variados, embutidos de todo tipo, jamón serrano, jamón cocido, caña de lomo, chopped de ternera, chopped de cerdo, mortadela, pavo cocido, salmón ahumado, mojama de atún, gravlax de salmón, mermeladas, mantequilla, margarina, manteca roja, crema de cacao, atún en aceite, espárragos blancos, palmitos, rodajas de tomate, fruta de temporada, huevos fritos en aceite de oliva, huevos a la plancha, huevos revueltos, huevos revueltos en chistorra, huevos revueltos con tocino, huevos escalfados sobre tosta de pan, huevos cocidos 3 ó 5 minutos, tortilla de patatas, tortilla a la francesa, tortilla de jamón cocido, tortilla de verduritas de mercado, lomo adobado, salchichas, verduras de temporada, churros, infinidad de pastelería dulce, cereales de todo tipo, panes de todas las variedades que puedas imaginar, de todo para celiacos, diabéticos y glotones como yo, champán, jerez, todos los sabores de jugos posibles, varios tipos de yogurts, cafés, té… y no me acuerdo qué más. Lo que sí recuerdo es que es uno de los pocos buffets de lujo como los de la cadena Four Seasson que hemos tenido el placer de degustar.

Playa La Barrosa

Una vez concluido este pantagruélico desayuno nos fuimos a relajar a la playa en un par de tumbonas con todos los servicios característicos de un hotel de esta categoría, para pensar adónde íbamos a almorzar.

Chiclana de la Frontera es una ciudad española de la Provincia de Cádiz, en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Pertenece a la Mancomunidad de Municipios de la Bahía de Cádiz, junto a Cádiz capital, Jerez de la Frontera, San Fernando, El Puerto de Santa María, Puerto Real y Rota. Además, forma parte del área metropolitana de la bahía de Cádiz-Jerez, aglomeración urbana polinuclear de la que forma parte junto a Cádiz, Jerez de la Frontera, San Fernando, El Puerto de Santa María y Puerto Real. Es la tercera área metropolitana de Andalucía, detrás de las de Sevilla y de Málaga, y la duodécima de España. Está a 24 kms. de la capital de la provincia, Cádiz. Al norte la ciudad hace frontera con los municipios de San Fernando y Puerto Real; por la costa hacia el sur con Conil de la Frontera, y por tierra limita con Medina-Sidonia y una pequeña parte de Vejer de la Frontera.

Hoy en día la economía chiclanera depende de una industria moderna y del turismo, especialmente de las playas y de los campos de golf asentados fundamentalmente en el Novo Sancti Petri, urbanización que cuenta con el mayor número de plazas hoteleras en la provincia de Cádiz y en toda la Costa de la Luz.


Puerto de Santa María

Por consejo de la recepción del hotel y menospreciando mi Guía Michelin 2013 que cargo como biblia en el carro, nos fuimos al Puerto de Santa María a darle el encuentro a un imperio de cocederos, restaurantes y cervecerías de nombre Romerijo, ubicado en la calle José Antonio Romero Zarazaga, 1 www.romerijo.com. Este local cuenta con una vitrina con muchos frutos del mar (sin mencionar los pescados): percebes moro, langostino tigre, boca rusa (pinzas de cangrejo), nécoras (otro tipo de cangrejo), camarón (ya quisieran que fuera el nuestro), langostinos rallados, bígaros (caracoles), camarón real, cigalas, cigala tronco (¡la reina! y lo más caro), gamba blanca, bogavante, langostino sanlúcar, cañaillas (como caracoles), cangrejo rey, quisquillas (langostinos pequeños), cola de langosta, percebes gallegos, pata chica (patas de cangrejo gigante), hueva de maruca...

Romerijo de Santa María

Todos estos productos los puedes comprar para llevar a casa o simplemente los llevas a tu mesa en el restaurante y te los preparan de la manera que mejor te apetezca. Nosotros decidimos pedirlo en mesa, que es más o menos lo mismo en precios, quién sabe unos euros más, pero tienes la facilidad de no cargar nada a la mesa si estás un poco flojo para hacerlo.

De menú: porciones de gambas cocidas (1,200 Kg.), de cigalas tronco (las mejores del mundo) y de cañaillas. Un gallo a la plancha con alioli que acompañó a una enorme fuente de pescado y mariscos arrebozados. Gaseosas y café, para un total de 215.00 euros por cuatro personas, incluida la propina.

Paseo por la playa de Santa María, frente a la ciudad de Cádiz a la cual le dedicamos la tarde para ver su catedral, casco antiguo, plaza de toros y paseo marítimo. Vuelta al hotel a descansar, sauna, jacuzzi, buena música en el bar y tener un justo sueño después de tremendo sacrificio.

Playa Santa María, en Cádiz

La ciudad de Cádiz se sitúa en lo que se llama, geográficamente, un tómbolo. Se denomina así cuando se une una isla al continente por un istmo muy fino. En el caso particular de Cádiz, este tómbolo no se une directamente con el continente, sino con lo que se ha llamado históricamente la Isla de León, donde se encuentra la ciudad de San Fernando.

De Cádiz se pueden destacar muchas cosas, como sus playas y sus fiestas. Pero lo ideal es perderse en una noche de verano a "tapear" por el Barrio de La Viña o por el Barrio del Pópulo. También su rica historia, ya que Cádiz es considerada la ciudad viva más antigua de occidente. Con un rico patrimonio artístico y monumental, Cádiz se está configurando como un gran centro de turismo cultural y urbano.

Una Típica Calle del Barrio del Pópulo

La Playa de Santa María del Mar (Los Corrales y La Playita de las Mujeres) se encuentra en la Costa de la Luz en la ciudad de Cádiz (España), más concretamente en la zona de extramuros. Es la continuación de la Playa de la Victoria y se extiende desde el cementerio, aproximadamente, hasta la altura de Puerta Tierra, donde comienza el espigón y el campo del sur. La parte más típica de esta playa es la situada entre los dos espigones, donde se concentran gran cantidad de familias, sobre todo los domingos. También es habitual ver en esta playa bodysurfing, ya que aquí se producen buenas olas en días de temporal.


Barbate

Hoy nuevamente hicimos la misma rutina que el día anterior: caminata muy larga por la playa desde antes de las 7 de la madrugada, playa, piscina, desayuno buffet y nos fuimos en coche a Chiclana para conocer el Mercado de Abastos donde nos divertimos conversando con los dueños de los comercios y comiendo en uno de ellos jugosos nísperos y en otro, que era una pescadería, mejillones cocidos de textura como la mantequilla y un pulpo troceado del Atlántico suave como la seda hindú.

Puesto de Fruta en el Mercado de Abastos de Chiclana

Hacia las dos de la tarde tomamos rumbo hacia Barbate, reino del atún de almadraba, donde habíamos reservado mesa en El Campero, Av. de la Constitución 5, www.restauranteelcampero.es. Templo dedicado al atún, hablar de El Campero es hablar del atún rojo de almadraba, de Barbate, de su mar; es hablar de tradición y respeto por sus costas y sus productos naturales: pescados y mariscos salvajes de la Costa de la Luz, carnes de retinto y cerdo ibérico de las campiñas gaditanas, verduras de los famosos huertos de Conil de la Frontera (que visitamos antes de llegar a Barbate) y vinos generosos de Jerez que tomamos para terminar.

Comenzamos con fino de Jerez y caña bien fría y aguantamos pedir tapas en el bar para llegar a la mesa con mantel largo y almorzar con hartas ganas.
De piqueo: sashimi de ventresca de atún rojo (¡un pajazo de sabor!). De principales: atún encebollado, filete de atún llamado tarantelo - por su ubicación en el pescado - a la plancha con papas cocidas en aceite de oliva y puré de zapallo. Para mí, ventresca de atún también a la plancha. De tomar: un riquísimo verdejo de La Rioja de nombre Blanco Nieve Verde (muy buen vino y a 14 euros, increíble), tres cafés, gaseosas para un total de 155 euros por cuatro personas. Recomiendo este restaurante. Lo mejor de Cádiz para comer atún rojo.

Atún Rojo Servido en El Campero


La Almadraba

La vida de los pueblos marineros del golfo de Cádiz gira en torno a la almadraba, un arte de pesca tradicional con 3.000 años de historia, que consiste en la captura de los atunes mediante un circuito de redes cuando estos pasan por el estrecho de Gibraltar camino del Mediterráneo para desovar. Es justo entonces cuando se permite su captura.


La Levantá

La levantá es el momento exacto en el que se produce la captura, y se lleva a cabo varias veces entre los meses de abril y mayo principalmente. En la levantá los barcos se colocan en forma circular, con una red llamada “copo” en el centro. El círculo se irá estrechando hasta que el agua “rompa a hervir” debido a la actividad frenética de los atunes. Es entonces cuando los marineros al grito de “¡arriá arriá!” levantan las redes mientras los copeadores comienzan a capturar los atunes, ofreciendo un espectáculo sorprendente.


El Ronqueo

El ronqueo es el proceso de despiece del atún. En total se extraen 24 piezas, se aprovecha prácticamente al 100%. Por este motivo es conocido como el cerdo del mar. Los cortes se hacen según la zonas más o menos grasas, pero eso sí, todas ellas sabrosas.

Diagrama del Ronqueo

Desde el hotel Meliá Sancti Petri donde estoy escribiendo en estos momentos me despido. Espero no haberlos aburrido con esta extensa crónica. Mañana partimos a Sevilla, pero será materia de otra historia por contar.

Y los dejo con esta profunda reflexión:

El Mundo es una gran olla, el corazón la cuchara. Según como remuevas, te saldrá la comida.

Medítenlo y ¡nos vemos en Sevilla!

lunes, 26 de agosto de 2013

Marbella y sus Alrededores



Restaurante Mil Milagros, Dani García (Marbella)

Dani García, el mediático cocinero marbellero, inauguró este bistró en febrero del 2011. Se trata de un sitio curioso. Al entrar te encuentras con una gran sala decorada con motivos andaluces, pero muy modernizados. Para mi gusto la decoración es un poco fría, quizás por la altura del local. Pero donde reside el encanto de este sitio es en su terraza y en su comida. No hay nada como sentarse, pedirse una buena cervecita malagueña (de los pocos sitios que sirven Victoria) y abrir la carta.


Mil Milagros en Marbella

¿El problema de la carta? Hay tantas cosas con tan buena pinta que uno no sabe qué pedir. La primera vez que fui me decepcionó un poco. Seguramente por ser un restaurante sin mucha rotación en ese momento y al que le faltaba por ajustarse en cocina. Algunos platos pecaban de grasos y pesados y otros, como los pulpitos, decepcionantes por completo. La siguiente vez parecía un sitio completamente nuevo. Me alegró NO ver los pulpitos en carta (algo que quizás intentaba imitar el pulpo de la feria, pero que para nada le hacía ese honor) y saborear una cocina más nítida y sencilla. Desde entonces no he dejado de ir.

La carta incluye platos informales como pizzas o hamburguesas, tapas de toda la vida y platos para compartir con guiños japoneses, peruanos o chinos.

Lo que para mi gusto destaca es:

-Ensaladilla rusa (muy ligera y muy sabrosa).
-El flamenquín de boletus (muy muy recomendable).
- La crema de queso con regañas (para los amantes del queso es una delicia).
- La salchicha negra o la blanca (muy intensa).
- El rollito de pringa (un bocado de toda la vida con un toque diferente)
- Las pizzas en general (el horno de leña se nota).
- Sashimi de gamba blanca con mayonesa caliente (muy untuoso y sorprendente).
- El tiradito de pez mantequilla (fantástico para empezar la comida con buen pie).


Tiradito de Pez Mantequilla

La carta también incluye postres suculentos como el bizcocho húmedo de chocolate o la torrija de coco. Solo con leer la carta se te hace la boca agua.
Por último ¡llegará la gran sorpresa! El precio. Por 20 euros comes como un rey y sales con una enorme sonrisa.

El servicio es profesional, atento y amable.

Precio medio: 20 euros.

Mil Milagros - Bar & Bistró - Carretera de Cádiz km 179 - T. 952 858 958.


Sashimi de Gamba Blanca

Arribamos a Marbella temprano por la tarde y nos alojamos en el Vincci Selección Estrella del Mar, A7 km 190.7 Urb. Estrella del Mar, Marbella estrelladelamar@vinccihoteles.com

Tremendo hotel de lujo frente al mar con beach club incluido a solo 7 kilómetros del centro de la ciudad (lo cual lo hace ideal). Además es Number 1 del Trip Advisor. Otro que es muy bueno, el más lujoso, y lo recomiendo: Don Pepe, de la cadena Meliá, pero tienen que reservar con mucha anticipación ya que es muy difícil encontrar sitio y menos en temporada… Y es caro (todo lo bueno mayormente es caro). Este hotel aloja el célebre restaurante Calima, de propiedad de Dani García y posee dos estrellas Michelin. Tienen un menú de degustación de una veintena a más de pequeñas raciones a 149 euros por persona sin líquidos.

Les paso el Menú Oxímoron 2013: Daiquiri Pasión + Patata Brava + Rosquilla Ibérica + Turrón de Almendra + Huevo sin Huevo + Burger de Caviar + Ni Gurí de Atún + Empanadilla de Atún + Paté de Perdiz + Buñuelo + Tomate, Remolacha y Naranja + Carabineros Thai + Ajo Blanco Malagueño + Tartar de Zanahoria + Gacha + Miga de Cangrejo + Croqueta Rota de Calamar + Gazpachuelo Cítrico + Salmonete + Caballa en Adobo + Pecho de Cochinillo + Presa Ibérica + Lima-Limón. También pueden pedir parte de él o cenar a la carta. Solo abre de noche, a partir de las 7, y tienen que hacer reserva como lo hicimos nosotros.


Cocina a la Vista en Calima

Después de tomar posesión de nuestros cuartos con balcón y de restaurarnos con un buen aperitivo, tomamos un taxi y nos fuimos a una feria y fiestas en honor al patrón de Marbella, San Bernabé (11 de junio). Durante una semana se desarrollan actividades y actuaciones variadas y se dividen en dos:

Feria de Día, que transcurre desde sus comienzos en el Casco Antiguo. Feria de Noche, que tiene lugar en Arroyo Primero.

Así las fiestas se desarrollan durante el día en el centro de Marbella, continuando por la noche en el recinto ferial hasta altas horas de la madrugada. Diversión y alegría al más puro estilo Marbellero.

La Feria de San Bernabé representa las fiestas grandes de Marbella. El día de San Bernabé es, junto con el día del Carmen, uno de los momentos más importantes para la ciudad. Estas fiestas conmemoran la Reconquista de Marbella por parte de los Reyes Católicos en el año 1485. En esta semana tanto los turistas como los ciudadanos disfrutan de todo el encanto de unas tradicionales y coloridas fiestas andaluzas.

El día más importante es el 11 de junio, en el que se conmemora la Conquista de los Reyes Católicos. Las celebraciones incluyen corridas de toros y actuaciones de música y… ¿Qué día es hoy? Pues 11 de junio… ¡Qué tal leche la nuestra!


Trajes Típicos en la Feria de San Bernabé

Nos pegamos un vacilón increíble. Toda la gente estaba vestida con sus trajes típicos, shows por doquier, muchísima gente de todas las edades y más de 30 peñas instaladas con sus tablaos y barras de tragos y tapas que recorrimos (algunas de ellas como la de Pablo Picasso, mi tío). Dando vueltas por la feria nos jaló el oído uno que tenía muy buena música y allí anclamos nuestras posaderas ¡por casi cinco horas! Bailamos, cantamos, comimos de todo (jamones, quesos, tortillas, albóndigas), bebimos harta manzanilla y sobre todo la pasamos como si fuéramos locales. Nos retiramos como a las 10 de la noche en taxi… Y directo al sobre.

A la mañana siguiente animé a Michelle - ya que había un amanecer muy lindo - y nos enrumbamos en ropa de deporte a caminar. Nos ejercitamos por un poco más de una hora por el borde de la playa y el mar, dirección Marbella Centro. Al regresar nos encontramos con Manolo - que había hecho el mismo circuito pero en dirección contraria - y sin pensarlo dos veces nos metimos al mar, lo cual fue un acierto que complementamos en una de las cuatro piscinas que posee el hotel y con un reparador desayuno, para partir luego a un pueblo cercano (40 kilómetros) camino a la montaña, que se llama Ronda.


En la Milenaria Ronda


Una Vista de Ronda

La ciudad invita a un recorrido ajeno a la prisa, que permita apreciar con detalle los rasgos de la antigua medina árabe - en la orilla sur del río Guadalevín - que aún conserva parte de sus murallas, cruzar el Puente Nuevo y pasear por la Alameda del Tajo, para detenerse en los rincones y obras monumentales que abren sus puertas al visitante; sin olvidar reponer fuerzas en alguno de los restaurantes que ofertan una buena selección de platos de la gastronomía de la serranía.

El núcleo urbano se divide en tres zonas perfectamente diferenciadas entre sí: la Ciudad o Antigua Medina Árabe que, desde el punto de vista histórico, es la más importante; el barrio de San Francisco, separado por las murallas, y el del Mercadillo, que se encuentra al otro lado del río Guadalevín.

La Plaza de Toros de Ronda, por su historia y por su arquitectura, por su carácter y belleza, está reconocida como una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.


Plaza de Toros de Ronda

No es por casualidad que Ronda se considera una de las cunas de la tauromaquia moderna, surgida en el Siglo XVIII. Como es tradicional en España, desde la Edad Media se incluyeron los juegos de destreza con toros.
Después de esta visita para la cual van a necesitar como mínimo medio día, partimos de regreso con rumbo a Puerto Banús.


Puerto Banús

Puerto Banús es un complejo turístico, un puerto deportivo y uno de los lugares más famosos de la Costa del Sol. Playas, vida nocturna, lujo y diversión para unas vacaciones entre amigos o con toda la familia.
Ubicado a pocos kilómetros de Marbella, Puerto Banús es un destino preferencial de la Costa del Sol. Su nacimiento tuvo lugar en los años 60 a 70 por iniciativa del empresario José Banús, el principal artífice de esta idea que hoy en día es toda una institución no solo en Andalucía sino en toda España. Puerto Banús es el sitio perfecto para derrochar y darse caprichos. El corazón de Puerto Banús son sus muelles: una mezcla de tiendas y restaurantes de lujo, yates y coches de ensueño. Aquí encuentras locales famosos como El Tibu, entre otros.

Puerto Banús

Aquí nos quedamos hasta bien entrada la tarde para tomar camino hacia un restaurante prometedor de nombre La Barca, ubicado en Paseo Marítimo 15. www.restaurantelabarca.com
Luego de previos como siempre (unas manzanillas y tintos de verano para abrir el apetito) se comandó:

Chopitos fritos, boquerones en vinagre y un buen jamón Ibérico para picar, que acompañaron a unas extraordinarias aceitunas sevillanas, por supuesto, pan caliente y buen aceite local.

De platos principales: una merluza a la plancha que estaba de buena como mi mujer (así que imaginen lo sabrosa), una textura de primer nivel y muchas cosas buenas más; un arroz caldoso de mariscos y bacalao fresco para mí (de buenísima factura) y un arroz negro para mis amigos (también de excelente sabor y presentación). Todo se acompañó de un vino de Andalucía de nombre Barbadillo. De postre: tocino del cielo, café expreso y orujo de hierbas para un total de 140 euros sin propina.


Chiringuito El Faro

Aprovechamos el final del día para caminar por el malecón de la Playa del Faro en Marbella y dimos por concluido este viaje de dos días por esta ciudad. En esta playa hay un chiringuito muy simpático; se llama El Faro www.restaurantefaro.com y se puede almorzar o cenar por poca plata si el presupuesto está ajustado. Hay menús desde 12 euros con cerveza incluida. Les llaman por acá los menús anti-crisis.

Nos vamos mañana temprano a Jerez de la Frontera, que tenemos reservación para ver el show de los Caballos Andaluces en la Fundación Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre y hay que salir temprano para ir despacio gozando del entorno.

Una reflexión:

Eres lo que comes.

domingo, 4 de agosto de 2013

De Paso por Alicante, Murcia y Almería

Alicante


Alicante (en valenciano Alacant) es una ciudad portuaria situada en la costa mediterránea. Es el segundo municipio valenciano más poblado. Forma una conurbación con muchas de las localidades de la comarca del Campo de Alicante: San Vicente del Raspeig, San Juan de Alicante, Muchamiel y Campello. Es una ciudad eminentemente turística y de servicios.

La ciudad ostenta los títulos de «Muy Ilustre Fiel y Siempre Heroica Ciudad de Alicante». Los dos primeros le fueron concedidos por Felipe V; bastante más tarde le llegaría el de Heroica, que le otorgó Alfonso XII en 1881. Con anterioridad Alfonso X el Sabio ya la había distinguido con los de Leal y Esforzada. Posteriormente fue Carlos I quien, junto con el Toisón de Oro para la orla de sus armas (concedido en 1524), confirmó también a su municipio el tratamiento de Excelencia.

Salimos pasadas las 11 de la mañana, culminado un copioso desayuno y partiendo con gran pena por no quedarnos unos días más para exprimirle el jugo de naranja a Valencia… Pero c’est la vie, y a rodar por las autovías españolas.

Nuestro plan del día era irnos a almorzar a Alicante, que queda como a dos horas de manejo, para después irnos a dormir al Mar Menor en las afueras de Murcia.

Vista de la Muy Ilustre, Fiel y Siempre Heroica Ciudad de Alicante

Se nos pasó muy agradable el camino y llegamos a Alicante (tierra de los famosos turrones) pasada la una y media de la tarde. Proseguimos a buscar un parqueo subterráneo para deambular por el centro de la ciudad.

Primero les voy a contar que la tapa constituye uno de los elementos característicos de la gastronomía de España. Y dónde mejor disfrutar estas extraordinarias tapas que en el mismo centro de Alicante, en un entorno único, entre la Explanada de España, la Plaza Gabriel Miró y el Portal de Elche. Aquí encontrarán cuatro locales que merecen la visita: Freiduría el Rebujito (para una tapa de cazón en adobo o una choca frita), Asador el Burlaero (para una brocheta de solomillo de cerdo y patata paja), Tapería & Cervecería Los Canapés (para un tapa de jamón con tomate en una taberna típica andaluza), El Rocío (para un arroz con mariscos), Enredo Bar (para sus berenjenas arrebozadas con miel y sus boquerones) y Alma del Sur (para deleitarte con su famoso ‘Pescaíto’). Aquí elige lo que te gusta y llévatelo en un cartuchito; si no te quieres manchar, acuérdate de pedir palillos y servilletas. Casi todo va servido sin espinas. Al principio querrás probar muchas cosas y pedirás un variadito, iniciándote en la aventura del Pescaíto frito, pero con el tiempo tendrás tus favoritos e irás decantándote por unos u otros según las circunstancias. Un consejo: el Pescaíto debe ir acompañado de cerveza, vino o manzanilla, nada de refrescos de cola o derivados, como mucho cerveza sin alcohol. Todos estos locales están en la calle San Francisco.

Pescaíto Frito en El Rebujito

Unas cuatro o cinco calles más abajo, cerca de una de las principales plazas, nos encontramos con un Festival de Cocina Medieval que venía desarrollándose desde hacía dos días y estaba en su último. Suerte para nosotros encontrarnos con una gran feria que ofrecía no solo comida sino muchas cosas más: la gente vestida a la usanza de la época, música de la época también y borbotones de diversión por doquier.

Recalamos en uno de los puestos donde ofrecían a la mesa carnes cocidas a la medieval. Llegaron gigantescas costillas de cerdo, conejo, variedad de chorizos, todo cocido en inmensas parrillas y asadores a vista del comensal. Como no podía ser de otra manera, se comía en grandes tablones compartidos, bajo grandes tiendas medievales, con buena ensalada, papas y caña fría. Completo el jantar a un coste de 140 euros para 4 personas.

Borgonesse

Terminado este histórico almuerzo nos regalamos unos deliciosos helados de turrón en Borgonesse, maestros heladeros, donde hacen una fantasía del helado artesanal. Aprovechen para comprar también turrones de almendra u otros que ellos mismos fabrican.

Murcia

Nuevamente en ruta para pasar por Murcia camino al Intercontinental Mar Menor Golf Resort & Spa donde nos alojaríamos esta noche.

El paseo por Murcia fue cortito, por lo que dejamos esta ciudad para una nueva ocasión. Arribamos al hotel como a las seis de la tarde, después de una pérdida de más de una hora y media por fallas en el GPS. 

Intercontinental Mar Menor Golf Resort & Spa

Buen welcome drink en este lujoso resort, agradables suites con vista a la piscina, excelente spa que disfrutamos por un par de horas para darnos cita luego en uno de sus restaurantes, el llamado Nomad, donde ordenamos virutas de foie con reducción de Pedro Ximénez, pan de higo, alcachofas confitadas en aceite de ajo, cebolla caramelizada, jamón ibérico y cremoso de patata, pizarra de croquetas de jamón ibérico, mariscos y chipirones con morcilla, cazuela de colmenillas, trompeta de la muerte y boletus, huevo a 63 grados y espuma trufada.

De principales: calamarcitos gratinados con alioli sobre fideuá negra y un caldero del Mar Menor, tabla de quesos y hartos chupitos de orujo de hierbas pusieron fin a este día.

130 euros para 4 personas (incluye bebidas y alguna copa de vino).


Almería

La Alcazaba de Almería

La Alcazaba fue levantada por orden del califa Abderrahmán III, sobre las ruinas de una fortaleza anterior, en un cerro aislado que domina la bahía. Más tarde fue palacio y fortaleza del primer rey de Almería, Hairan. Se pueden observar tres recintos diferenciados: los dos primeros responden al diseño musulmán, el tercero es de origen cristiano.

El primer recinto parece dominado por jardines. En el extremo más oriental se localiza el Baluarte del Saliente. Desde aquí se puede ascender hasta la explanada del Muro de la Vela, llamada así porque allí se levantaba la campana de la vela, que anunciaba diferentes eventos: barcos que entraban en la bahía, peligro, fuego, etc.

La Alcazaba

En el segundo se encuentra la ciudad palaciega, con edificios como una mezquita, baños, aljibes, tiendas, etc. En él se encuentran las ruinas del palacio árabe de Almotacín.

El tercer recinto fue construido totalmente por los Reyes Católicos. En su plaza de armas se conservan los antiguos aljibes y cisternas. Dominándolo todo, la altiva Torre del Homenaje. Esta fortaleza está unida por fuertes lienzos de murallas al viejo castillo de San Cristóbal.

Salimos sin prisa del Mar Menor, Murcia, como a media mañana con rumbo a conocer la Alcazaba en Almería - que es una visita obligada en esta ciudad - para obtener un baño de cultura, ya que todo no puede ser comida y diversión.

Hacia las cuatro de la tarde, después de pasear por la ciudad, llegamos a nuestro destino: Protur Roquetas Hotel & Spa, ubicado en Av. Playa Serena No. 93.

Roquetas de Mar - situada a poniente de la ciudad de Almería por la costa - ocupa 16 Km. del litoral almeriense, de los cuales 15 Km. son de magníficas playas con aguas limpias y transparentes para disfrute de residentes y visitantes. Playas de alta calidad ambiental con todos los servicios necesarios para pasar las mejores vacaciones. La temperatura del agua asegura, además, una temporada de baño más larga que en otros puntos geográficos. Exceptuando la de Cerrillos, todas son playas urbanas con accesos viarios, servicio de limpieza diaria en temporada estival, vigilancia policial, puestos de primeros auxilios y ambulancia exclusiva para el servicio de playas.

Playa en Roquetas de Mar

En este magnífico hotel all inclusive nos dedicamos al ocio y al placer de no hacer niente. Previo descanso dimos una vuelta por el gran buffet (que estaba incluido en la tarifa, así como los licores y bebidas) pero estábamos en vena de algo más típico que una cena orientada más a un público alemán, inglés o ahora ruso (que son los habitué de este balneario).

Proseguimos con la expedición y nos fuimos a cenar a un chiringuito de nombre El Ancla (en el Paseo Marítimo, 20) www.facebook.com/chiringuitoelancla, un sitio muy agradable para este tipo de locales que son pequeños restaurantes muy simples ubicados en las playas de España. Muchos de ellos tienen servicios de sombrillas y tumbonas y están mayormente dedicados a ofrecer los productos de la pesca local.

Bacalao al Pil Pil
Comenzamos con una copa de manzanilla - ya que nos encontramos en la región de Andalucía y es lo obligado - seguida de unas sepias a la plancha, un gazpachito con verduras, gambas al pil pil, carabineros a la plancha, sopa de pescado y mariscos. De principales: un solomillo de ternera a la barbacoa y una gran paella marina acompañada de su alioli (que estuvo muy cumplidora). Granizados de postre y buen café para culminar. No sé cuanto fue la cuenta, pues fuimos gentilmente invitados por nuestros queridos amigos los Parodi.

Mañana partimos temprano a Marbella, que será materia de otra crónica. Y les digo:

El descubrimiento de un nuevo plato es de más provecho para la humanidad que el descubrimiento de una estrella.

Aloha!