lunes, 26 de agosto de 2013

Marbella y sus Alrededores



Restaurante Mil Milagros, Dani García (Marbella)

Dani García, el mediático cocinero marbellero, inauguró este bistró en febrero del 2011. Se trata de un sitio curioso. Al entrar te encuentras con una gran sala decorada con motivos andaluces, pero muy modernizados. Para mi gusto la decoración es un poco fría, quizás por la altura del local. Pero donde reside el encanto de este sitio es en su terraza y en su comida. No hay nada como sentarse, pedirse una buena cervecita malagueña (de los pocos sitios que sirven Victoria) y abrir la carta.


Mil Milagros en Marbella

¿El problema de la carta? Hay tantas cosas con tan buena pinta que uno no sabe qué pedir. La primera vez que fui me decepcionó un poco. Seguramente por ser un restaurante sin mucha rotación en ese momento y al que le faltaba por ajustarse en cocina. Algunos platos pecaban de grasos y pesados y otros, como los pulpitos, decepcionantes por completo. La siguiente vez parecía un sitio completamente nuevo. Me alegró NO ver los pulpitos en carta (algo que quizás intentaba imitar el pulpo de la feria, pero que para nada le hacía ese honor) y saborear una cocina más nítida y sencilla. Desde entonces no he dejado de ir.

La carta incluye platos informales como pizzas o hamburguesas, tapas de toda la vida y platos para compartir con guiños japoneses, peruanos o chinos.

Lo que para mi gusto destaca es:

-Ensaladilla rusa (muy ligera y muy sabrosa).
-El flamenquín de boletus (muy muy recomendable).
- La crema de queso con regañas (para los amantes del queso es una delicia).
- La salchicha negra o la blanca (muy intensa).
- El rollito de pringa (un bocado de toda la vida con un toque diferente)
- Las pizzas en general (el horno de leña se nota).
- Sashimi de gamba blanca con mayonesa caliente (muy untuoso y sorprendente).
- El tiradito de pez mantequilla (fantástico para empezar la comida con buen pie).


Tiradito de Pez Mantequilla

La carta también incluye postres suculentos como el bizcocho húmedo de chocolate o la torrija de coco. Solo con leer la carta se te hace la boca agua.
Por último ¡llegará la gran sorpresa! El precio. Por 20 euros comes como un rey y sales con una enorme sonrisa.

El servicio es profesional, atento y amable.

Precio medio: 20 euros.

Mil Milagros - Bar & Bistró - Carretera de Cádiz km 179 - T. 952 858 958.


Sashimi de Gamba Blanca

Arribamos a Marbella temprano por la tarde y nos alojamos en el Vincci Selección Estrella del Mar, A7 km 190.7 Urb. Estrella del Mar, Marbella estrelladelamar@vinccihoteles.com

Tremendo hotel de lujo frente al mar con beach club incluido a solo 7 kilómetros del centro de la ciudad (lo cual lo hace ideal). Además es Number 1 del Trip Advisor. Otro que es muy bueno, el más lujoso, y lo recomiendo: Don Pepe, de la cadena Meliá, pero tienen que reservar con mucha anticipación ya que es muy difícil encontrar sitio y menos en temporada… Y es caro (todo lo bueno mayormente es caro). Este hotel aloja el célebre restaurante Calima, de propiedad de Dani García y posee dos estrellas Michelin. Tienen un menú de degustación de una veintena a más de pequeñas raciones a 149 euros por persona sin líquidos.

Les paso el Menú Oxímoron 2013: Daiquiri Pasión + Patata Brava + Rosquilla Ibérica + Turrón de Almendra + Huevo sin Huevo + Burger de Caviar + Ni Gurí de Atún + Empanadilla de Atún + Paté de Perdiz + Buñuelo + Tomate, Remolacha y Naranja + Carabineros Thai + Ajo Blanco Malagueño + Tartar de Zanahoria + Gacha + Miga de Cangrejo + Croqueta Rota de Calamar + Gazpachuelo Cítrico + Salmonete + Caballa en Adobo + Pecho de Cochinillo + Presa Ibérica + Lima-Limón. También pueden pedir parte de él o cenar a la carta. Solo abre de noche, a partir de las 7, y tienen que hacer reserva como lo hicimos nosotros.


Cocina a la Vista en Calima

Después de tomar posesión de nuestros cuartos con balcón y de restaurarnos con un buen aperitivo, tomamos un taxi y nos fuimos a una feria y fiestas en honor al patrón de Marbella, San Bernabé (11 de junio). Durante una semana se desarrollan actividades y actuaciones variadas y se dividen en dos:

Feria de Día, que transcurre desde sus comienzos en el Casco Antiguo. Feria de Noche, que tiene lugar en Arroyo Primero.

Así las fiestas se desarrollan durante el día en el centro de Marbella, continuando por la noche en el recinto ferial hasta altas horas de la madrugada. Diversión y alegría al más puro estilo Marbellero.

La Feria de San Bernabé representa las fiestas grandes de Marbella. El día de San Bernabé es, junto con el día del Carmen, uno de los momentos más importantes para la ciudad. Estas fiestas conmemoran la Reconquista de Marbella por parte de los Reyes Católicos en el año 1485. En esta semana tanto los turistas como los ciudadanos disfrutan de todo el encanto de unas tradicionales y coloridas fiestas andaluzas.

El día más importante es el 11 de junio, en el que se conmemora la Conquista de los Reyes Católicos. Las celebraciones incluyen corridas de toros y actuaciones de música y… ¿Qué día es hoy? Pues 11 de junio… ¡Qué tal leche la nuestra!


Trajes Típicos en la Feria de San Bernabé

Nos pegamos un vacilón increíble. Toda la gente estaba vestida con sus trajes típicos, shows por doquier, muchísima gente de todas las edades y más de 30 peñas instaladas con sus tablaos y barras de tragos y tapas que recorrimos (algunas de ellas como la de Pablo Picasso, mi tío). Dando vueltas por la feria nos jaló el oído uno que tenía muy buena música y allí anclamos nuestras posaderas ¡por casi cinco horas! Bailamos, cantamos, comimos de todo (jamones, quesos, tortillas, albóndigas), bebimos harta manzanilla y sobre todo la pasamos como si fuéramos locales. Nos retiramos como a las 10 de la noche en taxi… Y directo al sobre.

A la mañana siguiente animé a Michelle - ya que había un amanecer muy lindo - y nos enrumbamos en ropa de deporte a caminar. Nos ejercitamos por un poco más de una hora por el borde de la playa y el mar, dirección Marbella Centro. Al regresar nos encontramos con Manolo - que había hecho el mismo circuito pero en dirección contraria - y sin pensarlo dos veces nos metimos al mar, lo cual fue un acierto que complementamos en una de las cuatro piscinas que posee el hotel y con un reparador desayuno, para partir luego a un pueblo cercano (40 kilómetros) camino a la montaña, que se llama Ronda.


En la Milenaria Ronda


Una Vista de Ronda

La ciudad invita a un recorrido ajeno a la prisa, que permita apreciar con detalle los rasgos de la antigua medina árabe - en la orilla sur del río Guadalevín - que aún conserva parte de sus murallas, cruzar el Puente Nuevo y pasear por la Alameda del Tajo, para detenerse en los rincones y obras monumentales que abren sus puertas al visitante; sin olvidar reponer fuerzas en alguno de los restaurantes que ofertan una buena selección de platos de la gastronomía de la serranía.

El núcleo urbano se divide en tres zonas perfectamente diferenciadas entre sí: la Ciudad o Antigua Medina Árabe que, desde el punto de vista histórico, es la más importante; el barrio de San Francisco, separado por las murallas, y el del Mercadillo, que se encuentra al otro lado del río Guadalevín.

La Plaza de Toros de Ronda, por su historia y por su arquitectura, por su carácter y belleza, está reconocida como una de las más antiguas de España y una de las más monumentales que existen.


Plaza de Toros de Ronda

No es por casualidad que Ronda se considera una de las cunas de la tauromaquia moderna, surgida en el Siglo XVIII. Como es tradicional en España, desde la Edad Media se incluyeron los juegos de destreza con toros.
Después de esta visita para la cual van a necesitar como mínimo medio día, partimos de regreso con rumbo a Puerto Banús.


Puerto Banús

Puerto Banús es un complejo turístico, un puerto deportivo y uno de los lugares más famosos de la Costa del Sol. Playas, vida nocturna, lujo y diversión para unas vacaciones entre amigos o con toda la familia.
Ubicado a pocos kilómetros de Marbella, Puerto Banús es un destino preferencial de la Costa del Sol. Su nacimiento tuvo lugar en los años 60 a 70 por iniciativa del empresario José Banús, el principal artífice de esta idea que hoy en día es toda una institución no solo en Andalucía sino en toda España. Puerto Banús es el sitio perfecto para derrochar y darse caprichos. El corazón de Puerto Banús son sus muelles: una mezcla de tiendas y restaurantes de lujo, yates y coches de ensueño. Aquí encuentras locales famosos como El Tibu, entre otros.

Puerto Banús

Aquí nos quedamos hasta bien entrada la tarde para tomar camino hacia un restaurante prometedor de nombre La Barca, ubicado en Paseo Marítimo 15. www.restaurantelabarca.com
Luego de previos como siempre (unas manzanillas y tintos de verano para abrir el apetito) se comandó:

Chopitos fritos, boquerones en vinagre y un buen jamón Ibérico para picar, que acompañaron a unas extraordinarias aceitunas sevillanas, por supuesto, pan caliente y buen aceite local.

De platos principales: una merluza a la plancha que estaba de buena como mi mujer (así que imaginen lo sabrosa), una textura de primer nivel y muchas cosas buenas más; un arroz caldoso de mariscos y bacalao fresco para mí (de buenísima factura) y un arroz negro para mis amigos (también de excelente sabor y presentación). Todo se acompañó de un vino de Andalucía de nombre Barbadillo. De postre: tocino del cielo, café expreso y orujo de hierbas para un total de 140 euros sin propina.


Chiringuito El Faro

Aprovechamos el final del día para caminar por el malecón de la Playa del Faro en Marbella y dimos por concluido este viaje de dos días por esta ciudad. En esta playa hay un chiringuito muy simpático; se llama El Faro www.restaurantefaro.com y se puede almorzar o cenar por poca plata si el presupuesto está ajustado. Hay menús desde 12 euros con cerveza incluida. Les llaman por acá los menús anti-crisis.

Nos vamos mañana temprano a Jerez de la Frontera, que tenemos reservación para ver el show de los Caballos Andaluces en la Fundación Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre y hay que salir temprano para ir despacio gozando del entorno.

Una reflexión:

Eres lo que comes.

domingo, 4 de agosto de 2013

De Paso por Alicante, Murcia y Almería

Alicante


Alicante (en valenciano Alacant) es una ciudad portuaria situada en la costa mediterránea. Es el segundo municipio valenciano más poblado. Forma una conurbación con muchas de las localidades de la comarca del Campo de Alicante: San Vicente del Raspeig, San Juan de Alicante, Muchamiel y Campello. Es una ciudad eminentemente turística y de servicios.

La ciudad ostenta los títulos de «Muy Ilustre Fiel y Siempre Heroica Ciudad de Alicante». Los dos primeros le fueron concedidos por Felipe V; bastante más tarde le llegaría el de Heroica, que le otorgó Alfonso XII en 1881. Con anterioridad Alfonso X el Sabio ya la había distinguido con los de Leal y Esforzada. Posteriormente fue Carlos I quien, junto con el Toisón de Oro para la orla de sus armas (concedido en 1524), confirmó también a su municipio el tratamiento de Excelencia.

Salimos pasadas las 11 de la mañana, culminado un copioso desayuno y partiendo con gran pena por no quedarnos unos días más para exprimirle el jugo de naranja a Valencia… Pero c’est la vie, y a rodar por las autovías españolas.

Nuestro plan del día era irnos a almorzar a Alicante, que queda como a dos horas de manejo, para después irnos a dormir al Mar Menor en las afueras de Murcia.

Vista de la Muy Ilustre, Fiel y Siempre Heroica Ciudad de Alicante

Se nos pasó muy agradable el camino y llegamos a Alicante (tierra de los famosos turrones) pasada la una y media de la tarde. Proseguimos a buscar un parqueo subterráneo para deambular por el centro de la ciudad.

Primero les voy a contar que la tapa constituye uno de los elementos característicos de la gastronomía de España. Y dónde mejor disfrutar estas extraordinarias tapas que en el mismo centro de Alicante, en un entorno único, entre la Explanada de España, la Plaza Gabriel Miró y el Portal de Elche. Aquí encontrarán cuatro locales que merecen la visita: Freiduría el Rebujito (para una tapa de cazón en adobo o una choca frita), Asador el Burlaero (para una brocheta de solomillo de cerdo y patata paja), Tapería & Cervecería Los Canapés (para un tapa de jamón con tomate en una taberna típica andaluza), El Rocío (para un arroz con mariscos), Enredo Bar (para sus berenjenas arrebozadas con miel y sus boquerones) y Alma del Sur (para deleitarte con su famoso ‘Pescaíto’). Aquí elige lo que te gusta y llévatelo en un cartuchito; si no te quieres manchar, acuérdate de pedir palillos y servilletas. Casi todo va servido sin espinas. Al principio querrás probar muchas cosas y pedirás un variadito, iniciándote en la aventura del Pescaíto frito, pero con el tiempo tendrás tus favoritos e irás decantándote por unos u otros según las circunstancias. Un consejo: el Pescaíto debe ir acompañado de cerveza, vino o manzanilla, nada de refrescos de cola o derivados, como mucho cerveza sin alcohol. Todos estos locales están en la calle San Francisco.

Pescaíto Frito en El Rebujito

Unas cuatro o cinco calles más abajo, cerca de una de las principales plazas, nos encontramos con un Festival de Cocina Medieval que venía desarrollándose desde hacía dos días y estaba en su último. Suerte para nosotros encontrarnos con una gran feria que ofrecía no solo comida sino muchas cosas más: la gente vestida a la usanza de la época, música de la época también y borbotones de diversión por doquier.

Recalamos en uno de los puestos donde ofrecían a la mesa carnes cocidas a la medieval. Llegaron gigantescas costillas de cerdo, conejo, variedad de chorizos, todo cocido en inmensas parrillas y asadores a vista del comensal. Como no podía ser de otra manera, se comía en grandes tablones compartidos, bajo grandes tiendas medievales, con buena ensalada, papas y caña fría. Completo el jantar a un coste de 140 euros para 4 personas.

Borgonesse

Terminado este histórico almuerzo nos regalamos unos deliciosos helados de turrón en Borgonesse, maestros heladeros, donde hacen una fantasía del helado artesanal. Aprovechen para comprar también turrones de almendra u otros que ellos mismos fabrican.

Murcia

Nuevamente en ruta para pasar por Murcia camino al Intercontinental Mar Menor Golf Resort & Spa donde nos alojaríamos esta noche.

El paseo por Murcia fue cortito, por lo que dejamos esta ciudad para una nueva ocasión. Arribamos al hotel como a las seis de la tarde, después de una pérdida de más de una hora y media por fallas en el GPS. 

Intercontinental Mar Menor Golf Resort & Spa

Buen welcome drink en este lujoso resort, agradables suites con vista a la piscina, excelente spa que disfrutamos por un par de horas para darnos cita luego en uno de sus restaurantes, el llamado Nomad, donde ordenamos virutas de foie con reducción de Pedro Ximénez, pan de higo, alcachofas confitadas en aceite de ajo, cebolla caramelizada, jamón ibérico y cremoso de patata, pizarra de croquetas de jamón ibérico, mariscos y chipirones con morcilla, cazuela de colmenillas, trompeta de la muerte y boletus, huevo a 63 grados y espuma trufada.

De principales: calamarcitos gratinados con alioli sobre fideuá negra y un caldero del Mar Menor, tabla de quesos y hartos chupitos de orujo de hierbas pusieron fin a este día.

130 euros para 4 personas (incluye bebidas y alguna copa de vino).


Almería

La Alcazaba de Almería

La Alcazaba fue levantada por orden del califa Abderrahmán III, sobre las ruinas de una fortaleza anterior, en un cerro aislado que domina la bahía. Más tarde fue palacio y fortaleza del primer rey de Almería, Hairan. Se pueden observar tres recintos diferenciados: los dos primeros responden al diseño musulmán, el tercero es de origen cristiano.

El primer recinto parece dominado por jardines. En el extremo más oriental se localiza el Baluarte del Saliente. Desde aquí se puede ascender hasta la explanada del Muro de la Vela, llamada así porque allí se levantaba la campana de la vela, que anunciaba diferentes eventos: barcos que entraban en la bahía, peligro, fuego, etc.

La Alcazaba

En el segundo se encuentra la ciudad palaciega, con edificios como una mezquita, baños, aljibes, tiendas, etc. En él se encuentran las ruinas del palacio árabe de Almotacín.

El tercer recinto fue construido totalmente por los Reyes Católicos. En su plaza de armas se conservan los antiguos aljibes y cisternas. Dominándolo todo, la altiva Torre del Homenaje. Esta fortaleza está unida por fuertes lienzos de murallas al viejo castillo de San Cristóbal.

Salimos sin prisa del Mar Menor, Murcia, como a media mañana con rumbo a conocer la Alcazaba en Almería - que es una visita obligada en esta ciudad - para obtener un baño de cultura, ya que todo no puede ser comida y diversión.

Hacia las cuatro de la tarde, después de pasear por la ciudad, llegamos a nuestro destino: Protur Roquetas Hotel & Spa, ubicado en Av. Playa Serena No. 93.

Roquetas de Mar - situada a poniente de la ciudad de Almería por la costa - ocupa 16 Km. del litoral almeriense, de los cuales 15 Km. son de magníficas playas con aguas limpias y transparentes para disfrute de residentes y visitantes. Playas de alta calidad ambiental con todos los servicios necesarios para pasar las mejores vacaciones. La temperatura del agua asegura, además, una temporada de baño más larga que en otros puntos geográficos. Exceptuando la de Cerrillos, todas son playas urbanas con accesos viarios, servicio de limpieza diaria en temporada estival, vigilancia policial, puestos de primeros auxilios y ambulancia exclusiva para el servicio de playas.

Playa en Roquetas de Mar

En este magnífico hotel all inclusive nos dedicamos al ocio y al placer de no hacer niente. Previo descanso dimos una vuelta por el gran buffet (que estaba incluido en la tarifa, así como los licores y bebidas) pero estábamos en vena de algo más típico que una cena orientada más a un público alemán, inglés o ahora ruso (que son los habitué de este balneario).

Proseguimos con la expedición y nos fuimos a cenar a un chiringuito de nombre El Ancla (en el Paseo Marítimo, 20) www.facebook.com/chiringuitoelancla, un sitio muy agradable para este tipo de locales que son pequeños restaurantes muy simples ubicados en las playas de España. Muchos de ellos tienen servicios de sombrillas y tumbonas y están mayormente dedicados a ofrecer los productos de la pesca local.

Bacalao al Pil Pil
Comenzamos con una copa de manzanilla - ya que nos encontramos en la región de Andalucía y es lo obligado - seguida de unas sepias a la plancha, un gazpachito con verduras, gambas al pil pil, carabineros a la plancha, sopa de pescado y mariscos. De principales: un solomillo de ternera a la barbacoa y una gran paella marina acompañada de su alioli (que estuvo muy cumplidora). Granizados de postre y buen café para culminar. No sé cuanto fue la cuenta, pues fuimos gentilmente invitados por nuestros queridos amigos los Parodi.

Mañana partimos temprano a Marbella, que será materia de otra crónica. Y les digo:

El descubrimiento de un nuevo plato es de más provecho para la humanidad que el descubrimiento de una estrella.

Aloha!

domingo, 21 de julio de 2013

Valencia, Tierra de Arroz


Valencia: ciudad de las naranjas, de las paellas y de los guisos de anguila, sus mariscos y demás pescados… Las anguilas vivas en el mercado te las benefician delante de ti y te las preparan in situ. Pueden prepararse en pequeños restaurantes aledaños con aceite de olivo, ajo y perejil que te ponen OSO (si me entienden lo que quiero decir).

Llegamos a Valencia por tierra desde Barcelona conduciendo un Seat Alhambra súper cómodo en un viaje muy agradable, por cierto, que bien vale la pena hacer. Son más o menos 350 kilómetros que podrán hacer en 4 o 6 horas dependiendo del ritmo que se quieran imponer. Solo les recomiendo tener un GPS para que los alerte de los radares de la Guardia Civil, para bajar la velocidad que es de 120 km/h en la mayor parte.

Westin Valencia

Nos esperaba el Westin Valencia, un emblemático edificio modernista que ha sido parte de la vida de Valencia desde 1917. Su transformación en 2006 dio a luz el hotel más glamoroso, innovador y cosmopolita de la ciudad. The Westin Valencia es un oasis de relajación en el corazón de la ciudad. Su estratégica ubicación lo sitúa a un paso de los lugares de mayor interés en Valencia, como son La Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico o el Parque Natural de la Albufera.

Sus confortables 135 habitaciones y suites, las más amplias de la ciudad, están diseñadas en un elegante estilo art-déco que les proporciona una atmósfera cálida y relajante; son un ejemplo perfecto para una experiencia… En resumen, un hotel de la puta madre e hijos como dice el Chueco.

Mi hermano Manuel Mandamás de la cadena Luxury Collection nos consiguió dos suites increíbles con desayuno-buffet (que les contaré más tarde) por la módica suma de 160 euros por noche, lo cual es un regalo. Desde aquí ¡gracias Manuel!

Impresionante Ciudad de las Artes y las Ciencias

Bueno, dos días para vacilar esta costera ciudad.

Valencia es la capital (y la localidad más poblada) del municipio de la provincia homónima y de la Comunidad Valenciana, aunque anteriormente fue también capital de la extinta comarca de la Huerta de Valencia, que en 1894 se disgregó para formar las comarcas de la Huerta Norte, Huerta Sur, Huerta Oeste y ciudad de Valencia, quedando así constituida como la única ciudad-comarca de la Comunidad Valenciana. Es el tercer municipio por población y la tercera área metropolitana de España.

Valencia se fundó como colonia romana en el año 138 a. C., siendo cónsul Décimo Junio Bruto Galaico, y se denominó Valentia Edetanorum. Varios siglos después, en el año 711, los musulmanes ocuparon la ciudad, aportando su lengua, religión y costumbres, así como la implantación de sistemas de riego y la introducción de nuevos cultivos. En el año 1238 el rey cristiano Jaime I de Aragón conquistó la ciudad y repartió las tierras entre los nobles que lo ayudaron a conquistarla, tal y como queda testimoniado en el Llibre del Repartiment. También creó una nueva ley para la ciudad, los Fueros de Valencia, los cuales se hicieron extensivos al resto del reino de Valencia. En el siglo XVIII, Felipe V derogó los fueros como castigo al reino de Valencia por alinearse con los Austrias en la Guerra de Sucesión española. No fue hasta el año 1982 cuando el antiguo reino de Valencia recuperó su autogobierno y se instituyó a Valencia como la capital de la actual Comunidad Valenciana, tal y como recoge el Estatuto de Autonomía.

El Turia

La ciudad está situada a orillas del río Turia, en la costa levantina de la península ibérica, justo en el centro del golfo de Valencia. A unos 10 kilómetros al sur de la ciudad se encuentra la Albufera de Valencia. La albufera es uno de los lagos más grandes de España y debido a su valor cultural, histórico y ecológico, este paraje natural fue el primer parque natural que declaró la Generalidad Valenciana, en el año 1986.

En la actualidad la economía de la ciudad se centra en los servicios, aunque la ciudad mantiene una base industrial. Por otro lado, las actividades agrícolas tienen una importancia relativamente menor, dedicadas en su mayor parte a cultivos de huerta y cítricos. Es una de las ciudades con mayor afluencia de turismo nacional e internacional del conjunto del país. Entre sus monumentos más representativos se encuentran el Miguelete, la Catedral, las Torres de Serranos y de Quart, la Lonja de la Seda (declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996) y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. También hay que destacar que el Museo de Bellas Artes de Valencia es, por su relevancia, uno de los primeros de España, al igual que el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).

El Miguelete o El Micalet

Debido a su larga historia, esta es una ciudad con innumerables fiestas y tradiciones, entre las que cabe destacar las fallas y el Tribunal de las Aguas (declarado en el año 2009 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad). Además de esto Valencia ha sido, y es en la actualidad, escenario de diversos eventos mundiales como la Exposición Regional de 1909, la 32ª y la 33ª Copa América de vela, el Gran Premio de Europa de Fórmula 1, el Open 500 de tenis y el Global Champions Tour de hípica.
Bueno, basta de info, nos dedicamos a lo nuestro. Previos socotrocos de Belvedere con jugo de naranja fresco de la ciudad, nos dirigimos al Restaurante Civera, marisquería ubicada en Mosén Femades, 10 www.civeraencasa.com, www.marisqueriascivera.com

Allí nos regalamos como si nos lo mereciéramos: cuatro aperitivos cortesía de la casa, un combinado de pan artesanal más un pulpo a feria de buena factura (suave y tierno como la seda hindú), chipirones con verduras de estación, un arroz caldoso de pato y foie y la mejor paella de conejo y caracoles que hemos comido en muchos años. Realmente un homenaje al sabor en toda su dimensión. No puedo describirlo, solo decirles que es un imperdible sin lugar a dudas, sobre todo en este local altamente recomendado por la Guía Michelin. Sigamos el cuento; buen vino Terras Gauda, repostería casera, dulcecitos y por supuesto licor de frutas para terminar; todo por la módica suma de 150 euros para cuatro personas que lo pagarán más que felices, se lo aseguro, ¡si no, me corto las venas!

Chipirones con Verduras del Civera

Un paseo por el centro de la cuidad precedió nuestro regreso al Westin para descansar en una de las mejores camas de hotel, que solo tienen sus iguales en los Four Seasons Hotels donde nos hemos alojado en algunas oportunidades… Et bonne nuit mes enfants que demain matin nous attend une journée pleine d’aventures …

Fachada del Mercado Central de Valencia

Me levanté con unas pilas increíbles a las seis de la mañana y jodí a Michelle hasta que logré que me acompañara a hacer un footing matutino para abrirme el apeto. Salimos del hotel sin rumbo fijo trotando hacia el Mercado Central, que ocupa una superficie de más de 8.000 metros cuadrados. Está hecho en metal, vidrio, madera y cerámica, y tiene una planta baja y un sótano. Se encuentra cubierto por originales cúpulas y techumbres a diferentes alturas, cargado de luz y colorido debido a un efecto producido al penetrar la luz por las vidrieras de colores. Sobresale su airosa estructura rematada por una bellísima cúpula. Fue restaurado y se recuperó como centro de ocio y en su interior alberga en la actualidad algunos restaurantes, cafeterías y tiendas adonde llegamos después de pasar por el Coso de Toros, el Mercado Colón y el Ayuntamiento. Calcular unos 30 minutos de caminata rápida para llegar a este lugar donde realmente vives la ciudad (si me entiendes lo que que quiero expresar).

Interior del Mercado Central de Valencia

Mi filosofía es: si no conoces el mercado de una ciudad no conoces a su gente y sus costumbres y, por ende, solo serás un ave de paso y no podrás entender ni disfrutar del lugar que visitas; te convertirás en un turista como muchos en el mundo, solo tomando fotos y pasándola bien, por cierto, para enseñarles tus fotos a los tuyos, fotos de los lugares por donde has ido dejando huellas sin haber sabido vivirlos en buen cristiano.

No comí, pero sí compré morillas, aceite de olivo extraordinario, sales de río y un paté que mis hijos espero aplaudan cuando se lo sirva en el chateau de campo. Lo acompañaré de unas tostas del pan de Lima27, que a mi sano o no sano juicio es el mejor… y los reto desde aquí a que me lo pidan para enviárselos a sus respectivas casas, de cortesía como debe ser entre amigos que siento que somos.

Puesto de Jamones en el Mercado Central de Valencia

Regresamos al hotel pasadas las 10 de la mañana habiendo recorrido más de 10 kilómetros entre paseo, ejercicio, placer, etc. Sauna, masaje y desayuno buffet obligado. Solo les comentaré que me quedé pegado en las morcillas o, como son llamadas por estos lares, butifarrones… o si tienes confianza les dices “¡pásame una negra!”

Salimos a caminar nuevamente pero con un objetivo: un lugar que divisé a las afueras del Mercado Central, donde ofrecían unos prometedores huevos con foie que quería desayunar. Previo a este manjar hicimos una parada o pascana en un tapería local de apellido Casa Mundi, ubicada en el Carrer de Joan d'Aústria. Allí picamos una butifarra negra de cebolla, un par de croquetas de bacalao y disfruté de la barra con su guiso de caracoles, los mejillones al vapor, sus albóndigas de carne y los chipirones entomatados.

Proseguimos el periplo y llegamos al Mercado Central, donde Supergourmet www.supergourmet.es, para dar cuenta de dos cañitas bien frías, un arroz a banda y una ración de pimientos del Padrón por 14 euros.

Supergourmet en el Mercado Central

Matamos el resto de la mañana paseando por la Lonja, la Catedral y sus callejuelas; nos dimos tiempo para irnos a conocer la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde entramos al Oceanografic (considerado el acuario más grande de Europa) así como al Hemisferic. Ambos, más el Museo de Arte Contemporáneo, valen la pena.

Siesta obligada de dos horas en el hotel y nos fuimos al Poblet, en calle Correos 8 www.elpobleterestaurante.com, de propiedad de Quique Dacosta, nacido en Jarandilla de la Vera, en Cáceres. Él es un chef con varias estrellas Michelin. Tiene el Restaurante el Denia y el Gastrobar Vuelve Carolina (ubicado en la primera planta del Poblet).

Quique Dacosta Restaurante se abrió en 1981 con el nombre de El Poblet, el mismo nombre de la urbanización en que se ubica. Nadie hubiera presagiado por entonces que ese lugar de comida castellana se convertiría en uno de los referentes de la gastronomía mundial veinte años después. Quique Dacosta recaló aquí en septiembre del 1989 y pasó por todas las partidas antes de quedarse con la dirección de la cocina. Diez años después era propietario del restaurante.

Quique Dacosta

Tres Estrellas Michelin, Premio Nacional de Gastronomía como Mejor Jefe de Cocina en 2005 y Premio Nacional de Gastronomía 2009 a la Mejor Publicación, dos veces considerado Mejor Cocinero del Año por Lo Mejor de la Gastronomía, Mejor Pastelero del Año 2008 (Juanfra Valiente), Mejor Maître del Año 2009 (Didier Fertilati), resaltan entre otras muchas menciones que ostenta Quique Dacosta Restaurante.

Comenzamos con dos copas de Fino Palomino Tres Palmas - espectacular de sabor y aroma - para proseguir con un par de abrebocas: un mini salmorejo aireado y un mini foie con gelatina de Cuba libre de buena factura. Nos trajeron un pan artesanal ahumado de maíz que merece un aplauso de pie.
Como queríamos probar otro lugar esa noche, solo ordenamos dos soufflés de patata y raviol crujiente con yema de huevo líquida y compartimos un Arroz Cenizas que nos llevó directo al Olimpo. Se trata de un arroz caldoso con higaditos de pichón, trompetas de la Muerte en el sofrito, hilos de cabello de ángel de gelatina negra con aceite de trufas, polvo negro de arroz inflado y un mínimo de aserrín fino de parmesano. Mereció una hora de ovación, parado aplaudiendo a rabiar, ¡qué tal plato! Súper, dúper, tríper… Excelente, ¡que tal flipada!

Arroz Cenizas - El Poblet

De tomar, un par de copas de Verdejo Emina 12, para un total de 67 euros por dos personas compartiendo un plato.

Salimos a caminar durante más de una hora por los alrededores del centro de la ciudad para tomar un taxi a la zona de la playa, donde quedamos asentados en el Restaurante El Coso - especialista en Arroces y Pescados - ubicado en el Paseo Neptuno 12, www.elcosodelmar.com. Como no podía ser de otra manera compartimos una ración de morcillas de Burgos gratinadas con una muselina de ajo y una muy buena paella valenciana, pan para acompañar, cuatro vodkas con naranja valenciana, además de café, para un total de 77 euros por dos personas.

Bueno, ya le habíamos sacado en demasía el jugo a esta jornada, lo cual ameritó volver al hotel a descansar para al día siguiente partir hacia Alicante. Allí almorzaríamos y luego iríamos al Mar Menor, a las afueras de Murcia, donde pernoctaríamos esa noche (lo que será motivo de otra crónica).

Quedamos los cuatro más que encantados con Valencia, y nos prometimos volver en una próxima oportunidad que espero sea muy pronto.

Hoy estoy generoso, les dejo dos reflexiones:
Vinito, vinito, sagrado alimento, ¿qué haces afuera? Venite pa’ dentro.

No hay nada que guste más a un hombre que un estómago lleno y una mujer desnuda.

Y seguimos en ruta. Hasta la vista, amigos. ¡Salud y buen apetito!

lunes, 8 de julio de 2013

Rush en Barcelona


Llegamos en vuelo procedente de Niza pasado el mediodía; taxi al hotel por 30 euros y quedamos alojados en el Petit Palace Museum, que es un pequeño hotel 4 estrellas ubicado en la calle Diputación 250, prácticamente a comienzos de La Rambla que es lo que yo quería.


Efectuados los trámites de rigor tomamos un taxi que, por muy poca plata (3.50 euros), nos dejó para almorzar en el Mercado de Sant Josep (también conocido como La Boqueria) donde nos traía recuerdos un puesto llamado El Quim de la Boqueria www.quim@quimdelaboqueria.com



El Quim de La Boquería


Previos finos comenzó la danza: morcillas de cebolla, pimientos de Padrón, alcachofas al horno y el plato estrella de la casa: ¡los huevos fritos con chipirones, que estaban de lujo, señores! Un risotto de rabo de toro (casi igual de bueno que el que disfruté en la tierra del Cordobés, llamada La Puerta Roja de Córdoba), salteado de setas con foie caramelizado, callos del Quim, y crema catalana además de un postre que nos fue obsequiado cuando nos identificamos con nuestro DNI. Les puedo recomendar, con mucho savoir-faire, algunos platos que yo podría pedir pero que mi operado estómago no me dejó disfrutar; así que a tomar nota y mucha atención que lo que recomiendo lleva mi sello de Appellation Contrôlée: las bravas de La Boqueria, anchoas del Cantábrico, huevos rotos con virutas de Joselito, morrillo de atún rojo con cherries, una buena escalivada, butifarra con judías y alioli y, por supuesto, cualquier vino del Penedès (que va perfecto). Cuenta para 4 personas con vino y chupito de orujo de hierbas de finale: 100 euros, un regalo. De propina dejamos 30 euros y me pareció poco por habernos dejado estar en el Cielo por un par de horas. Ojo: abren desde el desayuno a las 7 de la madrugada hasta las 4 del après-midi en punto.


Risotto de Rabo de Toro . Rl Quim



Siesta de rigor que se nos fue de la mano ya que según mi GPS cerebral pensé que la cita que había hecho con un mes de anticipación para cenar esta noche en el Tickets Bar era a las 8.30 pm. Cuando volví a la realidad - después de una buena ducha fría - me encontré con que estaba para las 7 de la tarde ¡y eran las 8 y media pasadas! En este restaurante-bar-tapería de los hermanos Adrià, que es un must, es muy jodido hacer la reserva. Solo reciben cien personas diarias a partir de las 7 hasta la 1 o 2 de la madrugada (previa reserva) y hay mucho waiting list, lo que resulta obvio tratándose de estas lumbreras culinarias.

Nuevamente a lo nuestro: de aperitivos un excelente fino de nombre Jarana de Lustau Solera Reserva que tiene un aroma y un sabor que no se lo pueden perder en su próximo viaje por estas tierras. En cuanto a la comida, este sito es un restaurante de pequeñas porciones o tapas, si lo queremos poner de esta manera, y nos dejamos llevar por nuestro director de sala quien nos empezó a enviar a mesa pequeñas porciones para un total de 28 platos que les presentaré a continuación. Nos tomó 4 horas dar cuenta de ellos.


Entrada al Tickets Bar

1. Hojuelas de arroz y bacalao inflado con polvo de nori.

2. Pizzas Tickets (caprese con polvo de pimentón, hecha con masa de parmesano).

3. Tosta con anchoa San Filipo del Cantábrico con escamas y semillas de tomate.

4. Airbaguette J (masa de pizza muy fina que se infla al hornear) envuelta en serrano Joselito de 5 años de guarda. “Espectacular” y pintado con aceite de jamón.

5. Aperitivo sólido: cubos de sandía marinada en sangría con guarnición de hojas de menta, germinado de anís, ramita de canela y piel de naranja y limón.

6. Pan tomaca o, como lo llaman ellos, “nuestro pan con tomate”.

7. Yemas de aceitunas del tipo gordal adobadas con cascara de limón, en su jugo, hechas con agitato y calcio para lograr la consistencia.

8. Mini airbags rellenos de queso manchego (buñuelos de manchego rellenos de espuma de manchego y lámina de manchego con polvo de hongos).

9. Yemas de aceitunas del tipo verdial al aroma de cáscara de naranja, limón, pimienta negra y hierbas.

10. Paisaje nórdico: vinagre deshidratado, tosta aérea de base, picadillo de res cocida con espuma de limón y chalote caramelizado.

11. Buñuelo de bacalao líquido con polvo de perejil.

12. Tomates cherry inyectados con aliño, sobre gelatina transparente de gazpacho y hierbas.

13. Ostras con su perla y agua de lechuga de mar.

14. Majado de aguacate con jugo de codium y atún picante.

15. Navajas con salsa de refrito y aire de limón.


Las Navajas del Tickets

16. Caballa ligeramente ahumada acompañada de salsa de soja, aceite de ajonjolí y limón, sobre germinados de mostaza, verduras y mini shiitake marinados.

17. Croquetas de bacalao: masa a base de queso, harto comino y estragón (¡viva Marruecos!).

(Anécdota: jugar bingo al revés: gana el último en llenar la cartilla).

18. Alubias con mini sepias y salchichas ibéricas emparrilladas .

19. Patata confitada con jugo de costilla de cerdo ibérico y jamón cocido.

20. Mollet de papada (sándwich de pan catalán, tipo english muffin) relleno de papada crocante y mostaza Dijon.

21. Queso de cabra sólido sobre tostada.

22. Yema de queso de cabra con gelatina de limón.

23. Cuatro anchoas del Cantábrico.

24. Pescaíto frito.


Pescaíto Frito

25. Media ración de coppa ibérica Joselito.

26. Gusanos de marshmallows hechos de maracuyá.

27. Merengue de grosella negra con helado de yogurt tipo Beso de Moza.

28. Enlatado de helados de coco, frambuesa y mango, sobre bizcocho húmedo.


Para beber:

- Fino Jarana de Lustau Solera Reserva.

- Vino blanco Pazo Señorans, albariño de Rias Baixas, denominación de origen 2012.

- Chupitos de orujo de hierbas.

Total: 400 euros para cuatro personas y una buena caminata hasta el hotel a dormir, que al día siguiente nos vamos a ¡Valencia tierra de los arroces!


Un poco de historia y otros datillos:

La Señora de la Rambla

El mercado de La Boqueria es hijo de una larga historia que se remonta a la Edad Media. La noticia más antigua que conocemos nos viene del año 1217. En aquel tiempo La Rambla era todavía una riera rodeada por una muralla. En este lugar un representante del rey concedió a un particular la propiedad de un mostrador para trinchar carne de “boc”, y de aquí el nombre Boqueria).
Hace ya más de 160 años que estos comerciantes se trasladaron al antiguo convento de Sant Josep formando lo que es ahora el Mercado de la Boqueria. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el día de Sant Josep del año de 1840 y fue acompañada de un ritual muy elocuente: una onza de oro, así como diferentes monedas de oro, fueron depositadas bajo esta primera piedra como símbolo de la riqueza que ese futuro mercado tenía que producir. En el año 1871, los quinqués de gas remplazaron a las velas y a final de siglo llegó la electricidad. Todavía al aire libre, en 1914 la Maquinista Terrestre y Marítima construyó el techo metálico que actualmente podemos admirar.


El Mercado de La Boquería

Con una superficie de 13,631 m2, La Boqueria es el mercado más grande de España. Su situación privilegiada, teniendo como vestíbulo el inmenso ramo de flores que es La Rambla, la ha convertido durante muchos años en el edificio más visitado de Barcelona. Cuando vengan déjense seducir por La Boqueria, dejen que los enamoren sus calles de sabores inéditos, el mosaico de colores de sus frutas exóticas, el mensaje aromático de los fresones o el severo olor de la pesca salada, el toro acabado de matar, la joyería del Mediterráneo con su gran escaparate de peces de plata… Como alguien dijo una vez: si el unicornio existiese se vendería aquí.

Hay 25 restaurantes premiados por la guía Michelin en Cataluña. El hecho es que de cada tres restaurantes españoles premiados uno es de esta comunidad, lo que no hace sino demostrar la calidad de la gastronomía local. Recomiendo en la ciudad La Enoteca (ubicado en hotel Arts y dirigido por Paco Pérez) y Moments (capitaneado por Raúl Baram y con sede en el hotel Mandarin Oriental Barcelona), ambos con dos estrellas. Otros premiados: Dos Palillos, Nectari, Koy Shunka y La Lluerna (ubicado en Santa Coloma de Gramenet).

Barcelona tiene, todo el año, una estimulante relación con la cocina. Si en verano la gastronomía es más fresca y está llena de ensaladas y platos fríos (muchos de ellos procedentes del mar), en el último trimestre del año la cocina nos tienta con platos de cuchara, legumbres y carnes de caza. Barcelona es el gran punto de venta de los alimentos cultivados, cosechados o pescados en sus cercanías; sus mercados - que antes eran el centro del abastecimiento de los ciudadanos - se han convertido además en un reclamo turístico para dar a conocer la riqueza de los productos de temporada. No hace falta esperar el verano para comer junto a la playa, pues buena parte de sus restaurantes están en su frente marítimo. La Barceloneta, tradicional barrio de pescadores, tiene una lonja donde cada tarde se ofrecen productos frescos, y de allí al plato hay muy pocos pasos. La oferta es abundante: desde la tradicional cocina marinera con platos tan arraigados como el arroz caldoso o la zarzuela de mariscos hasta las propuestas más eclécticas de la nueva cocina de autor.

Les dejo una reflexión:

Lo importante es tener claro que sabe mejor el pescado cuando se come allí donde se ha capturado.

Bon profit!








lunes, 17 de junio de 2013

Deux Jours en Mónaco

Arribamos al puerto del Principado de Mónaco como a las 7 de la mañana, concluyendo nuestro crucero a bordo del excelente barco Spirit de la línea Silversea, para dar comienzo a la segunda travesía de este viaje principesco.


Una Muestra de Nuestra Cena en el Barco

Del puerto tomamos taxi a nuestro primer hotel, que es el Marriott Rivera de Port Cap d’Ail, donde pernoctaríamos la primera noche por imposibilidad de quedarnos ese día en el siguiente hotel. Este hotel, el Marriott Rivera, está frente a una impresionante marina llena de lujosos yates de diferentes marcas y tamaños, todos ellos muy hermosos, tanto que bien vale la pena incluir un paseo a pie en el plan del día (cosa  que cumplimos a cabalidad).




Después del check-in matutino enrumbamos en un taxi al Principado (15 euros), que me parece que debe ser la primera visita. En el caso de nosotros y de nuestros compañeros de viaje, ya hemos estado en algunas otras oportunidades por estos lares, pero siempre es agradable repetir lo que vale la pena repetir. Así que volvimos al Museo Oceanográfico Albert I, donde nos regalamos la vista con un  nuevo piso dedicado a la historia de la exploración y un ala nueva dedicada a los tiburones.

Museo Oceanográfico Albert I

Pequeña pasada por la Catedral de Mónaco para rendirle respeto a la Princesa Grace y a todos los antepasados del actual Príncipe Alberto II. Un breve paseo por el Palacio Real con obligada caminata vagando por sus pintorescas calles, disfrutando de ellas y de las magníficas vistas que  brindan hacia Montecarlo, con su famoso casino y muelles por doquier. Para terminar esta visita (a la que le pueden dedicar media mañana o media tarde) sugiero almorzar en uno de los tantos bistrós del principado, todos ellos bastante cumplidores y para todos los bolsillos.

Tony 5 - Menú del Día

Caminando por esas rutas nos jaló el ojo uno de ellos, de apellido Tony 5 (rue Comte Félix Gastaldi, Monaco-Ville), que ofrecía en su pizarra - como plat du jour - un gigot d'agneau aux pomme de terre et légumes que sedujo inmediatamente a tres de nosotros, dando un empate que el resto del grupo aceptó de buen agrado.


Gigot d'Agneau

Para beber: cerveza Monaco. De picar: rollos de pasta phyllo rellenos de queso de cabra con miel (o llamada también Salade du Bergère) que acompaña una ensalada de lechugas con un multicolor abanico de pimientos asados. Otra es la Farandole Monégasque (una especialidad local de verduras de temporada), perfecta para el buen clima que hacía. 


Salade de Bergère

De principales: spaghetti con homard (langosta local), filet blanc de pollo de Bresse (que acompaña una salsa de cepes) y, por supuesto, los corderos al horno que son uno de los platos más típicos de la cocina francesa. Cocinan estos tiernos corderos (piernas) los franceses, italianos o españoles; al horno, con espléndidas hierbas de la Provence y buen vino. De los huesos hacen una demi-glace que enriquece el plato. Lo acompañan de verduras de primavera y pequeñas papas cocidas y salteadas con piel en aceite de oliva. Realmente un estupendo plato que no tiene pierde nunca.  Pídanlo cuando puedan, a ojos cerrados.


Spaghetti con Homard

La cuenta por 6 personas: 300 euros (que no es caro, considerando que estás almorzando nada menos que en el Principado de Mónaco).

Farandole Monégasque

Esa tarde nos fuimos a disfrutar de la piscina del hotel y de todas las facilidades propias de esta cadena internacional.

Por la noche todos hicimos planes propios y románticos, por cierto: unos se fueron a caminar por las calles de Montecarlo, otros al casino y sus alrededores y nosotros - previo paso por el Carrefour local donde compramos morillas, quesos franceses (como el petit camembert), bâtons à croquer de salchichones locales, buen pan, otras delicias y  fruta fresca - disfrutamos de la suite a plenitud hasta altas horas de la madrugada.

A la mañana siguiente, como a las 10, el Hotel Meridien Beach Plaza ya había enviado una limousine a recogernos para alojarnos durante nuestro último día en este magnífico hotel ubicado en una de las mejores zonas de Montecarlo y que es quizá el único que posee playa privada.

Piscina y Playa del Meridien Beach Plaza

Ya se imaginarán las habitaciones que nos había reservado y preparado nuestro querido amigo Don Manuel de Vasconcelos, GM y Director General, compañero mío de estudios en la bella Suiza (como ya se los había referido anteriormente): suites con vista directa al principado y a la bahía de Montecarlo y, por supuesto, frente al Mediterráneo: todo un lujo en palabras mayores.

Esa mañana decidimos tomar las cosas nuevamente con calma. Algunos tomamos por espacio de una hora un tour por la ciudad (Hop-on Hop-off) a un coste de 18 euros por persona, para luego volver al hotel y disfrutar de su magnífica piscina de agua de mar  temperada o de su playa privada y su mar, entre otras comodidades.

No es un hotel barato, pongan atención. Si vienen a alojarse, un cuarto no les bajará de los 300 euros por noche (los más simples) y los consumos también son de cuidado: un vaso pequeño de cerveza vale 10 euros,  un sándwich de pollo en el cuarto, 40 euros…  y todo por el estilo. Pero tomen en cuenta dónde están alojados, así que mejor no piensen en el gasto sino más bien en el disfrute.


Interior de La Salière

Por la noche se sumaron Manuel y su esposa. Nos fuimos a cenar a La Salière (28, quai Jean Charles Rey), un restaurante italiano muy bien considerado y con muy buenas críticas locales.

De aperitivos: vodka tonics y vino chablis.

De picar: burratina di Andria, vitello tonnato, pulpo grillado con berenjenas asadas, brusquetas clásicas y una pizza de trufas con mozzarella di bufala.


Mozzarella di Bufala

De principales: calamarata con frutos del mar y albahaca; spaghetti de harina integral con pesto, langostinos y papa (¡que estaban de buenos!); unos gnocchi con salsa de espárragos y écrevisses; linguine con homard y espinacas; una pizza Le Estirate (llamada así por su forma y espesor) de tomate, ajo, crevettes y cepes (como para chuparse los dedos); otras de burrata, espectacular, estilo napoletana (que es más gruesa). También ofrecen otros tipos de pizzas, como las de harina integral; las farcies (que son rellenas), como una de mozzarella de bufflonne (búfala), tomate cereza y jamón San Daniele; otra de squacquerones, jamón crudo y arúgula; hay las fritas como la Montanara, que lleva tomate, albahaca, alcaparras, anchoas, parmesano; la Pancotto Fritto, que lleva espárragos, jamón cocido y ricotta y, por último, las Skizze, como la de trufas negras con queso Crescenza, entre otras igualmente ricas además de muy originales.


Pizza de La Salière

De postre: bizcotelas, bombitas de crema y chocolate, buen café y bajativos, más dos botellas de vino. Total: 450 euros por 8 personas. Bien pagados.

Esa noche nos fuimos al Casino de Montecarlo que, a mi parecer y a pesar de su inigualable palacio, ha perdido mucho de su savoir-faire. De mi última visita a esta, ya no exigen traje para los hombres ni no-jeans, entre otros requerimientos que había. Uno de ellos era pagar 10 euros la entrada para filtrar un poco a los turistas. Ahora entras como Pedro por su casa. ¡Han cambiado los tiempos, pelona! Igual la pasamos fenomenal y ¡salimos ganadores esta vez! Yo me llevé 500 euros a mi camita, para dormir como un angelito.


Cipriani, en Monte Carlo

Recomendaciones de restaurantes que les dejo: Beef Bar (42 quai Jean Charles Rey); El Atrego y el famoso Cipriani (que queda en la Av. Princesa Grace); junto al hotel Meridien hay un restaurante thai que también recomiendo; en el principado hay un par también recomendables, como el Castelroc (frente al palacio) y el  Montgolfière.

Bueno, mis queridos amigos, aquí termina esta crónica. Ya estamos en el aeropuerto de Niza para tomar vuelo hacia Barcelona, donde nos espera otra aventura culinaria. Solo les dejo otro tip: no vuelen en Vueling, a menos que solo tengan una maleta por persona. Por descuido de nuestra agencia nos habían reservado esta compañía y cobran 35 euros por la maleta extra, más 12 euros por cada kilo. En mi caso, por una maleta pagué 300 euros, así que se fue parte de la ganancia del casino... Easy come, easy go... Lo que llega fácil se va fácil... Eh, oui, l'argent: ça va, ça vient!

À la prochaine, my friends!

lunes, 10 de junio de 2013

Un Sorbito de Atenas

Arribamos a Atenas en tan solo 50 minutos de vuelo desde el otrora Imperio Otomano, nuevamente usando la línea aérea Turkish Airlines. A pesar de ser un vuelo tan corto, nos atendieron con menú y con todo a lo que estamos acostumbrados en los vuelos largos. Me siento muy feliz de que el 12 de junio esta compañía comenzará a operar vuelos hacia y desde Lima, lo que nos permitirá gozarla más a menudo.

Atenas

A 25 minutos de distancia se encuentran la mayoría de los hoteles, así que es muy fácil - y no es caro - tomar un taxi. Nosotros nos quedaríamos alojados en el Intercontinental Athens: muy buen hotel five stars que, si se ponen moscas, lo pueden conseguir regalado para el estándar que representa. Bien vale la pena, tiene magníficas instalaciones: dos suites nos esperaban con vista a la Acrópolis. Optamos por disfrutar nuestras instalaciones así que, previos Don Santi Mosto Verde Italia, quedamos rendidos en los brazos de Morfeo.

Intercontinental Athens

A la mañana siguiente, luego de un paso por el fitness center, proseguimos con el excelente buffet de desayuno del hotel (que ostenta una variedad y calidad  que te ayudará si te provoca pasarte por alto el almuerzo y concentrarte en la cena... ¡No lo pienso hacer!). Nos tomamos lo mejor que se puede tomar en una ciudad pequeña: un paseo en los tradicionales buses Hop On - Hop Off que, por 20 euros, te pasean por toda la ciudad en dos circuitos de dos horas y media entre ambos.

Un Paseo por el Mercado de Pulgas

Partimos acompañados de un excelente clima - 26 grados, cielo despejado y viento en popa - en un paseo por la ciudad, que es pequeña y está llena de cosas interesantes para ver. Como a los 40 minutos del viaje el tour nos acercó al mercado y, sin pensarlo dos veces, nos bajamos para explorarlo. Resultó ser una magnífica decisión. Llegamos al mercado de las carnes, con sus puestos que están en manos de los descendientes de los dueños originales desde hace 120 años... ¡Es alucinante! Se conecta con el siguiente, que es el de los pescados y el de las frutas y verduras con toda su batería de productos a ofrecer (los que podrán apreciar en las fotos que he tomado para ustedes).

Mercado de Carnes en Atenas

Este mercado se conecta por medio de una  plaza con el Mercado de Pulgas, el cual se divide en ropa, artesanías, tiendas de antigüedades y puestos de venta informal de diversos artículos: desde los de la Segunda Guerra Mundial hasta las cosas más increíbles que uno pueda pensar.

Mercado de Pescados en Atenas

Mercado de Pescados en Atenas

Para agarrar ánimo - con mi maestro y guía espiritual y gran amigo para toda la vida, junto con su bella esposa - nos empujamos un giro de cordero con cebollas y tomate: souvlaki. En un santiamén dimos cuenta de este manjar greco.

Souvlaki

A la caza de curiosidades y de cosas interesantes: candelabros rusos de más de cien años de antigüedad, cajas de joyas labradas de alguna familia rica caída en desgracia, manijas de bronce increíbles que pondremos en mi casa de campo, jarras preciosas de plata antigua para el bar y otras delicias que encontramos cual Jacques Cousteau en su eterno sueño de ir más allá que los demás.

Mercado  de Pulgas en Atenas

Esta zona está llena de pequeñas tabernas para que uno pueda hacer unos merecidos breaks. Les recomiendo el Mirch Indian (en la calle Ermou 109), que tiene una barra con todas las cervezas del mundo o casi todas. Hay muchas opciones de cocina hindú para elegir, como para acompañarlas, por ejemplo el famoso pan de harina blanca con tandoori, que viene con levadura y sin ella y al que le pueden agregar pasta de ajo o queso blanco, carne o cebolla picante. También hay varias opciones de platos tradicionales de esta famosa cocina. Si desean comer pescado, mariscos o algún plato mediterráneo de la cocina griega, hay más de cien restaurantes en los alrededores de este artístico barrio de Atenas.

Acrópolis

Una vez terminado este safari exploratorio nos dirigimos en taxi a la Acrópolis para ver esta maravilla y no quedar como gente inculta (si no mi papá - que está en la gloria - estoy seguro me jalaría las patas de arriba hacia abajo). Terminamos el tour con un paseo por la bahía, donde le echamos el ojo a un restaurante que sería nuestro choice para la última noche en la cuidad de Zeus Dios del Olimpo.

Quedamos cansados, así que tomamos la mejor decisión: dejar lo demás por ver para la mañana siguiente. Nos recluimos en la piscina del Hotel Intercontinental para refrescarnos y restaurar los líquidos perdidos durante esta mañana divertida. Un par de buenas ensaladas locales y un coctel nos hicieron compañía hasta la hora de la siesta.

Vista desde Zorba's Restaurant

Nuestros amigos los Caprile nos dieron el encuentro comenzando la noche para, en convoy, dirigirnos al restaurante que les había mencionado. Su nombre: Zorba's. Está ubicado en el Mikrolimano, con una impresionante localización en una pequeña bahía del Pireaus. Su web: www.zorbasrestaurant.gr Nuestras recomendaciones: se piden un vodka de aperitivo y, créanmelo, será más que suficiente (ya que esta gente te sirve ¡casi un cuarto de botella por vaso!).

Langostino Jumbo Grillado - Zorba's

De picar: pescados salados, langostinos jumbo grillados, mejillones al vino (los mejores del planeta, junto con los de los turcos), pastel de pescado, queso ahumado frito, bolas de zucchini, ensalada de cangrejo local, pescaditos fritos, un calamar relleno (¡de película!), excelentes aceitunas y muy buen pan.

Restos de Mejillones al Vino - Zorba's

De principal les recomiendo compartir un pescado entero entre todos. Se lo asarán a la brasa y se lo servirán con una mantequilla de limón de buena factura. Nosotros lo acompañamos de verduras y un risotto de hongos y calamares. Los postres son muy buenos y muy dulces. Degustamos tres de los que rellenan con almendras, pistachos y miel a toneladas. Agregar un helado y un bajativo.

Postrecito con Helado - Zorba's

El vino griego es bastante bueno; cada isla tiene sus propios vinos y difieren en variados aspectos: si el vino es de Santorín será un vino con sabor muy mineral debido a su tierra volcánica; si el vino es de Corfú tendrá un sabor más mediterráneo por su clima muy lluvioso en el invierno.

Precio por 6 personas: 500 euros.

Playa en Corfú

Por la mañana, después del petit-déjeuner, volvimos al barrio  del mercado para hacer una última inspección antes de subir a nuestro crucero de Ultra-Lujo 6 y de apellido Silversea Spirit, en el que estaremos los próximos diez días recorriendo Katakolon y Olimpia, Corfú en Grecia, Kotor en Montenegro, Dubrovnic en Croacia, Sorrento, Civitavecchia, Livorno y Portofino (todas las últimas en Italia) para finalmente desembarcar en Montecarlo, donde nos aguarda mi hermano y amigo y donde nos hospedaremos durante nuestra estancia en Mónaco.

Tentempié Marino en Corfú

Les dejo una reflexión; un día sin vino es como un día sin sol.


¡Salud! Y continuamos con el periplo...