lunes, 4 de abril de 2011

Egipto II - Abu Simbel

ABÚ SIMBEL
Tal como estaba previsto, llegamos al aeropuerto de Abú Simbel como a las 2 de la tarde, para ser recibidos con 41 grados de calor, lo que nos causó un estrés y cuatro a la vez: no se podía estar al sol, pues te sancochabas literalmente. Felizmente nos aguardaba el bus con AC, que nos llevó a un hotel enorme que se llama City y queda frente al lago Nasser: imagínense el hotel Paracas antiguo, pero tres veces el tamaño, con  dos piscinas gigantes y buenos cuartos bien refrigerados donde pudimos escondernos y descansar hasta que bajó el calor pasadas las 4 de la tarde, cuando teníamos dos visitas programadas.

La primera visita fue conocer los templos de Ramsés II y el de su reina Nefertaris, considerados los mejores y mejor conservados templos de todo Egipto. Dice la leyenda: "si no conoces Egipto, no has conocido la mitad del mundo; y si no conoces Abú Simbel, no has conocido la mitad de Egipto". Fue realmente impresionante para todos: son dos templos enclavados o esculpidos dentro de dos montañas frente al Nilo (entren al google o wikipedia si tienen más interes).


El segundo paseo fue un espectáculo de luz y sonido, de noche, frente a los templos, donde te cuentan la historia del Faraón y sus guerras: mucha luz y buena música.

Regresamos al hotel, donde teníamos una cena buffet programada, más o menos de calidad, salvo el pescado que estaba muy bueno. Como la mayoría no habíamos almorzado y hacía hambre, lo disfrutamos, al igual que la compañia agradable. Al final, como siempre, los inquietos se fueron al cuarto de Patty y Coco a beber unos scotchs que celosamente tenían a disposición; los demás,  a dormir, ya que nos teníamos que levantar a las 5.15 de la madrugada para tomar el avión a Aswan y, de ahí - previa espera de 3 horas!!! - trasbordo a El Cairo, donde vamos de nuevo al hotelazo del Four Seasons, y de donde no me pienso mover hasta el día siguiente que nos vamos a Alejandría siguiendo el tour.

Retomo el relato desde la cafetería del aeropuerto, mientras hacemos tiempo para tomar el vuelo a El Cairo. Michelle, como siempre atenta a los mínimos deseos del grupo, nos ha preparado un piqueo de cinco tipos de quesos ibéricos: de oveja y de cabra, maduros y semi maduros; y Coco ha puesto las chelas bien al polo!!! Ahora sí... la espera, o la pera, será dulce.

Buen Apetito!!!

A.

PD: Tengo que contarles del JEQUE ALADINO EL OSO, amo y señor de los huevos. Preguntarán por qué... Resulta que no ha habido recorrido matutino sin que nuestro querido Osito no saque del bolsillo al menos media docena de huevos... duros!!! De dónde los sacará!? Trataré de averiguarlo...


jueves, 31 de marzo de 2011

Egipto I - Luxor



FINAL PRIMER DÍA Y SEGUNDO DÍA DE CRUCERO EN LUXOR

Muy agradable, previos cocteles en el bar y el bailecito de Michelle que, influenciada no sé si por la magia de estar en el Nilo o por las copillas de jerez previas en la suite, se mandó una danza del vientre en la pista del bar que nos dejó atónitos a todos: parecía una profesional árabe del staff del barco. Por un momento pensé, cuando regresó a la mesa, que iba a venir el Gerente a llamarle la atención por intimar con los huéspedes...

Templo de Luxor y el río Nilo.
Esa noche teníamos cena a la carta, así que les comentaré brevemente el menú. Tres entradas al escoger: langostinos del Mar Rojo en salsa rosa ó vitello tonato (estaba muy bueno); clafoutis de verduras a la parrilla, y dos cremas: una de tomate y otra de frijoles marineros, además de tres opciones de fondos: tempura bearnaise de seafood con papitas al romero, ternera forestiere con puré o pollo en costra de cashew con fideos orientales, o cous-cous marroquí. De postre, quesos y de todo para terminar.

Como comprenderán hicimos tipo chifa, más cinco botellas de buen vino francés y una botella de pisco mosto verde Italia en el deck de la piscina, al final de la noche.

Buenas noches los pastores...

Buen Apetito!!!!!



(…)

Hoy algunos se fueron por la madrugada en globo aerostático para ver las maravillas de los Faraones desde arriba. Al parecer les gustó mucho, pues cuando los vimos tipo 7am en el buffet del desayuno, rebosaban de felicidad .

Enrumbamos camino a ver el Valle de los Reyes, donde hay más de sesenta tumbas reales, de las cuales visitamos tres (las de Ramsés y compañía), acompañados por 37 grados de calor, con algunos del grupo a punto de colapsar. Yo, felizmente - como los cocodrilos - me refugié en mi yo interior y me hice la onda que estábamos en la Antártida y, aunque no me lo crean, funcionó muy bien.



Este paseo se complementó con la visita al Palacio de la Faraona, de la cual no me acuerdo el nombre pero creo que es así: Al- Deir Al- Baharíb. Luego, a los Colosos de Tebas, para de ahí volver al hotel e instalarnos en la piscina con nuestros cocteles y disfrutar de la vista de la navegación hacia otra ciudad.


Almuerzo: buffet normal, de todo, rico y cumplidor.


Siesta obligada y nos vamos al coctel del Capitán, al bar del barco, con cena a escoger como el día anterior, la cual paso a relatar. Tres entradas: ensalada de calamares con arroz rostizado, menta y culantro; terrina de vegetales a la parrilla o trío de pollo (ahumado, terrina y foie con chutney de manzana); dos sopas, de espárragos y de goulash húngaro; tres fondos: steak y costra de hierbas con arroz frito, pollo al paprika con papas lionesas y zanahorias acarameladas, y risotto de pimientos con hongos. Tres postres cumplidores como siempre.

Paseo nocturno por el pueblo y descanso obligado hasta la mañana siguiente, que tenemos libre para ir temprano al gimnasio a perder un poco de peso y vacilar en el pool del barco hasta el mediodía, hora en que saldremos a visitar más cosas interesantes bajo el flagelo de Osiris, que nos volverá a castigar con sus 38 grados… supongo que Michelle hará cooler!!! Espero, si no nos tomaremos un jerez para salir...


domingo, 20 de marzo de 2011

Córdoba

Partimos hacia Córdoba como al mediodía, sin desayuno porque pensábamos tomarlo en el camino. Luego de dos horas de viaje por la autovía (fue un placer ver kilómetros de kilómetros de olivares) llegamos al hotel AC Palacio Córdoba, junto al casco viejo y frente a la Mezquita. Después de dejar el equipaje nos fuimos de frente al campo de batalla.

Recalamos en  TABERNA Y CASA PEPE DE LA JUDERÍA: el bar, muy simpático; lleno de fotos de Manolete  y de El Cordobés, ídolos de la ciudad. Previos amotillados y aceitunas, empezamos el baile: tortilla de patatas con acompañamiento de alioli y salmorejo; berenjenas con miel de caña (que son como torrejas y/o picarones pero de este vegetal, un plato típico de la ciudad… además, este local las tiene galardonadas por tres años consecutivos como la mejor tapa de la ciudad); flamenquín casero (rollo de presa de cerdo ibérico apanado y frito, relleno de jamón serrano y verduras, acompañado de papas punta y ensalada); un estofado de conejo de campo al tomillo con peras al vino, que es un plato de caza en honor a las IX JORNADAS GASTRONÓMICAS DE LA CAZA CORDOBESA; mazamorra, que es un salmorejo sin tomate, de pan inglés remojado, aceite virgen, ajo, huevo que se decora con  aceitunas y huevo duro, y puntillas fritas (calamares de a pulgar).

Vi en la carta una tortilla de rabo de toro y un cordero sefardí, pero estábamos todos casi desfalleciendo por lo copioso del cepillado y próximos al encuentro con el Gato Félix, línea que no me atreví a cruzar (por el momento). Así que, desafiando lo impensable, nos empujamos una torrija empapada en leche fresca y helado de café, orujos de hierbas…  Pedro Ximénez por doquier y buenos cafés pusieron fin a este encuentro guerrero de casi tres horas, siempre fiel a mi dicho: moriemos de pie!!!

Para bajar tremendo festín nos fuimos a la Mezquita con el alma a cuestas, pero contentos y felices… como perdices.

Siesta obligada de tres horas y tina con burbujas e hidromasajes me aguardaban en mi palacio de alquiler. Joder!!!

10 de la noche: dirección al barrio de la Judería, primera parada en la TABERNA DE LA TAPA donde, con un par de copas de verdejo, probamos migas de pan con chorizo: un buen acompañante y, sobre todo, plato popular. Pagamos la cuenta y proseguimos a la famosa TABERNA RESTAURANTE CABALLO ROJO, que tiene más de 50 años de culinaria. Como no podía ser de otra manera, se pidió lo que se tenía que pedir en esta histórica ciudad: Riñones al Xerez y Rabo de Toro, platos emblemáticos de la cocina de los Mozárabes (moros, cristianos y judíos).

El  primero vino acompañado de papas y rosquillas, muy bueno. En cuanto llegó el segundo, nos acordamos de Flor y Manolo, quienes nos habían pedido una tregua pues esta cruzada culinaria por tierras andaluzas - que es un asunto muy serio - los había obligado a hacer reposo nocturno. Accedimos gustosos a la requerida tregua pues los queríamos con buen ánimo y temple guerrero para la jornada a venir del día siguiente.

Siguiendo el relato del rabo que vino con hueso, y a todas luces mucho más grande que los rabos peruanos: llegó muy brillante, con su salsa estofada clara (no le ponen vino tinto sino blanco o Jerez), meloso, untuoso, sabroso y re-tierno… con razón Manuel Benítez nació aqui!!!, De lejos el mejor rabo de toro ever forever comido por nosotros. En un momento pensé que ni me iba a lavar los dientes esa noche, para quedarme y dormir con este sabor…
(Carlos, cambia la receta!!!)

Pedimos información sobre dónde estaba la juerga y caminamos hasta llegar a CASA TABERNA RUBIO en la puerta del Almodóvar, de los mismos dueños de la Casa Pepe (del almuerzo que precedió) y del hotel Lola; todos altamente recomendados, figuran en las prestigiosas guías Repsol y Michelin. Les contábamos que, camino a esta taberna, nos encontramos con los Príncipes de Asturias, que habían venido a la ciudad. Tomamos licor de hierbas y Michelle, un fino: sospeché que para entonarse para la juerga! De ahí pasamos a la TABERNA CASA BRAVO, de Francisco Javier Torres, también localizada en la Puerta del Almodóvar, donde vimos el cochifrito y ordenamos más orujo y Pastel Cordobés (milhojas de cabello de ángel de calabaza, con nata y canela) y una ración de croquetas de jamón para llevar. Allí conocimos a una pareja de sevillanos que nos recomendaron que fuéramos, en Madrid, a Casa Paco y a Juana la Loca a comer tortillas y tapeo.

Mañana después del almuerzo regresamos a Madrid y… empiezo a sospechar, NO ESTOY SEGURO, pero creo que ya nos vamos comiendo más de cien tapas y, si es así, este periplo por tierras españolas, que en dos días acaba, se podría llamar… el Paseíllo de las Cien...

Les contaré en cuanto el representante del Récord Guiness me visite en el Ritz de Madrid.

Olé!!!

Buen Apetito!

EPÍLOGO

Salimos del hotel a conocer el Puente Romano, el Palacio de los Reyes Católicos Fernando e Isabel, así como las Caballerizas Reales, para después llegar a la estación a tomar el Ave a Madrid.

Pequeño snack en la cafetería de la estación, esperando la hora de partir: ensaladilla rusa, sepia, dos raciones de boquerones, bacalao encebollado, pastel de atún y salmorejo, todo en tapas. Y para terminar: helados artesanales de mango, chocolate y no sé qué más, todo propuesto en complicidad entre Michelle y Manolo, apasionados por el dulce.

Llegó la hora de dejar Adalucía, la que recordaremos con mucho cariño… y hambre sobre todo. Nos queda esta noche… hum… y mañana almuerzo… hum... antes de partir a Egipto!!!  Bienvenida la cocina árabe!!!

Buen Apetito... y ya les contaré de estos dos festines pendientes, antes de...

A BIEN TOT!!!

Casa Pepe x 4 pax: 100 Euros con tip
Caballo Rojo: 19 Euros

martes, 8 de marzo de 2011

Granada II

GRANADA - DÍA 7
Salimos tarde a pasear, después de gozar del Palacio Santa Paula donde nos alojamos. Recorrimos sus claustros y patio camino a una bodega de la cual Michelle tenía buenos recuerdos, y que queda en la calle Almiceros 1 y 3, cerca a Plaza Nueva. Su nombre: BODEGAS CASTAÑEDA. Como hacía buen sol, nos apuramos cuatro cañas bien frías, que fueron acompañadas de una tapa de cortesía de paella azafranada de cerdo y liebre de monte, y tres tapas elegidas por nosotros: empanada gallega, pastel de salmón (con masa, salmón cocido y ahumado, y una piperrade de verduritas de temporada) y por último, pero no menos importante, una ensalada de cogollos, cebolla y tomates negros muy fresca.

Salimos paseando por las hermosas calles granadinas que, al igual que las de Sevilla, son muy bonitas: llenas de balcones - la mayoría forjados de fierro - y con aceras de adoquines de piedra. Nos dirigimos hacia EL DIAMANTE, bodega a la que el día anterior no habíamos podido entrar por la gran cantidad de gente, y cuya dueña es la Sra. Encarnación Bustos, figura legendaria local por sus fritos.

A pesar de que llegamos como a las 2pm, encontramos el mismo panorama: estaba de bote a bote.  Con paciencia y buen humor empezamos a ser atendidos (el local no tiene mesas, todo es parado) con unas manzanillas y cerveza, y para mí, además, una cortesía de tapa de setas. Ordené cuatro medias raciones (pues las porciones o raciones en España son copiosas) de gambas fritas de Huelva (muy dulces), chopitos a la plancha (mini calamares enteros del tamaño de un pulgar), rosada (pez blanco muy apreciado para la fritura) con limón y unas mollejas de ternera con ajo y perejil.


Si bien todo estaba muy bueno, salimos tristes porque se habían acabado los riñoncitos al jerez y los sesos, aún cuando, con ilusión, Manolo y el que escribe habíamos apurado el paso pensando que alcanzaríamos un par de medias raciones, ya que son tapas muy requeridas en este boliche de la ciudad.


Para bajar esta merienda caminamos a la Plaza Bibrambla, donde hay un gran café llamado  BIB-RAMBLA, en el que la especialidad son los helados, cafés y el famoso chocolate con churros (se fríen en aceite virgen). Como no era la hora de churros (solo desayuno y merienda), tomamos buenos cafés y helado de chocolate para mis compañeros de viaje.

A LA SIESTA (de tres horas y media).

A las 8 de la noche nos tomamos un taxi con dirección al ALHAMBRA, donde teníamos reservada la entrada para ver sus palacios y jardines. Como había que hacer tiempo, nos fuimos a la terraza del Gran Alhambra Palace, desde donde hay una espectacular vista de la ciudad. Nos portamos muy bien: nada de tapas, solo unos buenos aperitivos...
A las 10pm entramos a los palacios (sugiero entrar a Google y tipear ALHAMBRA, para que se vuelvan un poco más cultos!!!). Ya pegado hacia las 11.30pm hacía hambre: según Manolo, su cocodrilo le daba vueltas, así que por recomendación del amable taxista nos quedamos en LOS MANUELES, Plaza Nueva calle Reyes Católicos, fundada en 1917, con su pintoresco cartel de mármol indicando que Sus Majestades los Reyes de España habían cenado aquí.

Tomamos verdejo frío, pues el clima estaba bueno, con tapa de calamares entomatados, papas guisadas y jamón serrano de cortesía. Manolo pidió repetición, pero ese plato se lo quité, pues venían cosas serias... tortitas de camarones muy delgadas, crujientes como deben estar, y unos sesos arrebozados de sabor impecable. Los comimos con limón, ya que ponerle otro aliño hubiese sido pecado y habríamos tenido que pedirles a Michelle y a Flor que nos llevaran a la más próxima iglesia para que el párroco pudiera - quién sabe - interceder por nosotros para el perdón divino!!! Felizmente los ultrajamos a tiempo y nos los comimos como debe ser, JODER!!! Más rueda!


Como les caímos simpáticos a los dueños, nos convidaron una ensaladilla de arroz, pimientos, frijol chino, alubias, choclo, cebolla sudada, buey de mar, bastante buen aceite virgen y buena sal… realmente muy buena, como para repetirla en nuestras casas de playa con los aperos…

Siguiendo mi locura gastronómica con tan entrañables amigos, hicimos un bis y nos fuimos de nuevo a BODEGAS CASTAÑEDA, donde habíamos estado por la mañana. Tiene mucho ambiente nocturno, el menú: rueda, tapa de jamón serrano y queso de cortesía, tabla caliente de la casa (croquetas, queso azul local, caña de lomo, bacón, solomillo, pimientos, tortillas de patata) y unas habas guisadas con jamón (manjar de manjares).

Descubrimiento para la mesa: la ternura de las habas…

Habas andaluzas: sospechamos que son de la comarca vecina, específicamente de Santa Fe, donde coincidentemente se firmó la capitulación de los moros ante los Reyes Católicos (creo que ya estoy escribiendo huevadas… Michelle dice que debo escribir la palabra  ‘sandeces’, pero yo soy original…).

Para terminar lo de esta ciudad y este cuento, se me olvidaba que nos comimos un pulpo al pimentón SECOND HAND: los entendidos y mi suegra sabrán a qué me refiero, pero no mis conejillos de indias de viaje, a quienes tuve que revelar el secreto...

Granada I

Salimos sin prisa de Sevilla después de disfrutar del desayuno del hotel, muy parecido al de los días anteriores, salvo que me tiré como diez potes de paté (algunos de ellos aromatizados) para el viaje en carro alquilado hacia Granada, el cual  disfrutamos con pascanita incluída en un parador de la autovía que se llama MESÓN EL PUENTE. Allí pedimos una muy buena tortilla de patatas, unos chorizos tibios y una ensaladillla rusa con atún. Nos alojamos en el AC Palacio Santa Paula de la Gran Vía: buen hotel y súper ubicado, para poder comenzar la exploración de la ciudad en compañía de mis mosqueteros, fieles al castigo culinario al cual los tengo obligados...


Previo duchazo nos dirigimos rápidamente al Mirador de San Nicolás, donde nos instalamos en el HUERTO DE JUAN RAMOS para aguardar el sunset mirando el Alhambra, como no podía ser de otra manera: patatas bravas, manzanilla y black label para mí. Decidimos bajar a la ciudad a cenar unos bocadillos, haciendo el tiempo necesario para volver a las cuevas  para gozar de un espectáculo gitano (flamenco) que habíamos reservado a las 11pm.

Llegamos a Los Diamantes, pero nos fue imposible entrar debido a la gran cantidad de gente que hacía cola, así que nos prometimos bajo juramento gastronómico regresar al día siguiente bajo pena de castigo mortal. A cambio, nos instalamos en PUERTA DEL CARMEN TABERNA, en uno de los costados de la Plaza Mayor, donde, previas manzanillas, nos decidimos por una botella de Albariño Valdamor Rias Baixas para atacar con alevosía lo siguiente: alubias con almejas y codornices (la suavidad de las alubias y codornices, de llorar!!!), pimientos del piquillo rellenos de bacalo confitado, dos raciones (ya que repetimos) de tostas de foie mi-cuit de pato, almejas del Cantábrico salteadas en virgen, ajo y guindillas (soberbio!), entrecote de buey fileteado y una tapa de buen jamón para este final de tapeo. Como ya era la hora, nos fuímos de noche flamenca al Sacromonte, a ver la zambra gitana...

Buen apetito!

A.


jueves, 17 de febrero de 2011

Sevilla

Salimos como a las 10pm con rumbo desconocido, pero en manos de nuestro amigo Paco. Afortunadamente Sevilla es una ciudad de a pie, así que llegamos pronto al BARBIANA de la calle Manuel Sánchez Cueva donde, previas manzanillas unos, y otros Mantel Blanco, vino blanco rueda, comenzamos el periplo con unas ortiguillas arrebozadas (anémonas) de lujo: era como introducirte el mar en la boca... ¡solo faltaban los remos! Siguiendo con la ola marina, nos encontramos con una fuente de coquinas (pequeñas almejitas) en aceite virgen y ajo crocante: realmente caramelos de mar. Como había mucho apetito, otra fuente de langostinos de San Luca: muy simples, cocidos en agua y sal; la perfección del sabor. Manolo les chupó el alma a todas las cabezas, salvo un par en que lo ayudé. Más Fino y Mantel Blanco para proseguir con el hundimiento de la flota, según nos explicó Paco, que consiste en remojar trozos de pan en el aceite restante de las fuentes mientras nos alcanza el mesero unas albóndigas de choco (calamar) en salsa de azafrán, papas confitadas  y guisantes... muy agradable...
(80 por 5 personas (Flor, Michelle, Manolo, Paco y yo)


Ya animados y embalados, nos dirigimos a la calle Adolfo Rodríguez Jurado (frente al archivo de Indias), a la BODEGUITA CASABLANCA,  donde les paso a contar: fuimos recibidos y atendidos por su dueño, Manolo Casablanca. Pasamos al Aura Rueda y manzanilla de León para beber, mientras un matrimonio aterrizaba en  la mesa: anchoas del Cantábrico y boquerones, y el sueño de cualquier gourmet, la simplicidad hecha realidad: papas aliñadas, llamadas también 'el sueño sevillano', simplemente papas rotas mezcladas con buen aceite, ajo, sal y perejil, que acompañaron a una fuente de salmonetes de roca fritos con limón, que vienen de San Luca (sublimes). A lo serio... Mollejas de ternera, ajo arriero y papas pochadas en virgen, rociadas de demiglace clara y aromas de perejil para acompañar este manjar. Cambio de tercio: pasamos al Ardanza Reserva, que llegó junto con unos sesos de cordero con ajo crocante, papas gruesas y aceite... qué tal plato!!! Como a Paco no le gustó el vino - pues lo encontraba no merecedor de estas delicias - lo hizo cambiar por otro de la Rioja Alta y luego por otro nuevamente, para quedarnos ya hasta el final con un Muga Reserva 2006 de la Rioja. Siguiendo el Via Crucis, llegó un revuelto de morcilla de Burgos con arroz y piñones, mezclado todo con papas hilo y gambas, qué les puedo decir... Solo lo que sigue: NECESITAMOS PENITENCIA PARA PAGAR NUESTROS PECADOS. ESTE VIA CRUCIS ESTA MUY DOLOROSO, JODER!!! DE PIE MORIREMOS!!!
Pero  falta pedir los huevos rotos con foie, emblema catalán. Llegaron con las yemas de color ámbar, que me hicieron recordar los huevos del Lucio de Madrid. En la tertulia nos comentó  que hay que ir a Triana a comer los Huevos a la Ramona, mujer emblemática al igual que nuestra querida Teresa Izquierdo. Comencé a sospechar que la noche iba a ser larga, ya que la batalla culinaria estaba perdida pero no la guerra, pues Paco, con mucha sagacidad, ha pedido otra botella para charlar sobre el Faraón del Toreo: el maestro de maestros Don Curro Romero, mientras recibimos una estocada mortal  con Cabellos de Ángel  de Almodóbar del Campo (fideos de zapallo) con queso viejo y copas de Pedro Ximénez para terminar la cena... no la juerga!!! Vamos pa'l Tablao!!! Buen Apetito!

A

PD: Me voy mañana a Granada con inmunidad parlamentaria otorgada por Paco, para llegar al Kiki, al costado del mirador de San Nicolás.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Madrid y Sevilla

MADRID

NOCHE 1
Llegamos a Madrid con cinco horas de retraso por una huelga. El viaje, como siempre en Business, muy bueno, aunque en esta oportunidad la comida dejó mucho que desear (salvo el puré de camote y el asado de tira de larga cocción). Los vinos, buenos; además, Annabelle nos recibió con croquetas, tortilla de patatas, jamón y quesos  ibéricos, foi y harta cava: que más pedir para esta primera noche!!!



DÍA 2
Salimos como a la 1 de la tarde con ganas de pasarla bien. Recalamos en la BODEGA DE LA ARDOROSA, fundada en 1892, donde el tiempo no ha pasado. Previas pintas de rigor, nos abrimos el apetito con un salmorejo de antología (de los mejores que yo haya comido) y una brandada de bacalo - todo acompañado de tostas y pipetas - para partir luego hacia la cervecería SANTA BARBARA de la calle Chamberry, donde cambiamos de tercio hacia el VERDEJO RUEDA, haciéndonos un tiempito para dirigirnos a la calle Pelayo 24 del barrio de Chueca, donde ya nos esperaban los dueños del BACO Y BETO con unas increíbles aceitunas recién cosechadas - unos kilos de las cuales llevaré a Lima para que las prueben - junto con cinco tipos de croquetas (jamón ibérico, pimientos, cola de buey, chipirones y queso de cabrales), unas carrilleras de cerdo anisadas y un tamal de risotto crocante con una crema de bogavantes... todo rociado con más rueda!!!

Siesta obligada...

NOCHE 2
Por la noche nos esperaba mi amigo José Lozano, dueño del BUDHA BAR (Kudeta, ex Olé Madrid), impresionante restaurante - bar - lounge - discoteca, camino a la carretera hacia La Coruña, con capacidad para 500 personas sentadas para cenar, amén de camas en  privados, pistas de baile que reciben a más de 1,500 personas de lo más graneado de la sociedad madrileña: modelos, artistas nacionales y extranjeros, políticos... y nosotros por supuesto.

Éramos ocho los invitados. Nos ofreció una cena degustación - fusión de sus dos cartas, con muchos platos japoneses, thai e italianos - acompañada de buenos reservas de la casa Pesquera, previos shots de tequila (varios, que nos empujamos con sumo placer), para terminar la jornada pasadas las 5 de la mañana en un privado bailando y gozando como debe ser!!! Y fumando pipas de agua....

DÍA 3
Partimos al casco antiguo de Madrid, a la calle Cava Baja 18, al Restaurante CASA JULIÁN DE TOLOSA de nuestro amigo Iñaki, a quien conocimos por intermedio de nuestro común amigo Arturo Rubio. Nos recibieron con muy buenas chistorras y tostas para calmarnos el apetito, y varios vodkas tonic para despertarnos. Siguió una legendaria  sopa de Alubias  rojas de Tolosa (mantequilla pura de textura!!!), que te las sirven con guindillas verdes, col braseada. morcilla y carne de cerdo, y que forman en su conjunto esta magnífica receta de familia. Para continuar con este sacrificio: un soberbio y, quien sabe sabe, el mejor corte de carne de Madrid, el famoso CHULETÓN DE BUEY, que compartimos con unos cogollos de lechuga tierna con sal gruesa y aceite virgen, unos pimentos del piquillo y dos botellas de Protos Reserva 2005 de la Rivera del Duero. Después, para bajar tremendo animal, los Pachará de rigor.

6 PM: Partimos hacia Sevilla en el Ave de la Renfe, en un vagón muy simpático, acompañados por el equipo del Atlético Madrid que iba a jugar el Domingo por esos lares.




SEVILLA

NOCHE 3
10 PM: Después de refrescarnos en el magnífico hotel Gran Melia Colón donde estamos alojados, y bajo la batuta de Michelle quien ya conoce la ciudad, llegamos al MESÓN 5 JOTAS  de la famosa familia Sánchez Romero Carbajal, que además tiene varios locales por toda España: tienen uno de los tres mejores jamones de pata negra de España (junto con el de la familia Carrasco y el de Joselito). Allí tapeamos jamón pata negra 5 Jotas por supuesto, croquetas caseras con escalibada, aceitunas sevillanas y pimientos del padrón; dos de ellos nos hicieron parir y nos dieron la excusa perfecta para regalarnos con unas buenas copas de verdejo!!!

Partimos para finalizar la noche a la CARBONERÍA, un tablao flamenco de lujo y arte, donde seguimos disfrutando de unas buenas copas de la casa.

Costo de Casa de Julian de Tolosa: €400.00, con propina.

DÍA 4
Desayuno, buffet con todo lo que la ley nos obliga: salmón y bacalao ligeramente ahumados, jamones cocidos, serranos, friambería variada, quesos de la zona, muy buena fruta y bollería y todo lo que se puedan imaginar, para de ahí, armándome de valor, caminar a conocer la Plaza de Toros de Sevilla y el Museo Taurino, todo perteneciente a la Real Maestranza de Sevilla. De ahí hicimos, como buenos turistas, un tour en bus con chela en mano... Una hora (suficiente para que se me vuelva a abrir el apetito), para irnos corriendo al mesón, o restaurante si quieren, pues tiene cinco mesas. Llamado el ESLAVA, en la calle del mismo nombre,  es de Don Sixto Tovar, y llegamos recomendados por un amigo sevillano, Paco Milla. Este lugar es considerado el mejor sitio para tapear de Sevilla y ostenta el premio a la mejor tapa de España. Como entenderán la cola para la mesa era enorme pero a nosotros no nos iban a mover de ahí sin comer, así hubiera un cataclismo, y para no desesperarnos y hacer tiempo, empezamos a tapear en la barra mientras aguardábamos nuestro turno.

Primer baile : Finos muy fríos y Verdejo de marca para aplacar nuestras sedientas gargantas, acompañado de las siguientes tapas: tapa concurso nacional de huevo, tartare de boletus y reducción de granadillo (sublime), croquetas de merluza y paella azafranada de conejo... y mas vino!!!

Segundo baile: En mesa, croquetas de merluza, paté de faisán y oca con tostas crocantes, higadillos de rapé a la mayonesa de hierbas, bacalao a la naranja, sardinillas fritas con escalibada de pimientos, brochetas de solomillo al eneldo y ajo sevillano, costillas a la miel de azahar y papas confitadas, potaje de garbanzos (que manjar!!!) con pimientos del vero, no sé cuantas botellas de buen vino... vodkas, caramelo Lebel y Pacharán cerraron esta épica odisea, y largo trabajo nos costó llegar hasta el hotel. No voy a decir nombres, pero doy fe de que dos de nosotros en camino entraron a escuchar parte de una misa. Yo imagino que se sentían culpables por tamaño festín y a lo mejor pensaron que habian cometido un pecado, pobres mortales mis amigos...




Me olvidaba de que en el camino paré en el el bar EL MILAGRITOS, frente a la catedral, nos tomamos un par de copitas.. y llegando al hotel en el taperío EL BURLADERO nos volviemos a castigar con una ensaladilla rusa, salpicón de mariscos, unas papitas ratte y un buen pastel de cabracho, con lo cual dimos por cerrado el día pues esa noche ninguno de nosotros se atrevió a salir de sus cuartos hasta el día siguiente, por miedo a ser castigados por el alma de San Gula.

Costo del Eslava, 4 personas: €60.00

DÍA 5
El mismo cuento del desayuno del día anterior, salvo que a mí no me entraba ni el 20% de lo que comí ese día anterior... por qué será???

Caminamos largo rato por las bonitas calles de Sevilla, llenas de encanto y sabor andaluz, hasta que me encontré con la casa del jamón, LA ALACENA SAN ELOY de la calle del mismo nombre, donde obligué al vendedor a cortarme lonjas de Joselito (considerado obra prima del pueblo de Jabugo). Nos lo comimos caminando como niños con algodones de azúcar en mano.

Como para que no piensen que todo es comida, nos fuímos de paseo en bote por el rio Guadalquivir, pasamos junto al Torreón del Oro, que es donde se almacenaba todo el oro que era traído por los galeones desde las Indias, o sea nosotros....

Buen clima, sol todos los días, 26 grados, Cocas light y cerveza San Miguel.

Taxi a las 3 PM hacia el RESTAURANTE MODESTO de la calle Cano y Cueto, recomendado por nuestro concierge. Allí, copas de jerez en mano, empezamos a tapear un pulpo a la gallega, una rosada frita con aioli y un salmorejo cordobés acompañado de rosquillas, regañas y pan... que más pedir para arrancar.



Como para no perder la viada caminamos unas cuadras para llegar a la BODEGA SANTACRUZ, conocida como Las Columnas, en la calle Rodrigo Caro. Su especialidad es La Pringá (picadillo de chorizo, morcilla y carne ibérica, guisado y convertido en sanguche tipo tapa), y las tortillitas de bacalo. A eso le sumamos varias tapas más: huevos estrellados con tomates y patatas, croquetas de bacalao, menudo (callos en su más puro estilo), potaje de garbanzos, papas, chorizo y zanahoria (no he probado nunca nada más exquisito que este plato) y como de costumbre, buen vino de la zona.

Me he venido al hotel para descansar un rato pues viene a recogernos a las 21.30 nuestro amigo andaluz Paco Milla, quien nos ha prometido para esta noche un VIA CRUCIS de tapeo y tablaos flamencos... estoy preocupado pues mañana queremos ir a Jerez de la Frontera donde los Domec y a ver el show de los caballos a las Maestranza pero, conociendo las referencias de mi amigo, sospecho que hoy no nos vamos a acostar!!!

BUEN APETITO!!!

A